Eventos

Garantizando el futuro

En las instalaciones del Hotel Diego de Almagro en Osorno se llevó a cabo el segundo encuentro del Club Neonatal de MSD, dirigido a médicos veterinarios, con la participación de aproximadamente 40 asistentes. La jornada incluyó una serie de charlas impartidas por expertos del área, y se caracterizó por un ambiente de camaradería que permitió el intercambio de conocimientos entre los asistentes.

Infecciones

El Dr. Armin Mella fue el encargado de inaugurar la jornada con su presentación sobre “Infecciones por Mycoplasma bovis en terneros: diagnóstico, manejo y prevención”. Mycoplasma bovis es una bacteria que afecta a los terneros, causando neumonía, otitis, conjuntivitis, artritis y otros problemas de salud. Aunque algunos terneros pueden no presentar signos clínicos evidentes, las enfermedades asociadas a esta bacteria incluyen síntomas como tos, dificultad respiratoria, fiebre, pérdida de apetito, otitis y artritis. Para confirmar su diagnóstico, es necesario realizar pruebas serológicas, como PCR en tiempo real, el test de California o ELISA indirecto. El manejo de la infección requiere el uso de antibióticos efectivos contra Mycoplasma bovis, así como una adecuada hidratación y nutrición, control de la infección y reducción del nivel de exposición. En cuanto a la prevención, se recomienda una vacuna segura y estable, idealmente de una sola dosis, además del control de la población, prácticas de higiene, aislamiento de los terneros infectados, monitoreo constante e implementación de protocolos específicos. “Cuando hay resistencia a los antibióticos, se puede sospechar la presencia de Mycoplasma bovis, ya que es una bacteria que carece de pared celular”, explicó el Dr. Mella.

 

La intervención guiada

La Dra. Viviana Apiolaza presentó la charla “Neonatología y crianza en el sur de Chile: Relevancia de la intervención guiada”, donde abordó el cuidado, desarrollo y manejo de los terneros recién nacidos. Destacó la importancia de establecer protocolos individuales, dado que cada crianza es diferente, contar con un equipo capacitado y en constante formación, ya que serán los responsables de aplicar planes de contingencia en caso de emergencia. Además, deben llevar registros, realizar seguimientos y mantener a los terneros sanos para asegurar su desarrollo como adultos productivos. La Dra. Apiolaza también subrayó la necesidad de establecer puntos críticos, tales como la mortalidad al nacer, el rango de inmunidad, la morbilidad de los terneros según edad, peso y enfermedad, la ganancia diaria de peso y el porcentaje de destete. Es fundamental monitorear estos puntos críticos, establecer metas y desarrollar rutinas de mejora. “Los principales desafíos que enfrenta la neonatología en Chile son la mantención y especialización de la mano de obra, con énfasis en la tecnologización y el uso de registros”, destacó la Dra. Apiolaza.

Inicio saludable El Dr. Dario Caffarena continuó con su presentación “Inmunidad en terneros: Estrategias para un inicio saludable”. Explicó que existen dos tipos de inmunidad en terneros: la inmunidad innata, que es la primera línea de defensa contra patógenos y enfermedades, y la inmunidad adaptativa, que es una respuesta inmune específica y dirigida contra patógenos, desarrollándose a medida que el ternero crece y se expone a diferentes microorganismos.

El desarrollo inmunitario comienza en el feto, donde la madre transfiere anticuerpos a través de la placenta, y el feto produce sus propias células inmunes, como los linfocitos. Al nacer, el ternero recibe una gran cantidad de anticuerpos a través del calostro materno. Durante las primeras semanas de vida, predomina la inmunidad innata, activándose las células fagocíticas. Para asegurar una inmunidad adecuada, se debe implementar un esquema de vacunación con múltiples dosis y refuerzos. Además, es crucial aplicar prácticas para mejorar la inmunidad con el tiempo, como una nutrición adecuada, manejo del estrés, higiene y limpieza, uso de calostro de calidad, vacunación, monitoreo de la salud y buenas prácticas de manejo. Caffarena resumió estas estrategias en el acrónimo CALF: Calostro, Alimentación, Limpieza y Factor humano. “A partir de los 6 meses, el ternero tiene inmunidad total”, explicó. “La eficacia de la vacunación o de cualquier respuesta inmunitaria se puede evaluar llevando registros, tasas epidemiológicas del rebaño y asegurando que todas las medidas funcionen en conjunto para obtener una respuesta inmune positiva”, concluyó Chafaron.

La crianza al aire libre

Finalmente, la Dra. Daniela Kuschel expuso sobre “Más allá de la ternerera: Beneficios y oportunidades de la crianza al aire libre”. Debido al aumento del tamaño del rebaño en la lechería donde trabaja la Dra. Kuschel, y a otros factores como las condiciones climáticas, se decidió criar a las terneras al aire libre. Para implementar esta práctica, es fundamental definir objetivos claros en cuanto a la productividad, aplicar prácticas que promuevan el bienestar animal y crear un ambiente laboral favorable.

Durante los primeros 12 días de vida, las terneras se mantienen en la ternerera, donde se les realizan procedimientos como la desinfección del ombligo, administración de vitaminas, descornado, enseñanza del uso de mamadera y vacunación. Posteriormente, se trasladan al aire libre. La crianza al aire libre ofrece varios beneficios, como el fortalecimiento de la inmunidad, la promoción del ejercicio y la interacción dentro del rebaño, la reducción del estrés gracias al ambiente natural, el bienestar animal, la producción sostenible y la facilidad en el manejo. Sin embargo, también presenta desafíos, como la necesidad de más espacio y la exposición a las condiciones climáticas. “Los principales beneficios de la crianza al aire libre son las mejoras en el ámbito laboral, los excelentes resultados en las vaquillas de reemplazo y el bienestar animal”, concluyó la Dra.