Empresariales

DONDE NACE EL FORRAJE, NACE LA INDEPENDENCIA

Durante nuestra visita, fuimos recibidos por los hermanos Guillermo Hott (ingeniero agrícola) y Harald Hott (ingeniero mecánico), actuales responsables del campo.

Origen y evolución del sistema productivo 

El Fundo San Guillermo nace como una empresa familiar, a partir de una herencia recibida por Rolando Hott, padre de Guillermo y Harald. En sus inicios, la familia contaba con 173 hectáreas y otro de 107 hectáreas en la comuna de Pitrufquéncombinaba una pequeña lechería con la prestación de servicios de cosecha agrícola. Fue en la década de 1980 cuando Rolando apostó con decisión por el potencial ganadero del predio, separando caminos con su hermano y adquiriendo 600 hectáreas adicionales para enfocarse de lleno en la producción lechera. Actualmente, la superficie del fundo es de 880 hectáreas.

Hoy, la empresa familiar se organiza en dos áreas principales: producción láctea y servicios de maquinaria. Ambas se gestionan de forma coordinada, con reuniones mensuales para evaluar avances. Guillermo lidera la parte administrativa y productiva, mientras que Harald se encarga de la gestión de maquinarias, cosechas y siembras.

Estrategia de alimentación: autonomía forrajera

La base de la alimentación en San Guillermo es la autonomía forrajera. Dado que se encuentran en una zona de transición, el sistema combina cuatro meses de pastoreo y ocho meses de forraje conservado.

El nutricionista Jaime Villegas formula una ración única para las vacas en producción, cuyo principal componente es el ensilaje de maíz. Actualmente, destinan 160 hectáreas al maíz: 130 para ensilaje y 30 para grano húmedo.

También cuentan con 30 hectáreas de alfalfa y otros forrajes complementarios. Toda la superficie destinada a maíz y alfalfa está bajo riego tecnificado, con tres pivotes centrales y dos equipos de avance frontal, lo que asegura una producción forrajera estable.

“El maíz es nuestro aliado en la alimentación. Tener nuestra producción propia es fundamental: nos da estabilidad en los costos y en la disponibilidad. Además, contar con nuestra maquinaria nos permite no depender del mercado para la cosecha.” — Guillermo Hott

Desde mediados de diciembre hasta el 30 de agosto, la dieta se compone en un 60% por ensilaje de maíz, junto con ensilaje de pradera o bolos de alfalfa, complementados con concentrados. “Mi papá fue pionero en sembrar maíz en esta zona. Hoy trabajamos con híbridos de KWS, que han mantenido la calidad. Logramos 37% de materia seca en grano húmedo y más del 30% en ensilaje.” — Guillermo Hott

Genética y reproducción

El hato está compuesto por vacas Holstein con genética de alto valor proveniente de Estados Unidos. El programa reproductivo se basa en inseminación artificial, con selección orientada a litros de leche, sólidos, salud mamaria y eficiencia reproductiva. También se utilizan índices genómicos para mejorar longevidad, fertilidad y resistencia a enfermedades.

Preparto con infraestructura adaptada

Un mes antes del parto, las vacas pasan a un patio especialmente diseñado, donde reciben una dieta con ensilaje de cebada, triticale, soya y sales minerales. En línea con la búsqueda de soluciones adaptadas al sistema, la familia Hott construyó un galpón de preparto importado desde China y modificado según las necesidades del predio.

Crianza: foco en calostro, sanidad y desarrollo

La crianza comienza con el suministro adecuado de calostro, administrado con estricto protocolo de higiene y monitoreo. El primer mes incluye vacunación preventiva. Entre el primer y el segundo mes y medio, los terneros reciben 4 litros de leche por día y concentrado a libre disposición.

Tras el destete y la desparasitación, pasan a un patio donde comienzan a recibir una dieta similar a la de las vacas, hasta alcanzar 180 kilos y salir a praderas.

Salud animal: de lo curativo a lo preventivo

La incorporación de la veterinaria Constanza Díaz fue clave para consolidar un programa sanitario integral, centrado en la prevención y detección temprana. Esto ha permitido reducir significativamente la incidencia de mastitis y otras enfermedades. “Antes trabajábamos de forma curativa. Hoy, con buena reposición y control, la salud del rodeo es estable.” — Guillermo Hott

Tecnología, registros y mecanización

Todos los procedimientos del predio se registran en campo por el campero, y luego son ingresados al sistema por Guillermo, garantizando trazabilidad y control de gestión.

El Fundo San Guillermo cuenta con un alto nivel de mecanización, especialmente en labores de preparación de suelo, siembra y cosecha. Disponen de un taller mecánico propio, legado familiar que permite resolver fallas y mantener la autonomía operativa sin depender de servicios externos.

“Me inicié en el taller con mi papá. Hoy, seguimos reparando todo acá, con equipos que incluso traemos de Italia.” — Harald Hott

Como próximo paso, el establecimiento proyecta la incorporación de un sistema fotovoltaico, para seguir fortaleciendo su independencia energética y su compromiso con la eficiencia. Orgullo y legado familiar.

“Me gusta lo que hago. Me levanto con ganas de enfrentar los desafíos que pone la lechería. Me siento orgulloso de que a mis hijos les guste el campo.” — Guillermo Hott

FUNDO SAN GUILLERMO EN CIFRAS

-880 hectáreas de superficie total

– 1800 animales, de los cuales 470 son vacas en producción

– 500 terneras en recría

– 28,2 litros/vaca/ordeña

– 3,64% proteína / 4,3% grasa

– 4.500.000 litros anuales de leche

– 27 colaboradores

– 2 salas de ordeña: una paralela de 18 puestos y otra de 8 puestos

– Destino de la leche: Watt’s