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¿Preparados para la temporada?

El encuentro fue en Pichil, a unos kilómetros de Osorno, donde visitamos un predio con 26 hectáreas de maíz, establecido por primera vez por una familia de productores lecheros. Conversamos con 2 especialistas, quienes compartieron contenidos y conceptos siempre bienvenidos.

La importancia que ven para el cultivo del maíz en el sur de Chile está en su rol en la alimentación del plantel lechero durante todo el año, además de la ventaja del porcentaje de almidón “que es muy lactogénico, lo que es necesario y que ayuda y optimiza los resultados en producción de leche en diferentes agricultores del sur”, dice Jean Pierre Loustau, Semillas de Cooprinsem, a cargo desde Río Negro a San Pablo.

En los últimos 10 a 15 años, agrega Matias San Juan, Gerente Regional de Ventas Josera LATAM; el aumento en las siembras de Maíz en el sur de Chile ha sido exponencial. “Eso marca la importancia de este tipo de cultivos para la producción lechera. El componente deficitario que tenemos es la producción de energía y el maíz es un complemento necesario para tener una fuente energética para las vacas a un costo más económico que lo que podría ser comprar un alimento”.

Para un buen ensilaje del silo de maíz, la primera recomendación es hacer un manejo agronómico durante la duración del cultivo; la organización de parte de los productores para disponer de buenas plataformas donde poder ensilar el maíz, para evitar pérdidas. “También es importante el uso de aditivos o inoculantes que nos permiten evitar la proliferación de diferentes hongos, bacterias o levaduras, que generan algún tipo de problema importante en el silo”. Aplicando estas herramientas, sumando buena compactación del silo, un buen tapado con plástico, ayudará a tener un mejor material conservado y evitar las pérdidas dentro del silo, para así aprovechar al máximo todo el alimento disponible que se produjo.

Esta temporada, comenta Jean Pierre, comparando con la temporada 2021- 22, en que los fertilizantes subieron exponencialmente, un 50 a 60% más del precio, se generó una disminución del cultivo. Sin embargo, en esta campaña se advierte una tendencia al aumento, porque se estabilizó el precio del fertilizante. Por todo su aporte y por lo rentable, con forraje producido en el predio, el maíz le da una ventaja al productor.

“Para esta temporada soy optimista, la proyección es que el cultivo siga aumentando, mientras los costos se mantengan, las hectáreas aumentarán”, agrega.

Entre las herramientas y recomendaciones, recogiendo la experiencia con productores, el profesional de Cooprinsem destaca que uno de los errores más comunes es “no contar con la disponibilidad de insumos para la cosecha. Aquí es crucial que llegue la cosechadora y que no vaya a haber suficiente stock de aditivos en el campo. Ir a comprarlos tomará tiempo y hará que la máquina esté detenida. Por eso, hay que programarse para tener el plástico, aditivos, inoculantes, todo es importante, programarse. Que las canchas donde se dejará el ensilaje estén limpias y, ojalá, no en contacto con barro. Si es el caso, poner paja para evitar los efluentes del silo de maíz”.

También se recomienda fijarse muy bien en el silo para que el picado sea el mejor. En el caso que el grano quede entero, pasará a través de la vaca y no lo aprovechará. “Por eso es muy importante revisar el silo, verificar que los granos están partidos para verificar que realmente tengan los resultados esperados”.

La comunicación con el prestador de servicios es vital, con la necesidad de programarse y hacer alianzas, para que estén comprometidos desde la preparación de suelos hasta cosecha, idealmente hacer un paquete completo para que se genere lazos y compromiso. “Al prestador de servicio, hay que pedirle un muy buen picado al momento de la cosecha, junto con el crackeado, que es el aplastamiento del grano. Esa es una misión no solo del prestador de servicio, si no que de quien administra o del propietario del campo, para fiscalizar eso y que se haga. Eso impactará enormemente en la calidad de ese ensilaje, sobre todo en la calidad de los almidones y la tasa de pasaje del silo”, agrega Matías.

Nuevamente, una clave. Un clásico, pero que no por conocido, va a ser dejado de lado: La compactación del silo. “Después del picado, lo más importante porque es el proceso que nos va a dar la conservación del ensilaje, impactará en la calidad del silo y en la disminución de las pérdidas que puedan estar asociadas al proceso mismo”.

“En lo nutricional, una recomendación para la confección del ensilaje en la Agricola Puchaura es que nuestro objetivo es cosechar en ¾ líneas de leche, principalmente en este estado tenemos un 35% de materia seca y sobre un 30% de almidón lo que permite tener volumen y a la vez una muy buena calidad de forraje, en consecuencia la producción de leche aumentara y tendremos una mejor calidad de la misma. Otra ventaja es la disminución de los costos ya que el alimento es producido en la Agricola y no se debe incurrir en comprar el alimento fuera de la Agrícola”.

¿Cuál es la importancia de los inoculantes en ensilaje de maíz? Son una pieza fundamental y clave, comentan, al momento de la conservación. “Josilac por sus inoculantes y el tipo de bacterias que utilizan, tienen una acción turbo que disminuyen el pH por lo que los agentes patógenos son inhibidos, los que generan pérdidas. Dentro de mis recomendaciones, hay que usarlos sin lugar a dudas”, agrega Jean Pierre.

Resistente, una barrera de calidad

Josilac tiene calidad certificada, son productos fabricados en Alemania por Josera, responden a un estándar de calidad riguroso y de clase mundial. Josilac Combi y Josilac Ferm, aparte del efecto turbo, tiene una simbiosis con bacterias que producirán ácido acético, que permitirá que, al abrir, el silo no se degrade tan rápido.

Protegerá el ensilaje frente a la entrada de oxígeno. El inoculante ayuda y actúa como barrera en la cara expuesta. “Josilac es usado en todo el mundo y con Cooprinsem llevamos unos 8 años comercializándolo con muy buenos resultados, porque funciona, tiene un costo adecuado. Además, tenemos un servicio técnico en el cual podemos hacer evaluación del silo en cuando a compactación”, indica Matías.

La sinergia con Cooprinsem, agrega, está en apoyar la evaluación, revisión de la compactación y el manejo del silo, “Eso nos diferencia y nos complementa”, reconoce. 

Se crea lazos y confianzas, agrega Jean Pierre, donde se logra una posventa muy potente, en beneficio de un proceso exitoso para el productor. “El agricultor nunca está solo, siempre está acompañado y respaldado. Como Cooprinsem trabajamos codo a codo con empresas de semilla, con empresas de tecnología como Samco, con fitosanitarias como Syngenta y con Josilac”.La idea es que el cliente entregue la confianza y quitarle preocupaciones al momento de establecer y manejar un cultivo.

Puchaura:

Suben un peldaño productivo En el caso de Agrícola Puchaura, es primera temporada que establecerán maíz para ensilaje, en un predio de 26 hectáreas en Cancura (Osorno). Josera y Cooprinsem están apoyando esta experiencia nueva en el predio, por lo que nos la compartieron, junto a la visión de los productores.

María Elena Montecinos y Ricardo Gebauer Montecinos forman parte de esta empresa familiar, en la cual Ricardo desarrolla la gerencia agrícola y operaciones. “Soy el vínculo entre lo que pasa en el día a día y el directorio, que son los dueños”, explica Ricardo. Puchaura es una lechería donde se ordeña 500 vacas, con un muy buen crecimiento en los últimos 3 años. En este proceso han ido alcanzando logros notorios –como la crianza, que ya hemos presentado anteriormentey se han generado nuevos desafíos. Hoy es el turno del ensilaje de maíz. “hay que ir peldaño a peldaño, tenemos una base de praderas bastante fuerte; tenemos un rebaño bastante consolidado, trabajando en todas las áreas como calidad de leche, crianza, recría, genética y hoy con esa base estable”. Históricamente, su abuelo llegó a casi 500 vacas y siempre con cultivos suplementarios como nabos y coles forrajeras y achicorias. Esto continúa, junto al uso de cebada y distintas variedades de ballica. “Este año incorporamos por primera vez raps en un ensayo de 3,5 hectáreas”.

El maíz forma parte de una escalera productiva. Este era el peldaño que faltaba. Con su abuelo lo conversaron mucho y siempre estuvo en carpeta que, debido a que Puchaura es un predio con muchas heladas y con un suelo ñadi, lo que generaba un riesgo bastante alto”. Esta temporada decidieron establecerlo en un arriendo en un sector (Pichil) con un riesgo menor de heladas, donde es mucho más seguro para ellos. Es un maíz establecido en secano, donde se puso 2 variedades, con un índice FAO 215- 210, en un lugar con lomaje suave, en altura, cercano a un río. “Históricamente los vecinos han puesto maíz y les ha ido bien. Todas esas cosas nos dan confianza para hacer esta inversión. Son 26 hectáreas que serán cosechadas y llevadas a Puchaura, donde se harán los silos”. Esperan tener un resultado de 1 a 1,5 litros más por vaca. “Poder sacar, con las mismas vacas, mayor producción. Ese es el objetivo”.

En términos de volumen de comida, dice que siempre estaban un poco estrechos, con lo que estas 26 hectáreas serán un gran aporte en el balance forrajero del predio, con un 2024 muy cubierto.

En lo técnico, dice que hay que tener mucha confianza en el asesor agronómico, en este caso, Jean Pierre. Revisar muy bien las variedades, el manejo en fitosanitarios y fertilizantes. “Jean Pierre lleva más de 4 años trabajando en Puchaura, conoce nuestra historia y realidad, por lo que hemos ido avanzando en este proceso. La preparación de suelos y la siembra son fundamentales, es donde se tiene que estar muy encima, al igual que en la fertilización, aquí hicimos análisis de suelos, se fertiizó conciente y económicamente rentable, sin escatimar una pasada más de rastra, que puede hacer la diferencia. No olvidar la temperatura de suelo, la calibración de la máquina”.

Para María Elena, quien está en la administración del predio, dice que en este desafío productivo hay mucha confianza en el trabajo de Ricardo y sus asesores, sobre todo porque es un proceso en que están buscando más litros producidos. “Nos reunimos periódicamente y confiamos en sus capacidades para la toma de decisiones. Cuando dijo maíz, sabíamos que es una inversión alta para generar rentabilidad, pero queremos crecer seguros, con cautela, pero consolidarnos. Hemos visto estos últimos años cuando empezó a trabajar con mi papá, el campo está ordenado, se están haciendo cosas y tenemos la convicción que esto va a hacia arriba y creciendo”.