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Amamantadoras automáticas y mano de obra
En un sistema de crianza tradicional, individual o colectivo, hay que preparar la leche, llenar, entregar y lavar biberones, baldes o milkbars; además de mantener camas y limpiar corrales o alojamientos individuales. Los sistemas con amamantadoras parecen una alternativa muy fácil, pero el alimentador automático solo se ocupa de la alimentación líquida para permitir al trabajador focalizarse en la gestión de las terneras y el mantenimiento de las instalaciones.
El costo y disponibilidad de mano de obra impulsa el interés en los sistemas de alimentación automáticos y los alojamientos grupales. Pero estos sistemas no son libres de mano de obra, por el contrario, son demandantes de mano de obra más calificada. Cuando estos sistemas están bien manejados hay beneficios para el bienestar animal, la detección de enfermedades y el monitoreo individual de terneros.
Las tareas propias de una buena crianza como el excelente calostrado; espacios de camas limpias y secas; disponibilidad permanente de agua y suministro de concentrado no cambian con la implementación de un sistema de amamantamiento automático, el tiempo y el esfuerzo ahorrado en la alimentación láctea debe ser reorientado hacia la observación intensiva de las terneras.
Por otro lado, no hay que olvidar que la alimentación automática comienza recién entre el día 5 y 14 (no vamos a entrar aquí en la discusión de cuando es más conveniente), entonces a pesar de implementar una amamantadora automática, todavía necesitamos alojamiento y manejo dedicado para el cuidado individual de los terneros de esos primeros días. Además, las terneras recién ingresadas al sistema automático requieren de una dedicación individual para el entrenamiento de ubicar la tetina del alimentador automático y establecer una rutina de alimentación. Este entrenamiento puede requerir de al menos un par de días.
La persona encargada de manejar las terneras en estos sistemas de alimentación automática requiere de un conjunto de habilidades únicas. Entre las cualidades deseables en la persona encargada de un grupo de terneras alojadas en grupo y alimentadas con una amamantadora automática podemos listar:
• Disfrutar de trabajar con terneras (esto es válido para todos los sistemas)
• Muy buenas habilidades de observación
• Atención a los detalles
• Capacidad para interpretar, analizar y aplicar datos
• Habilidad para manejar la interfaz informática de la amamantadora
• Habilidades para la toma de decisiones basadas en datos
• Rigurosidad para establecer y seguir protocolos de gestión En ningún caso es admisible que quien esté al frente de las terneras no sepa manejar y controlar la amamantadora. En muchos casos en la región me encuentro con personal encargado de criar las terneras que no sabe dónde está la pantalla de la máquina, por ende, desconoce cuál ternera toma y cual no. En estos casos no solo se desaprovecha los beneficios de la tecnología, si no que se corre el peligro de subalimentar muchas terneras que en un sistema convencional serían bien alimentadas.
Una ventaja importante de las amamantadoras automáticas es el que a pesar de que las terneras están en grupo, podemos conocer y gestionar las terneras en forma individual. La amamantadora nos da información sobre cantidad de leche consumida por día y por visita, frecuencia de visitas, velocidad de consumo, y otros parámetros dependiendo del equipo. La reducción de la velocidad de bebida y/o una disminución en las visitas a la amamantadora automática podrían indicar una ternera enferma o por enfermarse. Un gran número de visitas no recompensadas puede indicar la necesidad de cambiar la asignación de leche de un animal individual. La combinación de los datos registrados en la maquina con la observación del operario representan una importante oportunidad para anticiparse a problemas y maximizar los resultados.
Todas las tareas relacionadas con limpieza de instalaciones, reemplazo de material de camas, reposición de concentrado iniciador, limpieza de bebederos de agua, etc., siguen siendo tareas de todos los días y para las que hay que prever contar con la mano de obra necesaria. Además, a esto se suman las tareas de limpieza y saneamiento del equipo. La limpieza del mezclador, el calentador y el intercambiador de la unidad de alimentación automática es recomendable hacerlo más de una vez al día. Mangueras de alimentación y tetinas deben ser controladas y reemplazadas regularmente. Otros tipos de mantenimientos en filtros de agua, diafragmas, conexiones y mangueras de transferencia de jabón/desinfectante también requieren de la atención del personal encargado.
Entonces ¿cuál es la ventaja de instalar una amamantadora automática si no representan la prescindencia de mano de obra en incluso requiere la contratación de personal calificado? La ventaja es que gestión de las terneras es más flexible (no estoy atado a horarios de alimentación) y la toma de decisión está basada en datos. En general hay menos trabajo físico y más tiempo dedicado a la gestión y toma de decisiones. Sistemas automatizados nos pueden permitir implementar tecnologías como la programación metabólica de las terneras con mayor precisión en la aplicación y mejores resultados.