Publicaciones Infortambo
ALIMENTACIÓN Y PRODUCTIVIDAD
Desde hace algunos años Christian y Eduardo Richter se han abocado a qué Campo Lindo haga honor a su nombre; a que sea rentable y a que siga proyectándose como una empresa familiar. Nos hablaron de cómo enfrentan los distintos procesos de su predio; de la importancia de una buena alimentación y de la historia productiva que poseen. Padre e hijo están enfocados en seguir modernizando su lechería, ubicada en Río Negro, en el sector Chan Chan.
Este predio ha pertenecido a la familia desde los años ’40, por cuanto don Enrique Diethelm – suegro de Christian Richter – lo adquirió en esa época. El abuelo Benedicto Diethelm llegó desde Suiza hace unos 130 años como maestro quesero, contratado por el gobierno chileno. Capacitó a productores queseros en la Quinta Normal dedicándo después a instalar varias queserías en fundos a lo largo del país. En 1973 Campo Lindo fue tomado mayoritariamente por asentados de predios expropiados y – al momento de defenderlo – el suegro de Christian fue maltratado físicamente. Las secuelas fueron graves y marcaron un retroceso grande en el campo y en la quesería. Con el objetivo de no desfallecer, Christian Richter arrendó primero la quesería y luego se hizo cargo del campo casi 10 años después. Poco a poco comenzó a retomar las actividades normales en Campo Lindo. En 1984 partieron con animales Holstein, pero no le fue bien con el rendimiento quesero. Al poco tiempo se decidió por Overo Colorado, tanto por los sólidos como por el doble propósito. “Fuimos derivando a un Holstein rojo no rabioso, porque lo que pretendemos es una vaca de buena producción con muy buenos sólidos, y un ternero decente; con un parto una vez al año”, resume.
“Lo que me gusta de ser productor lechero es que es un rubro muy dinámico, hay que estar muy al tanto, es muy cambiante, relativamente especializado. Como criamos todos los terneros en las buenas y en las malas, terminan siendo 2 rubros. La historia dice que uno nunca se puede especializar en una sola cosa y los huevos hay que tenerlos en distintos canastos”. El esquema les ha funcionado, reconocen los Richter. Durante varios años mantuvieron ambas actividades, pero en 2007 cerraron la quesería por las complicaciones que tenía el mercado del queso, como problemas de pago, la falta de responsabilidad del personal y la fuerte competencia de actores más grandes.

«CAMPO LINDO TAMBIÉN CUENTA CON ASESORÍA NUTRICIONAL A TRAVÉS DE NESTLÉ CON SR. JAIME VILLEGAS Y ADEMÁS CON LA AYUDA DE PROFESIONALES DE COOPRINSEM EN CULTIVOS, PRADERA, FERTILIZACIÓN, CONTROL DE MALEZAS Y CONTROL LECHERO».
Producción
Durante muchos años el campo era una lechería pequeña su producción estaba orientada a proveer con leche en forma pareja a la quesería, junto con suplir lo que los vecinos que les vendían leche, no producían en invierno. Mucho antes de cerrar la quesería, comenzaron a achicar la producción de queso y parte de la leche se iba a la industria. Tras el cierre de la quesería, se enfocaron en su producción ganadera. La leche es protagonista en un sistema biestacional con 65% de los partos en primavera y 35% en otoño. Los machos se crían y engordan, tanto para venta como novillo terminado como para engorda, cuenta Eduardo.
La producción de leche corresponde a unos ¾ partes del ingreso del predio. Como campo, tiene alrededor de 225 vacas masa, con unas 213 vacas en ordeña en primavera; y 160 en invierno. sobre una plataforma total de 194 hectáreas productivas, dentro de las que se incluye 10 hectáreas de maíz y 8 de cultivos suplementarios (coles y achicorias). El resto, está orientado a praderas. En Campo Lindo se cría las terneras hasta el encaste y su ingreso al plantel lechero. En el sector Desagüe Rupanco poseen un predio de 28 hectáreas útiles más un arriendo de 22 hectáreas para la engorda de los machos. En 2021 lograron una producción de casi de 1,5 millones de litros de leche. “En el último control lechero, nuestras vacas alcanzaron cerca de 7.500 litros/año/vaca. Los sólidos aumentaron por genética y manejo de la ración, nos preocupa el futuro y el valor de la ración, creo que con la guerra va a venir una “pecha” entre el consumo humano y el del ganado, sobre todo por la guerra de Ucrania”, cuenta Christian Richter. La suplementación es alta, con 3 kilos de concentrado en sala y otros 3 a 5 kilos entregado con carro mezclador, donde también se agrega subproductos como harinilla, maíz y proteínas. Incluso se entrega coles o pradera “choppeada” con el carro para entregar raciones que balancean las necesidades de las vacas según su potencial productivo y la disponibilidad de la pradera a lo largo del año. “Como predio, nuestro foco principal es apuntar siempre a los parámetros máximos de calidad, con buenos promedios de células somáticas y UFC, siempre tratando de mejorar. Apuntamos a altos sólidos y, con la genética del Overo Colorado, hemos mantenido el enfoque, que nos viene desde la época de nuestra quesera. Vamos buscando genética europea como, por ejemplo, con el Holstein Rojo holandés y alemán. Esto nos ha ayudado a aumentar litros sin perder sólidos, mejorando también parámetros de conformación. No tenemos problemas de ubres ni de patas. Lo bueno del Overo Colorado es que es bastante robusto”, destaca su hijo Eduardo. Desde hace varios años están incorporando la genética A2. En Campo Lindo se aprecia una vaca sin problemas graves de locomoción, por el barro y ripio; tampoco son de ubres muy grandes, para que no tengan problemas con barro ni sanidad mamaria. Se busca mantener el tamaño de la vaca, que hoy alcanza 550-600 kilos promedio. “Nos hemos jugado por tener vacas de buena producción, si bien no irnos al extremo. No hemos querido ir por Holstein porque creemos que las vacas después de los 35 litros ya dan más problemas que plata. Hemos apostado por sólidos y producción por vaca, en que estamos alrededor de los 7.500 litros con 4,05% MG y 3,65% Prot. en este momento”, cuenta Christian Richter.
CAMPO LINDO EN CIFRAS
Ubicación: Chan Chan, comuna de Río Negro, Región de Los Lagos.
Superficie: 274 hectáreas totales
Área de producción: 194 hectáreas útiles de plataforma lechera y crianza.
Total vacas rebaño: 224
Vacas en ordeña: 186.
Producción total 2021: 1.438.000 litros.
Producción individual: 21,1 L/ vaca/día
Alimentación
El tema de la alimentación lo abordan principalmente con pastoreo y una muy buena suplementación. El plantel es exigente, lo que han comprobado cuando han tenido cambios de ración. “Hacemos una selección por lotes bastante rigurosa, manteniendo 4 lotes de alimentación que reciben dietas diferenciadas desde el carro mezclador. En algunos casos, también tienen diferencias en la entrega de silo. Las vacas responden bien a la alimentación diferenciada, se cambian de lotes todos los meses según el control lechero. La importancia de la suplementación sobre todo nos empareja la dieta durante el año, porque la pradera va a ser muy variable entre una temporada y la otra. Permite adelantarse a los cambios que tendrá la pradera, preverlos y, antes que el cambio de la alimentación ocurra, prepararla”, explica Eduardo. No hay secretos, agrega Don Christian, ya que este sistema de separación de lotes es una herramienta conocida, pero que es muy útil, basados en la información que les entrega el control lechero y revisando el potencial de lo que la vaca puede entregar en producción (según sus curvas individuales de Noorlander). “Las vacas entran a las 2 de la tarde, se las apartan y van a su lote. Los primeros 2 días se desordena, pero luego anda muy bien. Eso nos ayuda a tener una eficiencia mayor en el uso de los concentrados. A la vaca que retribuye, se le da más”. Agrega Don Cristian que lo principal es alimentar el rumen. Si eso se hace bien, si recibe lo que necesita, se aprovecha bien, todo lo demás vendrá por añadidura. Se hace una muy buena combinación de pradera (que es la base), ensilaje y concentrados.
El aporte que les ha hecho Coagra en tecnologías para un buen manejo de la alimentación lo valoran mucho. Por ejemplo, un tema donde han tenido un impacto positivo está en el uso de concentrados para la crianza de terneros, usando alimentos medicados que les han ayudado a controlar coccidiosis; en el preparto, el uso de la colina, como también el aumento de proteína en la ración. Esto evita que se forme hígado graso, resalta el asesor de Coagra, José Ignacio Osés. “En el fondo, una buena lactancia parte con el preparto, tratamos de hacerlo 20 días, con concentrado y sales preparto, más aditivos. Al parto, se sigue con concentrado en sala, donde estamos implementando el cambio de comederos, porque pensamos aumentar el concentrado en sala, porque se hace cada vez más difícil conseguir los insumos por separado. Se estrecha el diferencial y también la adquisición misma de los insumos, como los subproductos de molinería y granos”, resume Don Christian.
La asesoría continua de Coagra en lo nutricional, los va ayudando a ir ajustando las raciones y a usar los productos adecuados, comentan. Tecnologías como el uso de levaduras, dicen, han tenido un impacto muy positivo en el rumen. “De Coagra, por un lado, valoramos el análisis mensual de las raciones, lo que se está suministrando y lo que se está obteniendo, eso es muy importante. No sacamos nada con producir muy caro, sino que tiene que quedar “algo en la uña”para seguir invirtiendo. No solo hay que ordeñar los 365 días del año, hay que mejorar caminos, cercos, la infraestructura, la habitación del personal, una empresa que no gana, no subsiste”, dice Don Christian.

LA VISIÓN DE COAGRA
Trabajar con la familia Richter es gratificante, cuenta José Ignacio Osés, porque se van viendo resultados en el proceso de cambios “siempre con la buena disponibilidad de ellos para recibir las sugerencias y, lo mejor, es que se ven los resultados”. “Cuando se determina bien los puntos de inflexión y dónde se puede ir mejorando, se nota el resultado. Aquí en Campo Lindo trabajamos en crianza, preparto y en vaca en producción. Es fundamental partir por la crianza, que es el pilar de toda buena lechería y por el preparto para que el resto funcione muy bien. Aquí hubo buenos resultados, evaluamos las curvas de lactancia después de los cambios en preparto, donde se logró por lo menos 2 litros más y con un peak más persistente”.
Para Luis Alberto Barrientos, Gerente de Línea Nutrición Animal de Coagra, una herramienta importante es tener la claridad para encontrar cuáles son los puntos críticos donde fijarse, como lo hacen los Richter, al ser muy cuidadosos en el manejo diferenciado de los lotes. “Nuevamente, si el rumen está sano, la vaca expresa su potencial. Si pongo a la vaca donde lo pueda expresar, lo hará. Sume un buen preparto, usar herramientas tecnológicas que dan resultados y se mide el retorno de la inversión. Aquí en Campo Lindo el control lechero es una herramienta que se usa bien. Cuando se toca un tema, aquí los productores usan el dato duro, lo que agradecemos al hacer nuestro trabajo. Cuando se encuentra clientes que tienen claro qué medir y evaluar, se agradece”.
“Como empresa, tenemos el dogma de buscar tecnología, llevarla al productor, ayudarlo a rentabilizarlo, para seguir haciendo este negocio, un negocio mejor y rentable, haciéndolo más eficiente, que sea más sustentable en el tiempo. Hay nuevos componentes en la ecuación y nuestra función es ir adaptándonos, lo que hacemos como empresa. Nos debemos a nuestros clientes y esa es la marca que queremos dejar, que nuestros productos tengan un efecto positivo. Agradecemos a la familia Richter por dejarnos desarrollar y aportar soluciones, donde ellos nos van dando datos, midiendo y retroalimentando para ir mejorando lo que hacemos”.
Las praderas
Las praderas son del tipo polifíticas (con varias especies), muy antiguas, pero que las han ido mejorando “lo que nos permite tener un buen recurso también en época de sequía, por las especies que usamos en la siembra. Tenemos praderas de ballica, pasto ovillo, bromo, pasto dulce y trébol blanco. Son praderas naturalizadas mejoradas y hoy los investigadores las redescubrieron”. Son praderas muy resistentes en verano, dan un buen aporte y no mueren. En el manejo general de praderas, se fertiliza muy temprano en primavera “apenas la naturaleza nos da los signos de activación vegetal”. Con ello, comienzan a hacer ensilaje antes, lo cual les permite una recuperación de la pradera previo a la sequía, lo que deja el suelo cubierto y se minimiza la evaporación. Los ensilajes son claves en su esquema productivo.
Al momento de la entrevista (mediados de mayo), la disponibilidad de pasto en la pradera todavía es buena, pero ya se toma preocupación por que comenzaron las temperaturas más bajas. Así, la suplementación ayuda a ir generando una ración más estable para la vaca. Por ejemplo, se busca una ración de unos 19 a 22 kilos de materia seca diariamente entre pradera y suplementación, dependiendo del lote. De estos 20 kilos entre 3 y 8 son de concentrado, esto les permite ir mejorando la producción. Cuando Eduardo llegó a Campo Lindo en 2015, la producción era de un millón de litros anuales y, poco a poco ha ido aumentando.
El uso de ensilaje de maíz esta temporada ha andado muy bien. Posiblemente aumenten a 13 hectáreas en secano y, entre las proyecciones como predio, quieren mejorar el abrevado para las vacas, para tener mejor acceso al agua, con más red de bebederos y aumentar la superficie de comederos.
Decisiones
En el caso de Eduardo, quien es ingeniero Ind. en Bioprocesos y Magíster en Ingeniería Química, llegó a apoyar a su padre literalmente en medio de un incendio. Las fuertes sequías de 2015- 2016 podrían haber demolido a cualquiera, pero el objetivo de Eduardo estaba en apoyar la empresa familiar. “Rechacé un doctorado, porque mi sueño era venirme para acá, eso no me iba a aportar al negocio”, relata. La decisión familiar y personal no tenía vuelta y por eso sabían que, tarde o temprano, se irían al campo. “Mi padre manejó bien la sequía, pero fueron años de estar con el cinturón apretado, tanto en lo personal como en el campo. Recién este año estamos invirtiendo en maquinaria, instalaciones y las casas del personal”, cuenta. Las instalaciones son antiguas. Si bien son funcionales, hay que remodelarlas y mantenerlas con recursos que fueron llegando tras la recuperación. Ahora, eso sí, dicen que esperan que el tema del costo de los insumos no pegue demasiado fuerte.
Trabajar con su padre – dice Eduardo – es una oportunidad de aprendizaje permanente. “El manejo del campo y los conocimientos que tiene son valiosísimos. El comparte lo que sabe; de sus decisiones uno aprende y, a la larga, uno va tomando decisiones como las que toma él. Hoy puedo convencerlo de hacer cambios tecnológicos, como nos pasó con la sincronización de vaquillas para hacerlo en forma concentrada en pocos días”. Eso les permitirá acortar temporada de encaste y aprovechar mejor la disponibilidad de praderas, seguir mejor su curva de crecimiento, con una temporada de crianza más acotada. Todo se va facilitando.