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Riego en temporada 20-21: Palabras al cierre

E l efecto fue y ha sido complicado, con problemas de abastecimiento de forraje y, en muchos casos, adelantando la apertura de los ensilajes o invirtiendo en la compra de bolos y concentrados.

En este contexto, y considerando las predicciones de cambio climático para el sur de Chile, es cuando el riego resalta como una herramienta muy importante para la adaptación y sustentabilidad de los predios lecheros. La información estadística recopilada en 2020 por el Área de Producción Primaria del Consorcio Lechero destaca que entre 2007 y 2020, el crecimiento de las hectáreas de riego en Los Ríos fue de casi un 120%, mientras que en Los Lagos fue de cerca de 150% en el mismo período. El dato clave es que alrededor de un 95% de las hectáreas bonificadas correspondió a praderas.

Al entrar en la mitad del otoño, hay labores productivas que deben ser incorporadas en la estrategia del productor. Para los predios donde se ha implementado el riego en praderas con el sistema de tazas, luego de haber usado esta herramienta por varios meses, antes de dar por cerrada la temporada, existe una serie de labores que se debe realizar.

Este es el foco de la cuarta ficha de riego en praderas por tazas, preparada por el Área de Producción Primaria del Consorcio Lechero, “desde septiembre hemos entregado elementos técnicos para que los productores de leche que usan estos sistemas, puedan aprovecharlos en forma óptima. Junto a sistemas como el riego por pivotes, el riego de praderas por tazas ha ido creciendo como opción en el sur de Chile. El éxito e impacto en el predio pasará necesariamente por estar muy pendientes de la calibración y medición del riego, para no sub regar ni sobre regar, errores que pueden empañar el desempeño de esta inversión” ”, destaca Alejandra Viedma, coordinadora de Producción Primaria del Consorcio Lechero.

“El riego es una herramienta que, para quienes la implementan o la implementarán en el futuro, debe ser tomada como parte de una estrategia productiva. Es muy importante no olvidar que no es una solución por sí sola, sino que debe ser incluida una vez que aspectos como el pastoreo, fertilidad, especies forrajeras, entre otras, ya tengan un nivel que permita el impulso necesario que se espera tras la inversión realizada en riego. Además, en un escenario de cambio climático, permite dar estabilidad productiva en meses donde la pradera se ve afectada por altas temperaturas y estrés hídrico”.

“Vemos que el riego es parte de la sustentabilidad: en lo económico, porque usado correctamente, permite persistencia de la pradera y evitar desembolsos en forrajes externos; en lo ambiental, porque evita labores agrícolas como la siembra y resiembra; y, en lo social, porque permite la proyección de una actividad productiva. Es por eso que el Consorcio Lechero seguirá desarrollando herramientas de difusión tecnológica para que el productor pueda aprovechar y sacar el máximo provecho a esta inversión”, destaca Octavio Oltra, gerente del Consorcio Lechero.

El consultor y autor de las fichas, el ingeniero agrónomo Mario Wulf, recordó que este año ha tenido serias restricciones de precipitaciones y olas de altas temperaturas, “esto se hizo particularmente evidente a fin de verano, por lo que esta temporada, el riego fue un elemento clave para sostener el crecimiento forrajero. En el momento más crítico en febrero, las tasas de crecimiento de praderas regadas cuadruplicaron las de praderas de secano, mostrando el potencial del riego en la zona sur”.

La recomendación para un buen desempeño del riego por aspersión está en entregar la cantidad correcta de agua, en la frecuencia justa y en la mejor uniformidad posible, “por lo que el monitoreo frecuente de la humedad del suelo y la evaluación de la presión, temas que tratamos en la lista de chequeo, son determinantes para capitalizar el riego en mayor producción de forraje”.

El cierre 

Al finalizar la temporada, agrega el consultor, debemos estar atentos en reparar y/o reemplazar las piezas defectuosas, debido a que los problemas más frecuentes son las fugas de mangueras, fatiga en conectores y aspersores defectuosos.

Por otra parte, será prioritario almacenar los equipos de forma prolija y sistemática para que el comienzo de la nueva temporada sea sencillo y expedito, “en años como estos el uso del riego, bien administrado muestra todo su potencial por lo que es un incentivo adicional para que los agricultores comiencen a evaluar su pertinencia económica dado sus obvios beneficios financieros bajo un escenario climático que al parecer apunta a una «nueva normalidad» en verano”.