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Invirtiendo en el futuro
“El costo de la reposición de las vaquillas se ha disparado en Chile, producto de la creciente exportación a China”, explicó Matías San Juan Josera, gerente técnico de Rumiantes Josera LATAM. Esto fue expuesto en un webinar organizado por Josera LATAM y las empresas peruanas Sembryo Láctea y Totalvet, que fue compartido con productores y asesores de toda América del Sur.
Crianzas: ¿Qué tener en cuenta?
Los objetivos iniciales son: terneros saludables, buen consumo de concentrado y desarrollo ruminal, altas ganancias de peso diario y baja mortalidad. Inicialmente, la nutrición de las terneras debe ser adecuada desde el preparto para lograr una condición corporal entre 3.25 a 3.5. Las primeras 8 semanas de vida son vitales.Resultados de estudios comprobaron que las terneras que consumen más leche tienen mayor peso de órganos vitales para la producción futura, comentó Matías San Juan. Para mejorar una crianza es clave saber que: la tasa de mortalidad varía entre el 2% y 3% en los primeros 60 días, el peso del nacimiento debe duplicarse a los 60 y deben ganarse 750 gramos de peso diario durante los primeros 90 días.
Hacer un buen uso del calostro es clave.Se recomienda tener en cuenta el CCR: cantidad (3 a 4 litros), calidad (no menor a 22 grados brix) y rapidez (primeras 6 a 8 horas como máximo). Es importante saber que, sin calostro, no hay salud.
¿Por qué no permitir el calostrado directo desde la madre?
solo el 40% de los terneros encuentran la ubre y no todas tienen la suficiente cantidad y calidad del mismo. Por otro lado, no hay control ni consumo suficiente y a su vez, puede haber contaminación mediante las ubres. Una herramienta que ayuda son los mejoradores del calostro Josera, que incluyen inmunoglobulinas. Otro dato a tener en cuenta es que entre los días 10 y 14, se produce una baja en la inmunidad y es un momento crítico que hay que monitorear.
Los usos de sustitutos son fundamentales y brindan seguridad al productor. Se trata de un alimento completo que incluye minerales trazas y vitaminas cruciales para el desarrollo del ternero. En cuanto al alojamiento, se pueden usar cunas individuales, en las que el ternero toma leche con mamadera, o corrales colectivos, velando siempre por la alimentación de forma individual. Se recomienda que la ventilación adecuada en los mismos sea desde 1 metro de altura y el piso sea de cemento, tierra o piedra con cama arriba (paja trigo o avena, chips madera o aserrín). Es vital que el material esté libre de humedad y cambiarlo constantemente.
Alimentación
Un buen corral debe contar con el espacio adecuado para un bebedero con agua y otro para la alimentación. El plan de alimentación con sustituto lácteo debe incluir etapa inicial, alimentación y destete, con agua limpia y fresca y concentrado tipo starter. En la transición, se prepara al ternero para que consuma el sustituto lácteo: debe existir transición entre calostro y sustituto, aumentando las proporciones con el objetivo de llegar al 100% en el día 10, y así evitar diarreas y mejorar la salud. Cuando se trata de alimentación con sustituto lácteo debe asegurarse una buena higiene para prevenir la aparición de enfermedades, que impacten en el crecimiento y a posteriori, provoquen pérdidas. También debe prestarse atención a la preparación, que debe seguir las recomendaciones del fabricante (no todos son iguales). La proporción diaria es como mínimo entre 550 a 600 gramos por ternero, repartido en 2 tomas. Para prepararlo se sugiere hacerlo con balde de mezclado, revolvedor, agua de buena calidad (a unos 45-50 grados Celsius) y proporcionar en baldes grupales o mamaderas individuales. Y en lo posible, contar con una balanza. Se recomienda el uso de chupete y, si es con balde, debe ser en altura para que se active la gotera esofágica y llegue al abomaso (estómago verdadero). San Juan destaca que “la leche no es agua. Es alimento. El agua debe ser proporcionada en forma aparte: aquellos terneros que beben libremente suben casi 3 kilos más”.
Tanto el concentrado, como el agua y la leche formarán al rumiante adulto. Por ello se recomienda entregar un concentrado con un mínimo de 21% de proteína, y ofrecerlo desde el primer día, festimulando el desarrollo de papilas ruminales. La fórmula adecuada es de 1 kilo de concentrado, cada 4 litros de agua. Por último, el destete debe ser de manera lenta y gradual, con un mínimo de 15 días. Pero,¿cómo saber si un ternero está listo para ser destetado? cuando el consumo es de 1,5 kilos de concentrado diarios como mínimo, durante 5 días. La finalidad es disminuir el consumo de sustituto; aumentar el consumo de concentrado y conseguir así, la mayor ganancia de peso posible.