Empresariales

El legado del padre

Hace más de diez años fueron portada de Infortambo junto a su padre Rolando. El mensaje en ese entonces era el trabajo como empresa familiar. Tras su partida, en agosto de 2018, Guillermo y Harald Hott han reafirmado esta visión y, como predio lechero, está dando sus frutos.

En medio de una copiosa lluvia, la última de 2020, conversamos con ellos. Nos contaron su historia y lo que hacen actualmente en Agrícola y Comercial Los Copihues en Freire, Región de la Araucanía.

Herencia de Don Rolando

Agrícola y Comercial Los Copihues tuvo su partida como sociedad hace dieciocho años, cuando su padre los apoyó en la compra de un campo que se sumó al fundo San Guillermo, la unidad principal.

En los años 50 y 60, Rolando Hott −quien perdió a su padre cuando era muy niño− comenzó a habilitar ese predio, entonces muy boscoso, muy asentado y difícil de operar en lo agrícola. Un escenario sin duda complicado que requirió mucho sacrificio, pero que con empeño logró transformar y habilitar. De a poco fue drenando y canalizando, labores que le permitieron formar un campo que hoy destaca por lo bien estructurado y ordenado. Es que una de las claves que les heredó Don Rolando fue justamente esa: la responsabilidad, el orden y la planificación en el trabajo. En definitiva, la labor bien hecha, una marca que hoy los define como familia.

Lo del orden no es gratuito ni un lugar común. Cualquiera que entre a su bodega o pañol de repuestos se sorprendería al ver cómo cada pieza se encuentra en su lugar, ubicada en repisas organizadas como si estuvieran en el representante de una marca de maquinaria agrícola de primera línea, perfectamente inventariada, a la mano y en stock. Lo mismo si se recorre con tiempo la lechería y el día a día de San Guillermo, donde se destaca el flujo de información y el desarrollo de las tareas en el día a día. Ordenados perfectamente, por ejemplo, estaban los informes diarios que entregan los operarios sobre existencias y producción, nuevamente con un acceso rápido y útil para una correcta toma de decisiones. Otro legado importante lo constituye el apego por la tierra. Desde muy niños, Harald y Guillermo ayudaron a su padre en las labores diarias, para luego desarrollar toda su vida laboral y profesional en esa unidad. “Desde siempre le tomamos gusto y amor al campo, que se resume en este cariño que le tenemos a San Guillermo”, destaca Guillermo. Esto se refleja también en el gusto y cariño que los hijos de ambos muestran hoy por la actividad agropecuaria, sentimiento que ellos han heredado e impulsado decididamente.

Como hermanos tienen una muy buena relación, integrando una sociedad que ha funcionado muy bien sobre la base que les inculcó su padre. “Él decía que la familia que trabaja unida permanece unida. Somos buenos alumnos, aprendimos la lección y nos ha gustado mucho. Eso lo vemos en lo que hacemos a diario y en lo que cada uno aporta a esta empresa familiar. Es la mejor decisión que pudimos haber tomado junto a mi hermano Guillermo y eso nos motiva mucho cada día, nos impulsa a hacer las cosas bien, a seguir reinvirtiendo en el mejoramiento y renovación de la infraestructura y maquinaria… porque todo eso hace que las condiciones de trabajo y de eficiencia sean mejores para todos quienes vivimos de esta empresa”, recalca Harald.

El sistema de producción

El orden en cada tarea, relatan, se traspasó a lo que es la operación de la empresa. En vida, su padre preparó y desarrolló muy bien el usufructo de la sociedad, en una decisión bien pensada y organizada, por lo cual siempre lo acompañaron y complementaron muy bien. Al momento de las decisiones −y posteriormente cuando se hicieron cargo− estuvieron siempre muy respaldados, lo que se tradujo en un desarrollo continuo y sólido de la firma, buscando siempre espacios para avanzar.

En lo lechero, Agrícola y Comercial Los Copihues posee hoy 500 vacas en ordeña junto a la engorda de los machos, negocio en el cual aprovechan parte de la superficie. Además, siembran 250 hectáreas de cereales: trigo y avena para venta a la agroindustria, y triticale orientado a la alimentación del plantel lechero. “Es una empresa en la que hemos ido diversificando. No todos los años los negocios son buenos. Este año puntualmente la lechería haandado muy bien, pero en otros, cuando no ha habido buenos precios, nos hemos apoyado mucho en los granos”, señala Guillermo. El sistema de producción lechero es mixto, muy similar a los de la zona de Los Ángeles (más al norte) con un período de estabulación completa de ocho meses (de enero a mediados de agosto), y pastoreo entre septiembre y diciembre para bajar un poco la presión sobre los patios de alimentación.

LOS DESAFÍOS EN LA REGIÓN

Como empresarios agrícolas, los hermanos Hott advierten que hoy quedan muy pocos productores lecheros en La Araucanía. “Es justamente porque muchos se cansaron por las condiciones que pasamos por varios años de muy malos precios, de mucho trabajo. Los que subsistieron fue porque posiblemente tenían mayor capacidad de desarrollar el negocio… otros productores se fueron a cultivos anuales y a la papa, que tiene años muy buenos y otros muy malos, y se dedicaron a industrializar el negocio. El tema de la mano de obra también es complicado, sumado a la inestabilidad de la región que hace que la gente esté reacia a invertir”, cuenta Guillermo, quien lideró en el pasado el GTT Lechero, que hoy ya no existe. A esto se le suma el cambio climático. Explican que hoy los sistemas de producción de leche en base a praderas se han complicado en la zona debido a la reducción en las precipitaciones. Eso ha hecho, tal como lo decidieron ellos, que sea mucho más atractiva la estabulación e intensificación, aún a mayores costos.

La alimentación del plantel está basada en el cultivo del maíz; 40 hectáreas están destinadas a grano húmedo y las 120 restantes a ensilaje.

San Guillermo se destaca por su trabajo en tecnología, con una alta mecanización y mucha autonomía para hacer la preparación, siembra y cosecha de los cultivos, entre otras labores. “Invertimos en tecnología porque es una forma de hacer nuestras labores con excelencia y eficacia, dando buenas condiciones para quien se desempeña en estas tareas, ya que esa es la forma de avanzar bien como empresa. De hecho, a mí me gusta poder realizar las tareas agrícolas cada vez que se requiera en el campo”, cuenta Harald, conocido por su gusto y pasión por la maquinaria.

El maíz se encuentra en su totalidad bajo riego. También algunas praderas de calidad, además de parte de los cultivos como trigo de primavera. “Vamos rotando con lo que da. Las praderas no se siguen regando en verano porque reconocen su fecha y se espigan. Por eso preferimos regenerar todo en otoño y asegurar un volumen de pasto en primavera”, explican.

El riego es uno de los temas en los que comenzaron a trabajar con fuerza hace algunos años. Hoy son 240 hectáreas irrigadas, tanto con pivote como con carrete. Los hermanos explican que aprovecharon sus derechos de agua y también bonificaciones de la Ley de Riego. “Las obras de riego son caras, pero bajo ese esquema de beneficios estatales pudimos hacerlas. Hoy siguen y se han extendido hacia el sur… está en uno preocuparse y enfocarse en aprovecharlo”, destacan, y agregan: “Así como en La Araucanía han subido las temperaturas promedio y la necesidad de riego es casi indispensable, lo más probable es que en un par de años en el sur pase lo mismo. El cambio climático se nota”.

Durante 2020 produjeron en San Guillermo alrededor de 4,5 millones de litros de leche, con una producción muy estable entre invierno y primavera debido a que tienen partos todo el año. El buen precio de esta temporada sin duda ha servido de motivación.

Crianza y recría prioritarias

La lechería parte con la inseminación a partir de un semen de calidad. “Seguimos usando genética de Estados Unidos, principalmente de Alta Genetics. Eugenio Larson nos ha asesorado en el tema”, señalan.

Para que esa genética exprese todo su potencial, advierten, hay que prestar especial atención a los detalles, desde una buena atención al parto y un óptimo calostreo hasta una crianza y recría acordes para desarrollar sus condiciones y obtener una vaquilla óptima.

“Hemos tenido alta eliminación porque en el pasado compramos vaquillas que no eran de la mejor genética y los problemas que tuvimos fueron principalmente de calidad de leche. Como nos pasó eso, este año compramos vaquillas para mantenernos en el orden de las 500 vacas en producción. Hoy un factor muy importante en el tema es la gente, a veces uno no encuentra la calidad del ordeñador que quisiera y las rutinas de ordeño no son las esperadas, se generan problemas de mastitis y otros, lo que hace que las tasas de eliminación sean más altas que lo que uno quisiera”, subraya Guillermo.

Junto a las compras de vaquillas, entre las inversiones se destaca la adquisición de dos galpones, los cuales destinarán a mejorar el preparto y la crianza. “Otra de nuestras últimas adquisiciones fue el pasteurizador Milk Taxi, que renovó al antiguo.

Buscamos partir de una buena crianza y así mejorar la calidad del reemplazo de nuestras vaquillas. Todo eso es para ir mejorando las áreas que necesitan ser mejoradas”, indica.

Otra de las herramientas que han usado en esta área está la Smart Care desarrollada por Diamond V, representada en Chile por Safratec. “Justamente lo empecé a usar hace tres meses cuando tuve un gran número de partos de primavera y la verdad es que siempre tenía enfermedades iniciales en los terneros, como neumonias y diarreas… y al usar este producto, hemos mejorado sustancialmente el crecimiento de los terneros en los primeros dos meses de vida”, relata Guillermo. Andrés Timmermann, asesor veterinario de Safratec, explicó que Smart Care es un producto proveniente de la línea Live Stage, que específicamente va a mejorar la inmunidad y a generar un desarrollo temprano del rumen, además de dar una respuesta intestinal mucho más fuerte. “Esto, para que cuando tenga alguna diarrea o agresión del ambiente, el ternero –si es que se enferma− se recupere mucho más rápido y pierda menos peso”, advierte Timmermann, ante la mirada afirmativa de Guillermo.

Smart Care se aplica hasta el día 60 de nacido. Contribuye a que el ciclo de crianza funcione adecuadamente, buscando vaquillas sanas y vigorosas. “La estrategia de Diamond V para el desarrollo de terneros va enfocada en la leche junto a otros productos como el XTC, que se trabaja con el concentrado y que va pasando al de los terneros, vaquillas y el de las vacas. Son productos naturales y que se pueden usar en todos los estados de crecimiento del animal, que son transversales también en especies”, comenta el asesor.

En el contexto de mejoramiento de estas condiciones de crianza, la ternerera fue modificada junto al Milk taxi y esta tecnología Smart Care generando beneficios concretos. “Hemos notado que los terneros están en mucho mejores condiciones que en años anteriores. Estoy muy contento”, subraya Guillermo.

La proyección que quieren dar a la empresa está en seguir mejorando la infraestructura. Una herramienta es intensificar la crianza y la recría. “Hoy el tema de las vacas de desecho es que han subido de precios, a veces se eliminan cuando no hay novillos… El mismo tema de la exportación de vaquillas a China hace que si hace seis meses una vaquilla preñada costaba 700.000-800.000 pesos, hoy no vale menos de 1.200.000 pesos. Se hace cada vez más difícil comprarlas. Por eso es que uno debiera mejorar la cadena de su propia reposición y especializarse en tener una reproducción más eficiente. Eso es lo que queremos lograr”, señalan.

Bien asesorados

La organización de las labores y tareas se encuentra muy definida. Guillermo está a cargo de la administración, operación y la lechería, junto a la proyección del campo. Harald se encarga por su parte de la maquinaria, construcciones y de los equipos de riego.Pero aseguran que nada se hace “a ojo”. A la diversificación de negocios y orden en la ejecución de las labores, se les suma el acompañamiento constante de profesionales. “Tenemos asesores en las distintas áreas. Nos programamos de acuerdo a una visión de lo que queremos hacer en el año y tratamos de ser lo más eficientes posibles en los tiempos, en las épocas en que hay que realizar las labores y en el orden”, destaca Guillermo. Asesorarse bien en cada área es un tema que les contribuye mucho. Guillermo es ingeniero agrónomo y Harald es ingeniero mecánico, y ambos se apoyan en miradas externas de excelencia para mejorar los procesos. Por ejemplo, en cultivos anuales y maíces los asesora Julio Oberg; en nutrición, Jaime Villegas; en calidad de leche, Silke Engels (Prodeca); y en genética, Eugenio Larson, junto a médicos veterinarios para el tema de las patas y reproducción.

“En función de lo que nos dicen, junto a Harald vamos planificando y viendo qué pasos dar en base a la rentabilidad del negocio. Tenemos un endeudamiento controlado, porque la idea no es sobre-endeudarnos. Podríamos tener el campo perfecto pero lo que nos interesa es tener una buena rentabilidad y no tener que venderlo por una mala gestión. Esperamos que se traspase a las generaciones que vienen… los chicos están creciendo y están muy motivados. En el campo siempre va a haber un espacio con un muy buen trabajo”, aseguran.

El secreto para los hermanos Hott es involucrarse, ponerle pasión y hacerlo con rentabilidad. “El negocio lechero es un negocio de harta pasión. Es dinámico, todos los días pasan cosas y hay que estarle encima. Tiene la gran ventaja de dar liquidez para pagar a los proveedores todos los meses y en el último tiempo ha estado bastante rentable… y cuando el negocio se pone rentable, uno le pone más empeño”, subraya Guillermo.

Ambos coinciden que el día a día presenta desafíos nuevos, pero a pesar de cualquier preocupación, la motivación los invita a seguir haciendo cosas. “A veces los gremios regañan por la inestabilidad social y económica de la región, pero uno sigue invirtiendo porque no podría estar un año sentado sin hacer nada. Por eso es que permanentemente estamos probando productos, chequeando, analizando…

Hoy damos trabajo a 28 personas, porque aparte tenemos una empresa de prestación de servicios de maquinaria pesada y también de arriendo de equipos de riego”, concluyen.