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En el desierto, venciendo al verano

Nadie mejor que los israelíes para sacar leche de entre las piedras y las arenas calientes del desierto.Su reconocida fama mundial de productores “todo terreno” se encarna sin duda en los resultados que se obtienen en la granja lechera Zeelim. Allí en el sur de Israel, literalmente en pleno desierto, obtienen altísimos desempeños productivos con la simple y eterna fórmula de los pequeños detalles. Pero presentemos el escenario. En la región donde está ubicada la lechería, llueven apenas entre 100 a 150 mm anuales, habitualmente desde noviembre a marzo. Por este motivo para producir forraje requieren del agua reciclada que en los últimos años se aporta desde la gran área de la ciudad de Tel Aviv, su capital. El agua que arriba por tuberías permitió irrigar los campos para realizar cultivos y huertos pero también cambió drásticamente el clima de Zeelim a noches mucho más húmedas y aumentó el Índice de Temperatura y Humedad (ITH) general. Eso generó que en los últimos veranos, las vacas experimentaran condiciones de estrés por calor las 24 horas del día, los siete días de la semana durante casi cinco meses al año.

Obviamente con “cama caliente”

Para albergar las 315 vacas en producción, Zeelim cuenta con dos grandes galpones de “compost barn” con techo rígido abierto, así como galpones de compost más viejos para las vaquillas y para las 35 vacas secas o próximas al parto. Mientras el área de descanso para las vacas lecheras está calculado en unos 20 metros cuadrados por vaca debajo del techo, en los patios de verano no se calculan el espacio por vaca. Los galpones están bien ventilados de forma natural y permiten mantener la cama de compost seco, casi todo el año. Todos los días, el rodeo se ordeña tres veces –a las 4 AM, 12 AM y 8 PM–, con una duración de cuatro horas por sesión de ordeño, alcanzando un promedio de producción de le che diaria por vaca que durante mi visita, en julio pasado fue de 46 litros. El año pasado ocuparon el primer lugar en el ranking de los establecimientos más productivos en Israel, al alcanzar una producción –corregida a 305 días–, promedio de 14.785 litros de leche por vaca. La grasa butirosa (GB) y la proteína (PB) de la leche promediaron el 3,80 y el 3,40 por ciento, respectivamente, mientras que el Conteo de Células Somáticas (CCS) de la leche fue de 180.000 unidades/ml.

Con suero sabe mejor

La ración en Zeelim no se modifica a lo largo del año con consumos de 31 kilos de materia seca en invierno y pequeñas caídas en verano a 29 kilos. Todos los días, se distribuye una Ración Total Mixta (TMR), tres veces al día, cuando se pica el forraje y se agrega el suero de leche en el momento de la mezcla, para lograr un mejor contenido de materia seca (MS) y palatabilidad. Básicamente la dieta contiene ensilajes de trigo y maíz con heno añadido como fuente de forraje a lo que se agrega como fuentes concentradas de energía y proteína granos de maíz y un alimento con gluten, grano de destilería (DDGS) y harina de girasol. El análisis de esta dieta determinan 30% FDN, 1,77 Mcal/kg de Energía Neta, 17% de proteína cruda y un contenido de materia seca de la mezcla del 60%.

¿Cómo “le ganan al verano”?

En Zeelim tienen claro que lidiar con el calor del verano comienza mucho antes de proporcionar un tratamiento de enfriamiento intensivo a las vacas. Los pasillos están sombreados con redes de plástico y cuentan con bebederos dentro de los galpones, a lo largo de los pasillos y en los patios de espera y enfriamiento, calculando más de 30 cm de espacio por vaca.

Tratamiento de enfriamiento: El patio de espera está dividido en tres secciones con un espacio de dos metros cuadrados por vaca. Todos los animales reciben tratamiento de enfriamiento que combina humectación y ventilación forzada en los patios de espera y enfriamiento, antes de cada una de las tres sesiones de ordeño. La duración del tratamiento de enfriamiento es de entre 45 y 60 minutos por grupo, donde los ventiladores funcionan continuamente y el agua es aplicada durante treinta segundos cada cinco minutos. Adicionalmente, las vacas se enfrían dos a tres veces más en los patios de espera y enfriamiento, entre las sesiones de ordeño, incluido un enfriamiento nocturno que también dura 45 minutos por grupo. En total, las vacas en la granja Zeelim se enfrían durante más de seis horas acumuladas por día, en al menos seis sesiones programadas de enfriamiento.

Pistas de alimentación: En la línea donde se distribuye tres veces al día la ración, cuentan con ventiladores de 20 pulgadas ubicados a seis metros de distancia entre sí. Delante de cada ventiladores tienen instalados nebulizadores –su capacidad es de catorce litros/ hora–, que se activan por “sensores de detección”, y funcionan sin interrupción alguna con ciclos de 30 segundos de mojado cada cinco minutos.

Comparando con el invierno

Uno de los aspectos destacados en Zeelim es el monitoreo para evaluar qué tan bien funciona el sistema. Para evaluar la efectividad del tratamiento de enfriamiento, a corto plazo se utiliza el dato de temperatura corporal de la vaca y a largo plazo se utiliza el índice Verano/Invierno (Indice V/I) para comparar el desempeño productivo y reproductivo con la estación más fría y más productiva que corresponde al período enero-marzo. Para medir el dato de temperatura de la vaca a lo largo del verano se insertan registradores de datos intravaginales en una muestra de vacas en cada grupo para monitorear el dato en intervalos de 15 minutos durante un período de 72 horas. El objetivo está en verificar si con el tratamiento las vacas son capaces de mantener la temperatura corporal normal –por debajo de 39°C–, durante todo el período estudiado. Para la evaluación de largo plazo, al final de cada año, en Zeelim se calcula el índice de relación V/I que para esta región se construye en el índice Verano/Invierno (Indice V/I) para comparar el desempeño productivo y reproductivo con la estación más fría y más productiva que corresponde al período enero-marzo. Para medir el dato de temperatura de la vaca a lo largo del verano se insertan registradores de datos intravaginales en una muestra de vacas en cada grupo para monitorear el dato en intervalos de 15 minutos durante un período de 72 horas. El objetivo está en verificar si con el tratamiento las vacas son capaces de mantener la temperatura corporal normal –por debajo de 39°C–, durante todo el período estudiado. Para la evaluación de largo plazo, al final de cada año, en Zeelim se calcula el índice de relación V/I que para esta región se construye en base a comparar los períodos Julio-Septiembre (Verano) con los de Enero-Marzo (Invierno), evaluando los rasgos productivos y reproductivos.

En el cuadro, se puede comparar la producción individual promedio de verano, la relación V/I para la producción de leche y las tasas de concepción para ambos épocas que se alcanzan en la granja Zeelim, en comparación con dieciocho granjas vecinas en la región sur de Israel y con 162 granjas a gran escala, en todo Israel. Como se puede ver en el cuadro, la granja de Zeelim alcanza una destacada producción de leche promedio por vaca en el verano y casi no cae en la producción de leche en los meses de verano con relación V/I de 0,99. El desempeño de todas las variables de Zeelim, están por encima del promedio de la región del sur de Israel que es la más alta región productora del país y muy por encima del promedio nacional. “No tenemos secretos”, respondió Hagar, la gerente de la finca cuando le pregunté cuál era la fórmula del éxito.“Sólo prestamos atención a los pequeños detalles como si fueran grandes. Tratamos de brindar un trato profesional en cada etapa de la cadena de producción y, arriba de todo, nuestra filosofía es criar nuestras vacas con mucho amor”. Y la verdad, al terminar la visita y salir de Zeelim, me “saqué el sombrero” en honor a estos magníficos productores.