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Ensilaje de praderas
• Hacer un balance forrajero: conocer los requerimientos de forraje del plantel y el aporte que se puede hacer desde el predio. Es una suma y resta.
• Planificarse con anticipación, siempre viendo cuándo vendrán los partos para programar la suplementación y organizar.
• Tener presente que no es posible compatibilizar un alto volumen de cosecha en corte con alta calidad nutritiva. “El cliente es quien pone la vara y esa es la vaca lechera y sus requerimientos nutricionales. La cantidad de ensilaje necesaria para producir en invierno, la cantidad de proteína, energía y Fibra Detergente Neutra. Y debo cortar la pradera cuando tenga esa calidad. Eso significa adelantar la fecha de corte a lo que tradicionalmente se usa. Eso se asocia a menos volumen en corte cosechado”, explicó el Dr. Oscar Balocchi.
• Se recomienda períodos de rezagos más cortos, idealmente de 45 días.
• ¿Premarchitar o no? Claramente sí, sobre todo debido a que se han acortado los períodos de rezago en la búsqueda de calidad nutritiva, cosechando un forraje de menos de 20% de materia seca. El exceso de agua representa una limitante en el proceso de fermentación. Es altamente conveniente eliminar ese exceso a través del premarchitamiento, dejando el pasto sobre el suelo durante 24 horas, para que pierda agua. Ya con un 25% de materia seca, mejoramos el proceso fermentativo del pasto. El resultado es un ensilaje más palatable, con menos nitrógeno amoniacal, con menos degradación de proteína y, lo más importante, la vaca lo consume más. Es un mejor uso del forraje.
• Otra condición es que transcurra el menor tiempo posible con el pasto cortado al aire, que respira y consume nutrientes. El picado del forraje tiene que estar en relación al contenido de materia seca. En la medida que hago silos premarchitos, se debe picar más fino para que se liberen azúcares y comience la acción de las bacterias.
• Preocuparse de la compactación y procurar eliminar la mayor cantidad de oxígeno. Hacer un sellado hermético.
• La comunicación con el prestador de servicios o con los operadores de maquinaria del predio es fundamental. La altura del corte de la pradera y el tamaño de picado requieren ser clarificados previamente.
• Desde el punto de vista de evaluación de calidad, se recomienda revisar calidad de fermentación. Si la fermentación es mala, el ensilaje tendrá mal sabor y color. Eso impactará en el consumo de la vaca y en su producción de leche.
• Evaluar el contenido de nutrientes, donde participan el porcentaje de proteína, energía metabolizable y el porcentaje de fibra. El foco es el requerimiento de la vaca, en el caso de ensilaje de pradera, se esperaría tener un porcentaje de proteína de 14% hacia arriba; energía metabolizable, 2,4% hacia arriba; y, el FDN menor a 50%. Ese es un ensilaje que representaría una base de alimentación en invierno más cultivos forrajeros y concentrados, con los cuales se podría alcanzar niveles de producción de 15 a 20 litros para arriba. Un ensilaje de baja calidad y consumo sólo aportará a la mantención de la vaca.
