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Una mirada a las experiencias

En este SANO Webinar se expuso los resultados del monitoreo que ha realizado Juan en su función en la Universidad de Sydney durante los últimos años, lo cual permitió a los productores lecheros y asesores una orientación sobre la adaptación de estas tecnologías. 

Juan Gargiulo resumió la actividad láctea en Australia, en que es el cuarto sector exportador del país, con una producción de 8.800 millones lt /año, el 35% de la producción está orientada a exportación sudeste asiático como leche en polvo.

El consumo doméstico de leche alcanza los 300 lt per cápita y el tamaño de la lecheria promedio es de 276 vacas. En 2001-02 se levantaron los subsidios y se produjo un estancamiento en la producción. Eso hace que los lecheros estén muy presionados, lo que se refleja en el comercio mundial (antes 12% y ahora 6%). Y, en los últimos años, se suman las sequías e incendios, luego inundación y ahora Covid 19. “Hoy están enfocados en la necesidad de aumentar productividad, la relación costo insumos y precio venta se deterioró, lo cual han medido desde hace 60 años. Y eso se va a seguir acentuando: mejorar con más productividad, con menos insumos producir más. Y esto ha ido subiendo para bien en forma sostenida gracias a la tecnología”.

Tecnologías más solicitadas

En una pasantía que Gargiulo realizó en 2017, realizaron una encuesta a 200 productores sobre cuál es la adopción de diferentes tecnologías: las respuestas más frecuentes fueron los retiradores automáticos, los software de gestión y lavadoras automáticas. “La tendencia es que estas tecnologías venían para reducir o eficientizar la mano de obra. Los productores más grandes adoptaban 2 a 5 veces más que los productores mas pequeños”. Durante el webinar, la pregunta que se lanzó a los participantes fue ¿Qué tecnologías se adoptarán más? La respuesta fue robots de ordeño y detección de celos. En Australia, en tanto, la respuesta fue muy similar: detector de celos, puertas automáticas y robots de ordeño.

Milking Edge

Para apoyar con herramientas tecnológicas a los productores australianos que implementaron robots de ordeña, Dairy Australia y DeLaval crearon el proyecto Milking Edge, que es una herramienta de soporte que incluye investigación y mucha extensión, liderado por Nicolás Lyons. Uno de los temas que se ve en el sistema de ordeña robótica con pastoreo es la división en 3 áreas de pastoreo, en que las vacas caminan voluntariamente basadas en incentivos (pasto o el      concentrado) y van al sistema. “¿Por qué 3 y no 2? :Mejoraba el tráfico alrededor del sistema, las vacas se movían mejor, mejor frecuencia de ordeño, se evitaba esperas, mejor distribución, aumentaba la producción. Esto lo determinó Nicolas Lyons en su estudio. Es la metodología más usada por los productores en  Australia”, comentó Gargiulo. La adopción de la robótica en Australia en sistemas confinados es menos del 25% y en sistemas pastoriles es menor al 1%. Como    tecnología, partió 10 años antes en confinamiento que en praderas. Gargiulo explicó que se investigó la baja adopcion por rentabilidad o productividad de los sistemas. Se tomó 14 predios con robots medidos en 3 años en pastoreo, comparados con 100 predios convencionales medidos con una metodologia llamada Dairy Farm Monitor. “Los indicadores físicos fueron similares en carga animal y sólidos. No hubo diferencias en rentabilidad promedio tanto en Ebit como en retorno sobre capital (ROI) . Los 2 sistemas logran rentabilidad. Pero, con mucha variabilidad: un porcentaje con robot gana mucho dinero y un porcentaje pierde. Lo mismo con los convencionales. Existe mucha variabilidad en rentabilidad, con la salvedad de los eventos climáticos de los últimos 3 años. Llamó la atención: los costos de mano de obra fueron similares. Encontramos que, con esta metodología, se vio que eran muy similares. Tendencia con robots a menos mano obra contratada a reemplazo por familiar”. En vacas por unidad de trabajo equivalente se presentó mucha dispersión en los 14 predios, con un promedio de 105 por trabajador, muy parecido al convencional. Otros productores están en 180 vacas /unidad de trabajo. Es posible avanzar y lo van logrando, destaca. “Los costos vinculados al valor invertido son mayores en robots, mantención, depreciación e intereses. También hay variación en los kilos leche x robot x día. 1400 lt en unos, en otros menos de mil, promedio de 1100” La inversión en robot se hizo por flexibilidad horaria, mano de obra y menos tareas pesadas. Gargiulo agregó en el webinar que más producción por más ordeños no se vio en los promedios, si bien hay productores que la logran: el mensaje es que hay mucho potencial por explorar y aumentar la adopción.

 

Monitoreo

También informó sobre los avances del proyecto AMS KPI, que está monitoreando 28 predios roboticos en Nueva Zelanda, Australia, Irlanda y Chile, en el cual se evalúa 30 indicadores físicos de desempeño del robot. Tras la extracción de la información, se le entrega a los productores los indicadores de importancia, a través de reportes individuales. “Con datos que se lleva desde hace 3 y 4 años, ahora se está juntando la información para comparar lecherías convencionales contra robot, buscando mejorar la productividad de los robots”, explica Los indicadores más importantes en la rentabilidad son la producción de leche por robot y la rentabilidad de mano de obra. Ambos explican el 70% de las variaciones en rentabilidad. Se usa base de datos de KPI y ver cuáles son los indicadores relacionados por leche por robot. El más importante es cuantas vacas se ordeñan por robot por día. Eso impacta en la rentabilidad. “¿Como maximizarlo? No siempre es la frecuencia de ordeño, si aumentar la leche por robot. Los KPI son útiles para compararse entre productores, pero siempre hay otras interacciones”. Se trata de una herramienta económica para productores que piensen invertir en robot de ordeña, compararse con la base de datos y tomar decisiones. Es una aplicación en desarrollo que estará disponible en el futuro. Otros aspectos que planteó el especialista residente en Australia es el gran potencial para aumentar la utilizacion de pasturas, donde hay que se seguir mejorando la medición. Ese monitoreo sistemático impacta positivamente en el uso de la pradera y más producción de leche. En la investigación se evalúan distintas tecnologías. El plato es la que más se usa. ¿Cuántas mediciones por plato? 70 mediciones con plato darán una precisión acertada de la realidad del potrero, muy recomendable para tomar decisiones, con un margen de 5% de error. Otros sistemas de medición que se utilizan y se están evaluando son el dispositivo C-DAX, drones y satélites. Respecto de este último, se necesita mejorar la calibración y superar los eventos climáticos que impiden una medición de precisión. Con el mensaje que es una herramienta potencialmente interesante, pero con limitaciones por ahora.

LA TENDENCIA ES CON MENOS INSUMOS PRODUCIR MÁS. Y ESTO HA IDO SUBIENDO PARA BIEN EN FORMA SOSTENIDA GRACIAS A LA TECNOLOGÍA.