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COJERAS No todas son iguales
El mayor problema de bienestar animal en predios lecheros del mundo entero lo constituyen las vacas cojas. “La vaca trata de esconder su cojera. Cuando la vemos o notamos, es porque está coja. Por eso, el mensaje es que hay que creer que es doloroso y que existen muchas respuestas para cada cojera. Para un predio será una respuesta; en otro campo será otra”, explica Neil Chesterton, especialista neozelandés que ha dedicado su vida al trabajo como extensionista e investigador en la salud podal del rebaño.
Chesterton realizó un recorrido por Chile, donde participó en dos actividades organizadas por el proyecto “Programa de Bienestar Animal” del Consorcio Lechero, el que realiza con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria, FIA. El especialista participó en visitas a los predios piloto del proyecto en Frutillar y Llanquihue, también en Casablanca, Región Metropolitana. Además, fue el principal expositor en los días de campo organizados por la empresa Sanimal, en Río Negro y Los Lagos (con el apoyo de Bayer y Soprole respectivamente) y en el día de campo y curso de pateros realizados en la Región Metropolitana (el primero auspiciado por Virbac-Centrovet; y, el segundo por ABS Chile, MSD y GIT). Visitó, por ejemplo, el fundo Santa Inés, donde Sanimal y el GIT (grupo de administradores y jefes de lechería), impulsaron una actividad principalmente destinada a pateros de la zona para difundir más sobre las cojeras y su prevención.
Dime el origen y te diré el tratamiento
Cada predio tendrá condiciones distintas para las cojeras, comenta el especialista. Para entender el problema en cada campo, la primera recomendación es llevar registros prediales de lo que se encuentra. “En un campo, por ejemplo, puede ser la enfermedad de la línea blanca (cuando se separa la suela y la pared) en la pata. En otro puede ser la penetración de suela o empedradura. En muchos predios, la más importante es la dermatitis digital. Si se lleva registros en el campo, podremos entender las causas que la provocan”.
Si el productor no lleva ningún tipo de registros de enfermedades podales, no podrá llegar a las causas. “Mi mensaje principal está en que, por favor, lleven registros de lo que ven en las patas. Así podrá buscar ayuda correcta”, resume.
Lo que ha visto en Chile es que mucha gente que revisa las patas a nivel predial no está entrenada. Muchos de ellos, pese a esto, son muy buenos en lo que hacen, pero lo importante es que aprendan y registren el tipo de la lesión que ven. Sólo así el productor lechero podrá saber qué soluciones tomar. “Decir “hay vacas cojas” es lo mismo que decir “hay vacas enfermas”. Pero, ¿cuál enfermedad? o ¿qué tipo de cojera?”.
Por ejemplo, la úlcera de suela puede ser provocada por problemas en la nutrición, mientras que la lesión que se provoca por una piedra en los dedos es foot-rot.
Igualmente, se puede invertir mucho en hacer caminos de ripio o bien, invertir más en hacerlos de concreto. Pero, este último durará 30 a 40 años. El de ripio puede durar menos de 2. “Es más caro, pero lo es sólo una vez. Mi mensaje es que hay que invertir correctamente ahora en soluciones adecuadas y no hacerlo cada cierto tiempo”.
Para la enfermedad de la línea blanca, por ejemplo, la solución no está en los caminos. Es un tema donde el equipo humano tiene la respuesta. “Es manejo.Se trata de un trato adecuado y gentil hacia la vaca, sin gritos ni apuros”, cuenta. Esta enfermedad comienza cuando se va haciendo más delgada la suela de la vaca, cuya causa más común en Chile es cuando deben caminar distancias muy largas para pastorear. “Cuando se hace más delgadas y los trabajadores ponen presión a las vacas en el camino hacia la sala, las vacas se resbalan en el camino y se abre la línea blanca, donde penetran piedras que provocan abscesos”.
En la penetración de suela o empedradura, cuando el material por dónde camina la vaca es agudo como piedrecillas, estas pueden penetrar la suela. Pueden ser piedras que son arrastradas al camino, provocando heridas. “Lo que le decimos a los productores es que pueden tratar de alternar distancias cortas y largas para acortar el recorrido total diario de la vaca, sobre todo al pastorear. En primavera, por ejemplo, hacen el recorrido varias veces y se pueden provocar problemas. Cuando llueve mucho y se genera barro, pueden llevar piedras igualmente, aunque haya piso de concreto”.
También se refirió a las úlcera de suela, que son provocadas por condiciones de alimentación. Estas comienzan por laminitis en las patas, llegando al hueso del dedo con una lesión muy compleja y dolorosa, en la parte trasera de la suela, que incluso puede ser crónica.
El foot rot se provoca por piedras entre los dedos de las patas, lo cual las afecta al infectarse. Esta afección es altamente transmisible dentro del rebaño, tema que expuso durante las jornadas. La Dematitis Digital es la enfermedad altamente transmisible en el rebaño, que produce lesiones en la piel y además infecta otras lesiones de forma secundaria agravando su condición. Foot-rot es causado por una bacteria diferente (Fusobacterium necrophorum) y no afecta otras lesiones como lo hace la dermatitis digital.
La dermatitis digital de la piel también es un problema para tomar en cuenta. “En Chile, estoy convencido que la dermatitis digital se está multiplicando. Infecta la piel de las patas de las vacas, al estar en contacto con la tierra. Es una bacteria que, cuando se introduce en las patas, se hace muy difícil curarla y se puede transformar en crónica. ¿Por qué? La dermatitis digital convierte una herida simple, en complicada. De 60 vacas cojas, prácticamente todas son heridas con infecciones secundarias.
Lo primero es reconocer que se tiene dermatitis digital en el predio. Y no significa que sea porque estén cojas. Por una coja por esta enfermedad, se cree que un 10% del rebaño está infectado.
Fumigar las patas en la sala no siempre es la solución. Lo primero es registrar y revisar cada dos meses, viendo si hay problemas o si crece. “Si la pata está limpia, es mucho más difícil que la bacteria colonice. La bacteria crece donde no hay aire. Si está sucia, será más fácil”. Por ejemplo, el uso de los pediluvios contribuye mucho a minimizar el ataque de infecciones como la dermatitis digital. Y, por supuesto, tiene que estar limpio. La recomendación es que debe ser ubicado a la salida de la sala de ordeña, ayudando como medida de control.
Beneficios de un trato gentil
Neil Chesterton explica que cuando se controla las cojeras, también se controla el bienestar del rebaño. Se nota una mayor producción de leche y el grupo de trabajadores también está mejor.
Lo primero es registrar la condición y los tipos de cojera. El segundo paso es identificar las vacas con cojeras crónicas. “La gente pasa mucho pero mucho tiempo tratando las vacas con cojeras crónicas y no se preocupa de las vacas con nuevas cojeras, y las nuevas se transformarán en crónicas”.
Otro paso es buscar reducir el daño de la pata. Y al hacerlo, revisar las instalaciones, caminos, el manejo del personal. “Esto es importante, al igual que la detección temprana de nuevas cojeras antes que sean crónicas. Y, por supuesto, tratamiento temprano”.
Neil Chesterton agrega que entender la higiene en el predio y en el manejo del rebaño, junto con el uso de pediluvios, contribuyen a bajar las dermatitis digitales.
Conocer la salud podal es clave. En un momento de sequía, por ejemplo, se aumenta el consumo de concentrado, por lo que hay que tener cuidado con los desbalances nutricionales y las úlceras de la suela que puedan aparecer.
Otras recomendaciones son fijarse y realizar puntajes de locomoción, mirando muy bien a las vacas al caminar. En la sala, por ejemplo, recomienda una vez a la semana revisarlas a la salida de la ordeña.
“Creo que uno de los puntos importantes para prevenir cojeras es evitar los gritos y silbidos que apuren a las vacas antes o después de la ordeña. Es un tema de cambio de mentalidad”, concluye. El trato gentil en el arreo y en la ordeña, por ejemplo, se suma a esta visión, ya que apurar a las vacas provoca que ellas no vean donde pisan, se resbalan y se desgasta la suela, se abre la línea blanca o se dañan la suela y esto, a la larga, se transforma en cojeras”,
Sanimal
En el día de campo en Chifín, Rio Negro, conversamos con Jorge Oses, gerente técnico de Sanimal, quien contó que esta empresa se dedica a trabajar en programas sanitarios en sanidad animal como manejo de sanidad mamaria, terneras y asesorías en PABCO, como saneamientos en tuberculosis. A ella se suma un departamento ambiental de control de plagas y producción limpia.
“El secreto está en cómo conformamos un equipo con el personal y el productor, de forma que podamos medir y evaluar los avances”, dice Oses. La primera etapa incluye un diagnóstico y un seguimiento, en el cual el compromiso del productor es clave.
Y, finalmente, capacitación como elemento ineludible para estos procesos. A través de la ingeniero agrónomo Consuelo Fuentes, quien trabaja con Neil Chesterton desde el 2013 de forma independiente, hicieron el contacto con el asesor y organizaron en conjunto esta gira técnica, en la cual comparten la visión de realizar programas sanitarios para abordar procesos como las enfermedades podales.
“Hoy el tema de cojeras es muy importante y es sanitario. Hay que ver la dermatitis digital y cómo influye la compra de animales. Por ejemplo, si no tengo cómo saber si las vaquillas que compro la tienen, debo tener un protocolo para su llegada”, resume Oses.
Como empresa, Sanimal ha desarrollado su trabajo en la zona central, explicó. En el sur de Chile, cuenta, la idea es que los conozcan y vean su experiencia.
Pro bienestar animal
Sven Claussen, Product Manager en el área de animales mayores de Bayer Animal Health, contó que explicaron su apoyo a este día de campo tras el compromiso de la empresa con el concepto de Bienestar Animal.
“Es un foco importante para difundir y capacitar, además de promover el bienestar animal a nivel de productores, básicamente porque este concepto calza perfectamente con el slogan de Bayer que es “ciencia para una vida mejor”. Animales que están siendo tratados y criados de una buena manera van a ser mucho más productivos y por lo tanto, va a ser mucho mejor negocio. Somos responsables con nuestros clientes y el mundo en que estamos insertos y en esa responsabilidad no sólo está promover el buen trato de los animales si no, en paralelo, el buen uso de nuestros productos”, explica Claussen.
Difundir y capacitar en Bienestar Animal, tanto en lo interno en el equipo profesional de Bayer como con los asesores y los productores, contribuye a formar y a fortalecer una visión. La visita de Neil Chesterton, explica, fue en ese contexto, de modo de aprender y compartir conceptos, además de avanzar profesionalmente junto a un grupo de destacados médicos veterinarios.
Compromiso a largo plazo
Catalina Montalvo, coordinadora del programa de bienestar animal del Consorcio Lechero, explicó que el interés por desarrollar esta consultoría y actividades con el especialista surgió tras el primer levantamiento de información sobre bienestar animal, realizado en 2014.
“Las cojeras resultó ser uno de los temas priorizados luego del primer levantamiento de información sobre bienestar animal que realizamos el año pasado, y con Neil Chesterton logramos entregar una visión integral al tema a través del programa de binestar animal. Él no sólo entrega soluciones de control, sino que además conversa con los productores para hacerles entender el por qué se producen las distintas lesiones podales, lo que permite crear acciones preventivas en el predio. Con Neil Chesterton tenemos un programa a largo plazo durante este año, durante noviembre, él regresará a Chile, para revisar los avances en estos predios piloto, que esperamos sean significativos. Y realizaremos días de campo abiertos para poder conocer de cerca los manejos realizados en estos campos piloto”.