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Atención a la fertilización

Si la pradera no está bien nutrida, las gramíneas no macollan, lo que ayuda a que avancen las malezas, los ataques de las plagas sean más relevantes y en consecuencia vamos disminuyendo nuestro potencial productivo día a día. Cuando nos encontramos a fines de invierno y necesitamos que nuestras praderas respondan rápido a la demanda requerida, debemos decidir cómo empezamos a fertilizar. En ese contexto la aplicación combinada de fertilizantes que tengan fracciones de nitrógeno nítrico, fuentes combinadas con azufre y alta solubilidad de los nutrientes ha demostrado ser eficaz en la maximización de la superficie foliar y en la producción de una pradera de calidad.

Nitrógeno Nítrico

Diferentes ensayos muestran que los fertilizantes nitrogenados a base de nitratos suelen producir rendimientos más altos que los a base de Urea (ver figura 1). Una razón clave para esta respuesta es la mayor eficiencia de absorción que poseen las plantas a partir de formas de nitrógeno nítrico y menores pérdidas por volatilización que se producen versus los fertilizantes amoniacales con la Urea. Las respuestas a la aplicación de nitrógeno pueden llegar hasta los 30 Kg MS por unidad de N, dependiendo de la tasa de N y de las condiciones de crecimiento, siendo la respuesta promedio de 12-24 kg MS/kg N.

Es por eso que el momento de la aplicación y la dosis son críticos. La mejor práctica es aplicar fertilizante 1-2 días después del pastoreo o del corte para asegurarse de que el nitrógeno sea aprovechado mayormente por la planta. Cada día de retraso en la aplicación de nitrógeno reduce el rendimiento subsecuente. En el cuadro 1, el retraso de tres semanas redujo el potencial de rendimiento un 15%. Este último punto hace tan importante que la fuente que elijamos tenga una disponibilidad rápida para nuestras praderas.

La urea y todas las mezclas que contengan este fertilizante como fuente principal de N, necesita pasar por un proceso que se llama hidrólisis, para que el nutriente pueda ser absorbido por las plantas, este proceso depende principalmente de la temperatura, humedad y pH. Cuando las condiciones no son óptimas, tendremos retrasos lo que hará que el nitrógeno no esté disponible para la planta cuando lo necesita pudiéndose generar déficit en momentos claves.

Combinación Nitrógeno y Azufre

Las plantas forrajeras contienen nitrógeno y azufre en torno al 4-5% de la MS y 0,3- 0,4% de la MS respectivamente, lo que es aproximadamente una relación 12:1 para nitrógeno y azufre; por Lo que la captación de la planta/demanda es también en este rango. Una respuesta al nitrógeno a la limitante de azufre es mucho más probable que ocurra a inicios de primavera. Esto es, ya que como resultado de la lixiviación de los sulfatos durante el invierno y en combinación con las condiciones frías de suelo, la tasa de mineralización de azufre orgánico es muy baja esto generará una deficiencia temporal de azufre justo en el momento que la demanda de la planta de azufre es muy alta a lo que oferta el suelo. Si lo niveles de azufre del suelo son demasiado bajos (es decir; deficiente en relación con el requisito de cultivos/pradera), esto limitará la eficiencia con la que la ballica responde al fertilizante nitrogenado, dado el alto grado de dependencia que existe entre ambos nutrientes. Recordemos que el azufre en las plantas se caracteriza por:

• Mejorar la eficiencia de uso de nitrógeno, aumentando la eficiencia de transformación del nitrógeno absorbido por la planta, en proteína

• Lo fundamental es la síntesis de aminoácidos y clorofila.

• Con un buen suministro de azufre, se mejora la eficiencia del uso del nitrógeno y se producen más aminoácidos esenciales, como cisteína y metionina; este último se considera uno de los aminoácidos limitantes en la producción de leche.

• La influencia en aumento del contenido de azúcar.

• La capacidad en disminuir la cantidad de nitratos en el forraje

• La mejora en la digestibilidad de la MS y la producción de proteína cruda (ver figura 2). Conforme va creciendo la pradera, tanto el azufre como el nitrógeno se consumen juntos en la manera que una deficiencia de azufre reducirá la eficacia del uso de nitrógeno. Necesitamos entre 30-50 kg de Azufre/ ha para alcanzar rendimiento de 10 a 12 ton MS/ha Una forma práctica de determinar deficiencia a inicios de primavera es la utilización de análisis de tejido vegetal lo que nos ayudará a complementar la información entregado por análisis de suelo, con esta combinación se podría decidir si se requiere un complemento de N +S. A continuación, se presenta una guía de interpretación para muestras de:

• S niveles iguales o superiores a 0,3% S – Valores en este rango, no generan una limitante a la respuesta del N

• S niveles entre 0,26% a 0,3% S – Valores en este rango, pueden limitar una respuesta N.

• S niveles de menos 0,26% S – Valores en este rango, es muy probable que limite una respuesta positiva de N, generará una pobre calidad nutricional y una mala palatabilidad que limitará el consumo de MS.

Los fertilizantes como YaraMila ACTYVA (21-6-12-4S-2Mg) y YaraBela SULFAN (24N-6S), su nitrógeno proviene del nitrato de amonio, una fuente que no se volatiliza, pero sobre todo de rápida disponibilidad, entregando el Nitrógeno de las dos formas que las plantas lo necesita y pueden absorber. Un porcentaje nítrico, de rápida disponibilidad e ingreso a la planta y un porcentaje amoniacal para una disponibilidad constante en el tiempo. Complementado con azufre, que permite activar de mejor manera todos los procesos antes mencionados.

Fertilización y eficiencia

Todos los fertilizantes son productos con diferentes tamaños, forma y densidad. Cuando se elabora una mezcla física en los procesos de manipulación y transporte se produce lo que se conoce como estratificación de los componentes de la mezcla, es decir, las partículas más densas y de menor tamaño se sitúan en las capas inferiores, permaneciendo arriba las de mayor diámetro. Los monogranos o complejos NPK contienen la misma composición en cada grano. El efecto sinérgico al aplicar todos los nutrientes simultáneamente garantiza una nutrición equilibrada y correcta con efectos muy positivos sobre el rendimiento y calidad de la cosecha.

En términos prácticos, numerosos ensayos indican que las desviaciones negativas en el aporte de fertilizante, o lo que es lo mismo, fertilizar con una menor cantidad de la recomendada, siempre conlleva un descenso de producción. Fertilizaciones al voleo de mezclas físicas pueden llevar a desviaciones superiores al 35% cuadro 2.

Los fertilizantes de Yara, son los complejos monogranos más utilizados en Chile y en Latinoamérica, su línea YaraMila, contienen Nitrógeno, Fósforo, Potasio y microelementos y la línea YaraBela nitrógenos eficientes, todos ellos disponibles y asimilables para el cultivo. Son productos con una fórmula equilibrada y eficiente para una nutrición de precisión. Los productos bajo está línea han seguido un proceso de producción que garantiza una fórmula uniforme en cada gránulo y la máxima solubilidad de los nutrientes. Si sumamos estos 3 puntos, desarrollaremos una estrategia de fertilización ganadora para nuestras praderas.

 

Referencias: Dairynz Farmfact, 2006. How do patures grow? www.dairynz.co.nz Farmland cooperative, 2016. Do I need sulphur with my nitrogen?. www.farmlands.co.nz Yara 2017. Grassland Plantmaster Alfaro, 2013. Uso de Azufre en praderas. Agriismart y Yara 2019. Aplicación de distintos fertilizantes nitrogenados en una pradera perenne en el sur de Chile: efectos sobre el rendimiento y calidad nutritiva.