Maquinaria e Infraestructura

Claves para ensilajes y desafíos tecnológicos

En esta primavera húmeda, ¿qué recomendaciones podría compartir al momento de hacer ensilajes?

Esta primavera ha sido particularmente lluviosa y con bajas temperaturas. Esto ha resultado en menores tasas de crecimiento y por lo tanto la superficie a destinar a conservación de forraje se ha visto reducida y las fechas para la confección de los ensilajes se ha visto retrasada, al punto que varios productores están recién comenzando a conservar sus forrajes.

La primera recomendación es estar atento al estado fenológico en que se desea conservar el forraje y a las con diciones climáticas. La gran mayoría de los productores realiza premarchitamiento, ya sea para silos parva o bolos. En este sentido es muy importante considerar las condiciones climáticas al momento del corte. Frente a forrajes más tiernos y bajas temperaturas, será necesaria una mayor cantidad de tiempo para el secado y en este sentido es fundamental revisar los pronósticos meteorológicos de modo tal que no caigan precipitaciones cuando el pasto está cortado porque aumenta las pérdidas por lixiviación de nutrientes, disminuyendo la calidad del ensilaje. En efecto me ha tocado ver forrajes cortados, con lluvia y que se han ensilado al día siguiente. Este es el peor escenario, por las pérdidas de nutrientes antes mencionadas y los riesgos de fermentaciones secundarias.

¿Qué criterios compartiría en el tema sobre todo a los operadores de los equipos de cosecha de forrajes?

Lo más importante es esperar ventanas de buen clima. Dar los tiempos necesarios para un adecuado premarchitamiento, por ejemplo, no cortar en la mañana y estar ensilando en la tarde o incluso en días húmedos y fríos 24 horas pueden no ser suficientes. Recordar que el contenido máximo de humedad para un ensilaje pre-marchito debería ser de un 70% e idealmente se debería llegar a un 40% MS.

Utilizar segadoras con acondicionadores ayudan a acelerar el premarchitamiento. Si los forrajes se cosechan con humedad excesiva resultará esencial el uso de aditivos que permitan acelerar el proceso de conservación.

¿Cómo afrontar el cambio tecnológico a nivel de lecherías?

La clave es el cambio de pensamiento, que dejemos de manejar a las vacas con los ojos y hacerlo con los datos e información. Vemos que eso está cambiando,  hay mucho más vacas, creciendo, con menos personal y poca gente que sepa o esté interesada en las vacas. Por eso, los datos están para hacer manejo, con información diaria, como para saber qué vaca inseminar, qué vaca está enferma, qué vaca debe salir. La idea es que los datos o algoritmos ayuden a hacer el manejo de las vacas, pensando en cada vaca como un sistema individual, incluso si hay miles.

¿Qué tecnologías pueden aportar en estos cambios?

Una de las tecnologías que recomiendo es el uso de los collares y podómetros para hacer manejo de enfermedades y de la inseminación. Estas herramientas están consolidadas y creciendo en todo el mundo. Lo segundo son los robots, no sólo como herramienta única, sino integrados, pensando en robots para sacar los desechos; robots de alimentación; y, robots de ordeña. Esto se va a desarrollar cada vez más. Hay que pensar en la ordeña de una vaca distinta de otra, aunque estén una al lado de otra.

«EN LA CONFECCIÓN DE ENSILAJES DURANTE ESTA PRIMAVERA LLUVIOSA, LA CLAVE RESIDE EN LA ATENCIÓN AL ESTADO FENOLÓGICO, LAS CONDICIONES CLIMÁTICAS Y LA PACIENCIA PARA ESPERAR VENTANAS DE BUEN CLIMA, EVITANDO CORTAR EN MOMENTOS INAPROPIADOS Y ASEGURANDO UN PREMARCHITAMIENTO ADECUADO»