Publicaciones Infortambo
Construyendo una nutrición exitosa
Felipe Herrera Muñoz MV de Veterquimica
Manejos nutricionales en otoño
En los últimos 30 años la proporción de lactancias iniciadas en febrero – Mayo (lactancia de otoño) en el sur de Chile han tenido una disminución de un 10%, baja marcada a partir de los años 2003 – 2004. Aun así, hay muchos productores que les seduce producir leche en estas fechas debido al mejor precio pagado al productor en otoño- invierno por las plantas lecheras. Para obtener altos peaks productivos que repercutan en nuestro desempeño productivo de la temporada debemos manejar diferentes factores en el periodo de transición como el estatus sanitario, medio ambiente y alimentación, este ultimo factor es el mas relevante por lo que se busca un adecuado balance en la dieta. Debemos empezar por lo mas a mano que tenemos que son las praderas, tomando estrategias preventivas que nos ayudaran a mejorar el abastecimiento de forraje a través del año. Hay que priorizar la conservación del exceso de producción primaveral, manejo de bajo costo don de no perjudicamos la longevidad y la recuperación de la pradera, en contraposición algunos productores ocupan el rezago de la producción de fines de verano y principios de otoño para cubrir el déficit de forraje invernal, deteriorando el crecimiento regular de la pradera, luego para prolongar el periodo de crecimiento de esta aplican nitrógeno a mediados otoño para estimular el crecimiento de gramíneas, manejo que el día de hoy es altamente costoso. La recomendación es siempre ser precavido con la disponibilidad de forraje calculada para la temporada. Siguiendo la visión estratégica productiva se debe analizar los diferentes forrajes conservados y la pradera, ver las variaciones en parámetros como el contenido de proteína soluble, proteína cruda, materia seca, energía metabolizable, a FDN, etc, y destinar su uso a la etapa productiva donde requieran mayor o menor requerimientos.
Una vez planificado las estrategias de abastecimiento de forraje, debemos jugar nuestras cartas en el “periodo de transición” para lograr altos peaks de producción. El periodo de transición comprende el preparto y la lactancia temprana, en este periodo decisivo es preciso lograr adaptaciones fisiológicas en las vacas debido a la alta demanda de macromicronutrientes y la disminución marcada del consumo de alimento las 3 semanas previas al parto. Si no se realiza una correcta ración preparto las vacas empezaran a movilizar la grasa corporal (balance energético negativo) para satisfacer sus requerimientos energéticos y de proteínas o aminoácidos (AA), ya que el consumo de materia seca es insuficiente. Una de las mejores maneras de prevenir este balance energético y de AA es formular una ración preparto incorporando un perfil aminoacídico tanto de lisina como de metionina (estrategia optima a elegir tanto en lactancias de otoño como de primavera). Los componentes primarios de las proteínas son los aminoácidos, tienen un papel fundamental en el crecimiento animal (feto y formación de musculo) y en la producción de leche (síntesis de caseína), por lo que la deficiencia de estos aminoácidos será trascendental en el ciclo productivo de las vacas, tenemos que entender que la pradera aporta estos aminoácidos, pero su concentración cambia dependiendo la temporada. En las dietas de vacas en periodo de transición y durante la lactancia es clave la suplementación de aminoácidos junto con microminerales de alta calidad, esto nos permitirá durante la lactancia tener un rumen más saludable manteniendo pH ruminal fisiológico y población ruminal de microorganismos mas estable repercutiendo en una mayor digestibilidad y aprovechamiento de los alimentos, favoreciendo una adecuada fermentación ruminal que permitirá que las vacas expresen todo su potencial genético, además nos permitirá optimizar variables criticas en el periodo de preparto (inicio de transición) como es el consumo de materia seca corregido tanto por la lisina como por la metionina con porcentaje de aminoácidos bypass, la movilización grasa mejorada por una estrategia con uso de colina protegida a nivel ruminal, las deficiencia de macro y microminerales orientadas a la homeostasis del calcio modificadas por minerales orgánicos y suplementos aniónicos de segunda generación, la disrupción ruminal manteniendo una buena salud ruminal que mejorara patrones de fermentación y por ultimo debemos intentar mantener un buen sistema inmune en las vacas preparto con la ayuda de minerales orgánicos como Zn, Cr y Mn mas levaduras asociadas a Se que nos ayudaran a proteger membranas celulares de los radicales libres que intentan deteriorarlas y producir un envejecimiento prematuro, afectando tanto células productoras de leche como a futuras células reproductoras.
Con estas estrategias en lactancia obtendremos mayor volumen y calidad de leche producida, leche más concentrada, con mayor cantidad de solidos totales que nos permitirá tener un mayor retorno económico. Mientras que la aplicación de estas tecnologías en preparto nos permitirá tener mayores futuras producciones (peak mas altos), mejor salud y fertilidad del rebaño. Esto nos permitirá afrontar mas tranquilos futuras lactancias apoyando.

Felipe Pino San Martín Encargado de I+D en Agrícola y Comercial Lircay
¿Cuáles son los nutrientes más importantes que debe incluir la alimentación de preparto?
La mayoría de los requerimientos en preparto están dado por el desarrollo del ternero/a, los cuales tienen requerimientos especiales que son trascendentales para el postparto, el desarrollo en la etapa láctea y la productividad vitalicia. En ese período, el ternero requiere altas cantidades de proteína y amino ácidos que van a contribuir directamente con el desarrollo del sistema gastrointestinal y la capacidad de desarrollo y absorción de nutrientes tales como las inmunoglobulinas, proteínas, grasas y azucares del calostro y posteriormente la leche. La dieta preparto requiere cantidades no menores de proteínas que según NRC 2021, son de 1200 a 1300 gr de Proteína Metabolizable (ración de un 12-14% PC). A su vez, las vacas de primer parto que están en desarrollo y crecimiento requieren una ración de 15% PC.
A su vez, la vaca está en preparación para el periodo de BEN post parto, por lo que requiere altas cantidades de energía para evitar sobre engrasamiento hepático y cetosis clínica. Es por esto que los requerimientos energéticos son de 1.2 o 1.3 Mcal NEL por kg MS o 16 a 18 Mcal NEL/vaca/día. Con relación a la energía es importante que el salto de almidones de la dieta preparto al post parto no sea superior a 10%, para evitar problemas de acidosis tanto en el preparto como en el post parto temprano. De esta manera se recomienda una ración preparto con un máximo de 15-18% de almidones. Esto es importante.
La fibra es importante para estimular motilidad de rumen, evitar acidosis y desplazamientos de abomaso en post parto, por lo que la recomendación es de 39% FDN. Esto está lejos de basar las dietas preparto en base a paja, ya que se genera un desbalance nutricional y el aporte de FDN supera por sobre manera lo requerido.
Los requerimientos minerales se basan principalmente en aportar microminerales para el desarrollo inmunológico y calidad de calostro y, macrominerales preocupándonos principalmente del aporte aniónico para estimular la absorción de calcio intestinal y la remoción de calcio óseo para evitar hipocalcemias y enfermedades metabólicas. Así los requerimientos de calcio son del 1.2% por kg MS consumida.