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Cuidar los protocolos, es la clave
En el fundo El Risquillo, ubicado en San Carlos de Purén (Región del Bío Bío), protocolos cumplidos y un proceso bien ordenado en cada etapa, con un grupo de personas comprometidas, generan terneras y terneros sanos.
Independiente del tamaño y envergadura de Ancali, hay conceptos para usar en la crianza de cualquier productor. El aseo, la rigurosidad en los detalles, el manejo bien hecho y el compromiso por el éxito son un estándar que tiene que estar presente en cualquier crianza.Ese es el espíritu que nos compartió María José Verdugo, médico veterinario, quien está trabajando desde hace 14 años en la compañía.
Cuando llegó a Ancali, esta empresa tenía 3700 vacas en ordeña. Luego crecieron, bajaron y hoy están en 6 mil vacas y con una ordeña robótica, explica.
Ancali es una lechería intensiva, prácticamente robótica en su totalidad. Asimismo, cuentan con un promedio de 5 mil vacas en ordeña al año, con producciones promedio de 45 litros de leche diarios por vaca. Producen 220 mil litros promedio año, lo cual da cuenta de la escala de esta lechería. “Hoy se están construyendo nuevos establos para poner nuevos robots y llegar a 90 unidades. Eso quiere decir que el plantel va a crecer en ordeña a mediados de 2023”. Este plan ya está en ejecución, cuenta. Con esto en mente el objetivo ha sido siempre criar a las mejores terneras que podamos para el estándar que necesita la empresa, destaca María José. “Eso requiere mucho esfuerzo y preocupación para obtener las mejores ganancias de peso y las menores mortalidades. Manejamos mortalidades menores al 1% y ganancias de peso, destetando terneras de 90 kilos. Tenemos pariciones todo el año y las inseminaciones aquí son constantes, con la meta de tener una tasa de preñez de 25%”.
Preparto: vital
El día a día en esta “ciudad” productiva parte con excelente preparto. Además de la crianza, la médico veterinario está a cargo de la sanidad de la lechería, incluidos los prepartos, la salud mamaria y la podología. “Tengo un muy buen equipo de trabajo, llevamos varios años trabajando juntos, confío en ellos y delego”, explica la manager de Sanidad y Crianza de Ancali.
Cuando recibimos las vacas desde la producción al preparto, relata, su equipo comienza a trabajar directamente con ellas. “Nos preocupamos que estén saludables, que no estén cojas, que se alimenten como corresponde, que hagan su balance energético positivo. También tenemos un equipo de parteros que se hacen cargo del periparto. Las vacas se llevan a la maternidad y hay asistencia de partos las 24 horas del día, para que una vez que nazca el ternero sea calostreado cuando corresponde, se les desinfecta rápidamente el ombligo”
Es un modelo de trabajo que se respeta y requiere que cumpla los lineamientos recibidos. Para la profesional, los puntos clave que forman un preparto bien hecho se resumen en bienestar animal, el máximo consumo de materia seca en las vacas “para que una vez que la vaca para, produzca la mayor cantidad de leche y no se enferme en el período de transición y para eso tienes que tener un buen nutricionista”. Cuando la vaca se enferma en esta etapa, prácticamente arruinas la lactancia, comenta, porque esa vaca no llega al “peak” de su lactancia como una vaca saludable. Eso significa que se debe eliminar del rebaño en forma anticipada y genera una pérdida económica grande.
El proceso
Una vez nacido el o la ternera, se le desinfecta el ombligo y se le da el calostro. “Una vez que cosechamos el calostro, se selecciona, pasteuriza y enriquece con calostro natural deshidratado. Se mide los grados Brix, con la meta de llevarlo a 28 grados. Una vez enriquecido, se congela. Los calostros son usados rápidamente, por la alta tasa de nacimientos que poseen. Los terneros se pesan al nacer y reciben el 10% de su peso vivo en calostro (4 litros aproximadamente) dentro de las primeras 2 a 6 horas de vida». Un aspecto que destaca es el uso de la información. “Tomamos muchos datos y todos se utilizan para hacer gestión de información. Es lo que nos aporta todo, ya que es información que se necesita para gestionar el rebaño, hacer mejoras y saber qué está pasando con tus animales. Si no mides, es como si estuvieses ciego”.
Las recomendaciones que entrega María José para esta etapa son medir el peso vivo al nacimiento; los grados Brix del calostro –“tienes que entregar el mejor calostro a los terneros en el menor tiempo posible y eso lo hacemos”- Al nacer, el ternero queda bajo las luces infrarrojas de la maternidad en secado, luego se llevan en forma diaria a la crianza, donde los maneja otro equipo. Aquí lo importante, dice, es el respeto a la rutina.

“Alimentamos en balde. Lo primero que hacen es enseñarle al ternero a tomar en balde. Se hacen pequeños colectivos en jaulitas para 3 terneros, por un tema de bienestar animal, para que sociabilicen. Hemos comprobado que las ganancias de peso son mejores cuando están con otros terneros. Cuando pasamos de cunas individuales a pequeños colectivos, se notó la diferencia. Antes la crianza estaba en otro campo de la agrícola y en 2020 se trasladó la crianza a este campo. Ya habíamos estado probando y decidimos ver qué pasaba en estos pequeños colectivos. El primer destete fue espectacular, de ahí continuamos con el manejo”.
Entregan leche de descarte pasteurizada durante los primeros 20 días mientras termina el período de diarreas, con tomas de 2,5 litros por la mañana y por la tarde. Luego suben gradualmente hasta 8 litros diarios. La leche la entregan con balde durante estos 60 días. Lo importante es respetar los horarios de alimentación y las temperaturas de entrega. Terminada esta etapa, donde alcanza entre 85 a 90 kilos, los terneros se llevan al predio Santa Julia en Vilcún a la recría. Al destetarlos, se les deja con una semana a concentrado y agua. Luego, se les lleva hasta este predio, donde primero realizan una transición bajo techo y luego llevan una dieta formulada y de ahí a pastoreo durante su etapa como vaquilla. Luego, se inseminan, preñan y vuelven a Ancali 35 días antes de parir. Los encastes se realizan al mes 13 a los 400 kilos, en un sistema que realizan hace muchos años.
Como empresa, los buenos resultados de la crianza se basan en el compromiso con la rutina. Hacer todos los días lo mismo: las camas, el aseo, los horarios de la entrega de leche, por ejemplo, son rutinarios, pero no por ello van a quedar pendientes. “Tratamos que nuestra gente sea muy comprometida y eso es clave”, explica María José.
Enriquecer calostro
“Tratamos de prevenir los problemas y para eso nos apoyamos en tecnologías. En el tema del calostro, no nos quedamos con el calostro producido, sino que lo mejoramos con un calostro sustituto. Ocupamos Calostro Bovino Completo de Elanco, que comenzamos a implementar hace 2 años, donde notamos el cambio considerablemente”. Antes de usar este producto, pasteurizaban el calostro producido en el predio y, dada la alta tasa de partos, tenían que usar todo el que obtenía, independiente de la calidad que tuviera, ya que no tenían otra opción. Cuando le plantearon la posibilidad de enriquecerlo con el calostro de Elanco, decidió hacer la prueba.
“Mido las proteínas séricas del ternero recién nacido. Tomamos la muestra de sangre a las 24 horas del parto y se notó mucho la mejora en la absorción de inmunoglobulina, ya que la primera nutrición es uno de los aspectos más importantes para tener una ternera saludable”.

Manejo
Usan un carro arrastrado por un tractor para ir entregando la leche directamente a los baldes de la nave que alberga a los terneros. Llama la atención que, pese a lo tecnologizado del manejo; la ordeña robótica y el tamaño del plantel, esta etapa está manejada por un equipo humano muy disciplinado y responsable. La crianza es un proceso en que las personas son vitales. Hay una cultura de hacer bien el proceso y, destaca, las mismas personas llevan muchos años trabajando en esta etapa productiva.
“Como para todos los productores, los principales problemas de salud son las diarreas y las neumonías y los tenemos. Los enfrentamos con un diagnóstico precoz, que te lleva a un tratamiento rápido, en que el ternero se recupera rápidamente y reduciendo los factores de riesgo. Soy cuidadosa con el tema de los aseos y les exijo un cierto número de camas a los cuales se les cambie la paja a diario, lo que reviso constante y rutinariamente. No usamos cama caliente, si no que la paja se cambia cada 5 días, se usa paja nueva y se desinfecta la cama”, acota. La que queda del aseo se lleva a la incorporación a los cultivos y se requiere ir comprando paja externamente.
Los terneros machos de lechería se crían y se venden. Cuando no los compran, se destetan y llevan a la engorda al predio El Recuerdo. “Aquí los machos se crían al igual que las hembras, con el mismo manejo y protocolo sanitario, ternero y ternera tienen el mismo trato”. La genética es Holstein Americano y poseen un pequeño porcentaje de vacas que se inseminan con cruzas de carne como cruza terminal.
La evaluación
Alimentan alrededor de mil terneros diarios, con cerca de 20 a 30 nacimientos al día, cuando hay cierta concentración de partos. “No es fácil, pero es importante mantener la rutina y los protocolos. Ya que buscamos que todo empiece bien, además de enriquecer el calostro aplicamos un protocolo inicial y preventivo de control de coccídeas con Baycox® 5% para todos los terneros”, resume la manager de Sanidad y Crianza de Ancali.
Mantener la salud de mil terneros requiere constancia, observación diaria, ojo clínico y compromiso. “Se nota mucho la diferencia si al animal lo detectaste temprano decaído o que no se quiso alimentar, que, si diagnosticamos 24 horas después, cuando ya está deshidratado, que ya necesita sueros endovenosos, siempre hay que estar atentos”.
La proyección que se ha fijado la sección de crianza de Ancali está en seguir manteniendo los números que tienen hoy. “Vamos a necesitar la reposición para los robots nuevos”, acota, por lo que ella y su equipo están trabajando para cumplir el desafío tal como lo están haciendo hoy, con números muy positivos.