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El manejo e impacto de la Fasciola Hepática
El laboratorio Boehringer Ingelheim está trabajando en esta área. El año pasado compartimos criterios técnicos sobre este parásito. Su presencia no solo causa pérdidas productivas en ganancia de peso. También afecta las posibilidades de gestación en vacas, principalmente en vaquillas de primer servicio.
En Chile, el médico veterinario Alfredo Berndt Flandes impulsa una mayor preocupación sobre el manejo e impacto de la Fasciola hepática en ganado bovino. Es asesor técnico-comercial de Boehringer Ingelheim.
Profesionalmente, Berndt cursa el magíster en parasitología de la Facultad de medicina de la Universidad de Chile. Este tema le apasiona. Por eso impulsó un encuentro con médicos veterinarios en Temuco. Los invitó a aportar experiencias y compartir herramientas de manejo.
«La realidad de la Fasciola hepática en el ganado bovino es que está muy presente. Hay trabajos hechos por el Dr. Gastón Valenzuela de gran aporte, quien realizó investigaciones por muchos años. Hoy es el momento de actualizar y ver cómo ha cambiado la dinámica de este parásito en Chile. Ha estado muy ligada al cambio climático y al uso frecuente de fármacos sin un diagnóstico previo».
Situación actual en Chile
En Chile es un parásito endémico. Pero ha cambiado su presencia, su dinámica y comportamiento en la zona. «Esta es una realidad, pero no la podemos evidenciar, ya que no hay estudios locales sobre el tema. En los mataderos y decomisos es donde podemos tirar la fibra hacia atrás, ver la trazabilidad y lo que pasa con los tratamientos».
Los decomisos de hígados en el año 2021 fueron de alrededor de 400 mil unidades. Esto con una faena aproximada de 800 mil cabezas bovinas.
«La invitación es que los veterinarios de terreno y los investigadores (academia) comiencen a abordar el tema, en conjunto, con los nuevos antecedentes y dinámica de esta parasitosis. Esa fue la idea del encuentro, donde se compartió realidades productivas y lo que está ocurriendo con los manejos».
«Lo que hay que ver es que cada predio tiene una situación distinta. Por eso hay que comenzar con el análisis desde una realidad global y analizar cada una de las soluciones en particular», cuenta Berndt.
Herramientas y colaboraciones
En su trabajo profesional, Berndt se ha contactado con médicos veterinarios de terreno y académicos de Chile y el extranjero. Le han compartido los manejos y herramientas que están aplicando.
Adelantó que Boehringer Ingelheim trajo a Chile el kit Elisa. Sirve para detectar anticuerpos de Fasciola hepática y Ostertagia en el tanque de leche.
Destaca la labor de profesionales jóvenes que han tomado el tema. Como ocurre con el investigador Dr. Alejandro Hidalgo. Tiene como línea de investigación el análisis molecular y compartió conceptos con los veterinarios asistentes al encuentro.
Enfoque personalizado por predio
Para avanzar, dice Berndt, «aquí la inquietud es que los colegas veterinarios conozcan el predio y vean qué soluciones se puede buscar en los campos que asesoran. Con la idea de seguir trabajando sectorialmente para resolver el problema».
«Si se mira con otra óptica el tema del parasitismo, debiera avanzarse en una forma de abordar cada predio. Analizando los matices, los ciclos de vida, con el uso de fármacos en el momento que se requiere y no por calendario. Conciliar los manejos con la biología del animal y factores ambientales como temperatura y las lluvias».
Características del parásito
El ciclo de vida de Fasciola Hepática en el ganado bovino es complejo. Afecta a distintos hospedadores definitivos: ovinos, bovinos, equinos, hasta el hombre. Es una enfermedad zoonótica.
Tiene estadios de vida libre, fuera del hospedador definitivo: miracidio y cercaria. Además involucra necesariamente un caracol dulceacuícola, Galba viatrix (Lymnaea viatrix).
Se ha reportado resistencia al tratamiento con fármacos como el triclabendazol en animales y humanos. «Esto hay que ir revisando, ya que se acorta el espectro de acción sobre el parásito. Nos impulsa a utilizar otros tipos de moléculas que abarcan menos estadios del ciclo de vida interno del parásito, como el nitroxinil, clorsulón, closantel entre otros».
Impacto productivo y necesidad de investigación
«Nos gustaría que haya más interés en la investigación. Hoy lo que se ve como indicador son los hígados decomisados, pero el tema es mucho más profundo. Hay pérdidas de producción de leche y carne».
«El animal se va a ver bien, pero hay una enfermedad subclínica. Pueden existir pérdidas de 10, 15 a 20% porque es un parásito que está en el motor metabólico del animal, que es el hígado».
«No puede ser bueno que la Fasciola Hepática en el ganado bovino esté ahí y menos con una infestación. El tema está en controlar y que no haya detrimento en la producción. Pensando en un equilibrio entre el costo/beneficio para el productor y bienestar del animal».
«Si bien existen vías de control farmacológico y manejo del ambiente como la incorporación de abrevaderos, vamos a ver que en los predios con mucha agua y anegados hay mayor prevalencia de esta enfermedad. Es el ecosistema ideal para los estadios de vida libre y hospedador intermediario de este parásito».
Diferencias según escala productiva
«Los grandes productores tienen conciencia del problema y generan protocolos para aminorar las pérdidas. En el caso de la mediana y pequeña ganadería saben que deben manejarlo, pero no siempre ocurre».
«En un estudio vimos que la mosca del cuerno y ‘el pirihuín’ son temas presentes en este tipo de explotación. Por eso hacemos un llamado a impulsar la entrega de información y la aplicación de buenos manejos sostenibles y sustentables».
Si no se interviene la Fasciola, se pierde competitividad y productividad. Impacta el hígado y, como dice un especialista, es una fuga de energía. Energía que debería estar concentrada en la producción de leche, carne y reproducción.
Certezas y manejos
El presidente de la Sociedad Chilena de Buiatría, el Dr. Luis Altamirano, destacó que es importante tener claro que la fasciola está presente en los predios agrícolas. Este es un tema que al productor le interesa conocer, sobre todo porque los controles «no son baratos».
«Hay que tener la certeza que el parásito sí está presente en los rebaños. Siempre insisto que los rebaños deben ser cerrados, comprar animales siempre es un riesgo. Por eso hay que mejorar la sanidad, hay que mejorar la reproducción, bajar los índices de mortalidad, así podemos crecer en los rebaños».
Diagnóstico y seguimiento
Lo importante es tener certeza a través de los decomisos. Hoy las plantas faenadoras hacen llegar los informes de los decomisos, lo que aporta información.
«Insisto en apoyarse en los laboratorios y lo valoro, porque nos permite como veterinarios asesores tener un certificado o informe si estamos positivos a la enfermedad que queremos saber».
Los exámenes van desde los coproparasitarios. Recomienda tener presente que hay meses donde la postura de huevos es mayor y otros donde es menor.
Conocer el ciclo del parásito es importante. Tomando muestras a partir de marzo a julio, donde las fasciolas adultas, que ingresaron en octubre como metacercarios, desde enero comienzan a poner huevos. Ese diagnóstico hay que tenerlo en cuenta.
Limitaciones en el tratamiento
El uso del test de Elisa demuestra que el animal tuvo la fasciola y que quedaron los anticuerpos. Por eso a veces los exámenes coproparasitarios salen positivos.
«Por eso digo que las pruebas de laboratorios hay que sumarlas, porque eso mejora la sensibilidad y llegas al resultado que se quiere, positivo o negativo. Mi duda está en cómo abordar farmacológicamente este parásito, porque en vacas lecheras no lo podemos usar, porque está prohibido; en vacas en lactancia y en secado, se prohíbe, ¿qué hacemos?»
«Insistimos en poder comenzar a tratar fasciola en animales jóvenes, tratarlos ojalá desde los 6 meses, sobre todo en meses estratégicos donde se sabe que hay fasciolas adultas. Demandamos que se libere, porque los períodos de resguardo son conocidos en carne, pero en leche no hay».
«Podrían homologarse a lo que es carne, que son 28 días. En una vaca en secado, no en producción, por lo tanto, calza. En la medida que se trate antes, la posibilidad de tener vacas positivas es muy poco probable», concluye el presidente de la Sociedad Chilena de Buiatría.