Empresariales

El ‘tercer piso’ de El Mirador

La modernización de Agrícola y Ganadera El Pilar en cada una de sus lecherías forma parte de un plan maestro que se ha ido cumpliendo positivamente. Francois Codjambassis, veterinario y gerente de producción de la empresa, explica que El Mirador era un predio que, a mediados de los '90, dejó los cultivos anuales y la engorda. Allí se transformó en una lechería que tenía unas 150 vacas en promedio para la ordeña, con instalaciones de estabulación muy antiguas y una sala de ordeña de 8 puestos en línea baja que funcionó hasta hace unos 3 años, cuando ya había 250 vacas en ordeña. Para el 2020, el cambio tecnológico sumó riego en todo el predio y una nueva sala DeLaval, manteniendo las mismas hectáreas, con una plataforma lechera de unas 120 hectáreas y unas 20 hectáreas arrendadas para maíz.

Como empresa, Agrícola El Pilar tiene 5 lecherías, todas con una alta carga en sus plataformas lecheras, con producción de maíz, forrajes conservados y otros cultivos en predios arrendados, con genética Holstein y una ración alta en concentrados. Entre todas las salas, ordeñan 1800 vacas y en 2022 produjeron sobre 15 millones de litros, con proyección de llegar a los 17 millones esta temporada.

El Mirador

El nuevo galpón de estabulación de El Mirador se enmarca en el proceso de cambio, que obedeció a un enfoque más revolucionario y rápido. En 4 temporadas pasarán de 230 vacas a 600 vacas, junto a la otra sala del predio que opera como parte de la unidad. Operan con 3 lotes: un lote de alta producción estabulado, un lote de pastoreo de alta producción y un lote de menor producción en la sala Panguimilla.

¿Por qué y cómo fue la innovación? Agrícola El Pilar como empresa dependía de muchos predios arrendados para la producción de leche. Sus predios estaban muy atomizados, con lecherías de unas 250 vacas y la misma cantidad de mano de obra que si hubieran sido 400 vacas. Eso, apunta Codjambassis, limitaba la capacidad para invertir y también la producción.

AGRÍCOLA Y GANADERA EL PILAR EN CIFRAS

5 lecherías

1800 vacas en ordeño

Más de 15 millones de litros de leche en 2022

Más de 17 millones de litros proyectados para 2023

Al llegar Teófilo Grob, actual gerente de la empresa, preparó un plan maestro y se enfocó en los puntos que permitirían dar un salto en producción y eficiencia. «En todas las salas se avanzó mucho en riego, cercos, agua e infraestructura. Es un salto grande para la eficiencia y la concentración de más vacas en cada unidad. De esta manera, diluyen costos fijos, siendo más eficientes y económicamente sustentables», dice Codjambassis.

La Unión está cada vez más seca, lo que ha complicado la situación, pero se abre la oportunidad de obtener muy buenos resultados para el maíz, pasando de 100 a 420 hectáreas proyectadas para este año; se implementó riego en 4 de los 5 predios; se aumentó la producción de praderas; y se mejoró la infraestructura para que las personas estén mejor.

En el caso de El Mirador, se implementó el riego por tazas, que era la opción que tenían dada la geografía del predio. Incluso el pastoreo se define con imágenes satelitales para poder hacerlo. Hoy, con riego, mantienen un manejo similar entre octubre y marzo, con pastoreo y suplementación con maíz. Regar permitió duplicar la cantidad de vacas en el predio.

El tercer piso y el galpón

Como predio propio, con buena fertilidad, como empresa decidieron que era posible invertir, ya que en otros arriendos de largo plazo no iba a ser posible. El crecimiento tenía que ser interno, con inversión en campos propios y buscando aumentar la producción. «Cuando quisimos seguir creciendo, reflotó la opción de construir un sistema de estabulación que vendría a ser el tercer piso del campo. El primer piso era el campo como estaba, secano con alto concentrado; el segundo piso fue el riego; y, el tercer piso, fue el establo». La idea se comenzó a desarrollar con DeLaval, se analizaron los costos y se llegó a un galpón de alto confort, pensado para un lote de alta producción dentro del rebaño, que va a ser móvil durante el año: mes a mes irán ingresando las mejores vacas del predio, lo que permite mantener afuera un lote más homogéneo de animales de un poco menor producción. «Hasta el momento ha funcionado muy bien y creceremos un 30% con eso».

Es un galpón de estabulación, tipo free stall. Las vacas comen concentrado en la sala, usando el sistema DelPro, en el cual se entrega alimento según la producción. Y en el galpón de estabulación, se entrega una ración TMR donde permanecen con 3 ordeños. «Es un grupo móvil dentro del campo, pero mientras están ahí, reciben 3 ordeños, TMR, descansando y muy bien protegidas. Eso nos permite que nuestras vacas de mayor producción expresen aún mejor su potencial».

La idea es lograr que las vacas al tener esta etapa estabulada, logren picar más en su lactancia y cuando sus requerimientos comiencen a disminuir, saldrán nuevamente a pastoreo. «En teoría, vamos a tener un área mayor bajo la curva en producción. Su mayor potencial al estar en un sistema que les permite acceder a TMR con mayor concentrado, expresan potencial mayor en el pico y cuando la dieta logra suplir sus requerimientos, con pastoreo y concentrado, puede seguir, habiendo ganado un área mayor bajo la curva». Permanecerán 100 días en el galpón en promedio y luego pasan al pastoreo.

Como lechería, lo definen como un sistema pastoril de alto input. Hoy, el lote en pastoreo consume solo pradera y 10 kilos de concentrado en las vacas que producen 35 litros y las que menos consumen, 5 kilos de concentrado. Actualmente llevan 2 meses de operación.

El galpón un aliado de la producción y bienestar animal

El día a día del galpón funciona como un lote de ordeña, en que la mayor dificultad es lograr la separación de 8 horas entre ordeña. «Lo que hacemos para organizar el lote estabulado se ordeña a las 0:00 horas, el primero; luego, a las 08:00 am con un grupo de ordeñadores distinto; y, en la tarde, es el último lote que se ordeña. Se realizan 2 forrajeos diarios con TMR, con silo de maíz, silo de pradera y un concentrado preparado en la fábrica de alimentos del predio». Al no ser un sistema tan grande, se incorporó el robot DeLaval OptiDuo™, que es el robot acomodador y mezclador de alimento, lo que implica ahorro en mano de obra y un tractor, permitiendo forrajear menos veces y mantener a la vaca cerca de la comida. Si no lo tuvieran, dice Codjambassis, tendrían que forrajear por lo menos 4 veces al día, con más turnos y pérdida de alimento. «El Optiduo, al acomodar el alimento, remezcla, estimula el consumo y ayuda a que no quede comida en el pasillo, se seque o se pierda producto del pisoteo del tractor». El robot acomoda el alimento 6 veces al día. Además, tienen 2 raspadores de cadena DeLaval tipo scraper a cada lado del galpón, los que también funcionan automáticamente, manteniéndolo limpio todo el día, sin ingreso de maquinaria, con mucha tranquilidad para las vacas. Estos raspadores son de fácil mantenimiento.

En este galpón, DeLaval dispuso camas, cepillos para el bienestar animal, ventiladores para evitar el estrés calórico, raspadores, pisos de goma y los bebederos. «Son bebederos perfectamente equilibrados al centro y que se pueden voltear con una mano, esto permite mantener limpios los atraviesos del galpón, botando el agua a lugares donde los raspadores no llegan y permite renovación del agua rápida y frecuentemente. Es un producto que no se le da importancia y que impacta mucho en el bienestar de la vaca». El agua se renueva 2 veces al día, «que es la leche más barata que podamos obtener». El consumo diario de agua puede ser de unos 120 litros diarios y mucho más, y al haber control de ambiente con los ventiladores, es probable que se pueda bajar el consumo, al evitar el estrés calórico.

Al comenzar a usar el galpón, una decisión fue adelantar su operación debido a que las condiciones provocadas por el invierno generaron mucho barro en la salida de potreros, vacas muy sucias llegando a la ordeña y, en agosto, con la totalidad de las vacas paridas. Comenzaron a usar el galpón 2 meses antes. Eso impactó positivamente en la salud, ya que la limpieza de ubres en este lote fue excelente, el sistema se está aprendiendo a manejar, se aumentó el uso de pediluvios. Hay ajustes por hacer, pero la suma es muy positiva. «Tenemos mejor salud mamaria, menos problemas de cojeras, dado principalmente en la exposición al barro y piedras en el camino. Eso hasta aquí». La condición corporal mejora rápidamente. «En el sistema pastoril, la vaca que produce más de 40 litros es un problema, porque cuesta preñarla, porque baja condición corporal. En este galpón, la vaca recupera condición corporal y se espera, en este período de encaste, que mejore, ya que los ciclos de encaste están bien y son vacas de alta producción, reflejado en que también tengan una mejor reproducción». El diseño del galpón permite mejorar la detección de celos en mejores condiciones de trabajo evitando el frío, barro, lluvia y el sol de verano.Hoy en día, conviven dos sistemas de manejo en El Mirador, y se están adaptando y aprendiendo como equipo. Además de ajustar la alimentación, una de las preocupaciones es mantener los lotes separados, ya que siempre existe el riesgo de mezclarlos durante la operación. Algunos de los objetivos que se han propuesto incluyen mejorar y habilitar la salida de las vacas, integrar más infraestructura para el manejo de las vacas en el galpón e implementar el almacenamiento de insumos para el galpón. Las camas frías se utilizan con viruta, lo que ha permitido reducir la humedad y prevenir erosiones en la piel de las vacas.

En resumen, el galpón busca mejorar los picos de producción y las condiciones para las vacas, así como su preñez, salud y condición corporal, lo que generará una mayor duración de las vacas y permitirá sostener lactancias más largas.

Concepto Blue Barn

El gerente de proyectos de DeLaval y constructor civil Pablo Coquelet, colaboró en el diseño del galpón junto a Francois. Al concebir el galpón de estabulación, se buscó proporcionar una mayor comodidad a través de la línea de productos de la marca. Este es el concepto «Blue Barn» de DeLaval, que se adaptó a las necesidades del campo  y a las certificaciones, como la Certified Humane que posee COLUN. El diseño cumple con estos estándares e incluso ofrece más espacio en la línea de alimentación. Se encargaron del diseño, supervisaron la construcción y revisaron todos los detalles. Francois destaca la importancia de la preocupación compartida por el bienestar animal de las vacas, y con el apoyo de Pablo, se prestaron especial atención a la revisión de detalles como el pavimento. El galpón está diseñado para albergar a 200 vacas y cuenta con capacidad para 230 camas. Está muy bien ventilado y orientado de manera que evita la exposición a la lluvia y el viento. Se dice que este concepto «Blue Barn» se originó en Europa, donde el estabulado es común y se prioriza la comodidad de las vacas mediante el uso de productos DeLaval.

Este es el primer Blue Barn establecido en Chile en sistemas de pastoreo, lo cual es un logro destacable. Rubén Pommiez, gerente de cuentas clave de DeLaval, subraya la importancia de la colaboración entre DeLaval y Agrícola El Pilar, y resalta el apoyo y la ejecución por parte del distribuidor Cooprinsem, lo cual fue fundamental para agilizar la entrega de equipos y brindar un servicio eficiente. «En conjunto con nuestro socio comercial, siempre desarrollamos estos procesos», agrega, y hace hincapié en que la inversión en un galpón de este tipo es completamente justificable en términos de sanidad animal, productividad y bienestar animal. A menudo es difícil tomar la decisión de hacer este tipo de inversiones, aquí podemos ver que un diseño correcto con el equipamiento adecuado tiene como resultado una mayor productividad de las vacas y por consecuencia un rápido retorno de la inversión.

Paola Vargas, gerente comercial de Cooprinsem, destaca que el enfoque en el bienestar animal es muy importante ya que las vacas disfrutan de condiciones de vida adecuadas a sus necesidades lo que resulta en buena salud y mejor productividad. Pero igualmente importante al mejorar el bienestar para las vacas es que mejoran las condiciones de trabajo para las personas. Por ejemplo, en este galpón cuentan con herramientas de ayuda en su trabajo tanto en la alimentación y limpieza que hacen mucho más fácil sus labores diarias y además protegidos de las condiciones climáticas, lo cual se traduce en bienestar laboral y mayor eficacia. «Esto contribuye a que los sistemas productivos sean sostenibles y nos permite pensar en el crecimiento continuo de las lecherías en Chile. Como socios de DeLaval, seguiremos brindando apoyo y asistencia en la posventa. Estas tecnologías están estrechamente relacionadas con la operación, lo que nos permite respaldar la gestión de este 'tercer piso' y ser más eficientes en el uso de los recursos».

Pablo Coquelet concluye enfatizando el compromiso del predio en el diseño de este proyecto. A tan solo 2 meses de operación, ya se están viendo resultados tangibles y proyecciones muy positivas.