Gremios y asociaciones

Enriquecer el ambiente de las terneras

La publicación presentó la investigación que lidera la investigadora de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad Austral de Chile, la Dra. Ana Strappini, quien forma parte del Comité de Bienestar Animal del Consorcio Lechero, “el estudio que realizamos tenía como objetivo evaluar el uso de cinco objetos de enriquecimiento ambiental de tipo sensorial táctil, en terneras destetadas alojadas en corrales grupales. Además, pudimos establecer un orden de preferencias entre los objetos que les gustaban más y menos a las terneras. Llevamos a cabo una prueba de elección múltiple”, explica la doctora Strappini.

En la investigación, la cual se llevó a cabo en la Estación Experimental Agropecuaria Austral de la UACh (Fundo Santa Rosa), se adaptó un corral con paredes cerradas donde colgaban los siguientes objetos: mini cepillo giratorio, cepillo estático, soga náutica horizontal y otra vertical y cuero de vaca relleno con aserrín. Todos los objetos eran novedosos para las terneras y los animales tenían libre acceso a ellos. Participaron 25 terneras destetadas raza Holstein-Friesiande entre 2 1/2 a 3 meses de edad. Los animales ingresaban al ensayo en grupos de 5 donde permanecían 7 días consecutivos. “Observamos que las terneras usaron todos los objetos y los más frecuentemente visitados fueron el cepillo giratorio y la soga horizontal, y el menos visitado fue el cepillo fijo. En promedio, las terneras pasaron un total de 29.6 min/día usando cepillo mecánico y 23.9 min/día con soga horizontal, distribuidas en cortas visitas. El interés de los animales por usar el cepillo mecánico se mantuvo constante durante todo el estudio, no sucedió así con los otros objetos donde el uso disminuyó al tercer día del test. El modelo final muestra que los objetos más elegidos por las terneras fueron el mini cepillo giratorio junto con la soga horizontal, pero fueron usados de diferente manera. También observamos que, aunque todos los objetos fueron usados para acicalarse (rascarse o frotarse el cuerpo), satisfacen diferentes necesidades de los animales. Las terneras usaron los cepillos principalmente para frotarse y rascarse, mientras que las sogas y el cuero de vaca eran usados principalmente para mordisquear y lamer. Estos resultados podrían estar relacionados con la edad temprana de los animales y su motivación para succionar”, relata la investigadora.

Interesante también fue observar que las visitas a la soga colocada en la pared del corral de manera horizontal, las realizaban en grupos de dos o más terneras, lo cual indicaría que estos objetos promueven la socialización. Asimismo, los animales usaron más los objetos de enriquecimiento durante la mañana más que en las tardes.

Bienestar Animal

Hay numerosos estudios que muestran que el uso de objetos de enriquecimiento ambiental promueve el bienestar de los animales, explica, permitiéndole expresar conductas que son importantes para su especie, “así, por ejemplo; los cepillos, tanto automáticos como fijos, se han descrito como una alternativa viable que proporciona enriquecimiento sensorial y ocupacional a los animales, promoviendo la expresión de comportamientos naturales, reduciendo la aparición de estados afectivos negativos y mejorando el funcionamiento biológico de los animales. Por ejemplo, en las vacas lecheras se ha observado que los cepillos, además de contribuir a mantener el cuerpo limpio, podrían ser herramientas útiles para vigilar la salud de los animales, porque su uso disminuye cuando los animales están enfermos. En cuanto a la producción, el enriquecimiento táctil con cepillos aumentaría la producción diaria de leche. Sin embargo, hay poca información disponible sobre el efecto de los objetos de enriquecimiento en los indicadores de productividad de los terneros. Por lo tanto, urge contar con evidencias científicas que determinen los costos/beneficios de la integración de los objetos de enriquecimiento en los sistemas de cría de terneros y para motivar a los agricultores a adoptar este tipo de recurso.

La proyección de esta investigación a nivel productivo, explica, está en que Chile, como en muchos otros países, las instalaciones destinadas para la cría de terneros están destinadas a satisfacer necesidades básicas, alimentación, protección y descanso, pero no consideran  otras necesidades de los animales como cuidado del cuerpo, interacciones sociales o juego, “conocer cuáles son los objetos que prefieren usar los terneros se convierte en un recurso muy valioso a la hora de diseñar las instalaciones para la crianza artificial de terneros. En Dinamarca, por ejemplo; es obligatorio que las instalaciones de las lecherías dispongan de elementos para el cuidado del cuerpo de los animales”.

En este estudio participaron miembros del Comité de Bienestar Animal del Consorcio Lechero como la Dra. Pilar Sepúlveda, la Dra. Inés de Freslon y el Dr. Enrique Bombal. Además, participan del estudio el Dr. Gustavo Monti de la Facultad de Cs, Veterinarias de la UACH y el Dr. Jose María Peralta de la Western University (Estados Unidos), “este estudio es parte de un proyecto más grande que estamos llevando a cabo en colaboración entre la Universidad Austral de Chile, la Western University of Health Sciences de California, Estados Unidos y la empresa DeLaval. En un segundo estudio vamos a evaluar el efecto del uso de un mini-cepillo rotatorio sobre variables productivas y de bienestar animal, en terneras destetadas. Este segundo estudio lo habíamos comenzado, y tuvimos que interrumpirlo debido a la pandemia. Apenas la situación sanitaria lo permita, continuaremos desarrollándolo en el predio del productor Pablo Coquelet, quien gentilmente colabora facilitándonos sus instalaciones. Es importante que la academia brinde evidencias científicas, claras y a su vez prácticas que puedan orientar a los productores a la hora de tomar decisiones, que vayan en pro del bienestar de sus animales y de las personas, y el comité de BA de Consorcio lechero juega un papel primordial en la difusión de esta información”.