Eventos

Estrategias para mejorar la eficiencia

El seminario de productividad vitalicia organizado por Lircay y Prinal brindó las herramientas necesarias para identificar, comprender y corregir el “Síndrome de la Baja Fertilidad” (SBF) que los hatos lecheros sufren actualmente de forma generalizada independientemente de su sistema de producción.

Ángel Gago, socio fundador AGQ Nutrición y Lic. químico nutricionista, indicó en la ponencia “el terror que los agricultores experimentan observando el incremento incesante de los días abiertos del hato/ campo” y como la situación se complica a medida que pasa el tiempo y las vacas siguen abiertas. En esos momentos no existe una solución simple e inmediata que permita atajar la hemorragia económica que se produce. Desafortunadamente, incluso las intervenciones de reinicio de ciclo e inseminación artificial forzada no siempre consiguen que la vaca se quede finalmente preñada y su gestación prospere.

El SBF se puede observar con una alta proporción de vacas que ni ciclan ni expresan celos, aún mucho después de Período de Espera Voluntario (PEV). Las vacas que expresan celos débiles y silentes, o que, quedándose preñadas tienen una alta tasa de reabsorciones embrionarias son víctimas de este síndrome. El resultado, en todos los casos, son vacas abiertas con DEL muy altos (>150- 200 e incluso >250 días).

Ángel Gago considera que, a nivel reproductivo, la media de los días abiertos es el parámetro reproductivo más importante para monitorizar. El óptimo según diferentes modelos matemáticos, está en 110 días. Pero a nivel de hato, Ángel Gago indicaba que “no se debe cometer el error de considerar exclusivamente la media sin conocer la dispersión como la desviación estándar” ya que “la desviación estándar indicar cómo de dispersas están los días abiertos en el hato”, pudiéndose dar que “hatos con medias aceptables, resultan tener dispersiones muy grandes que indican que hay una alta proporción de vacas que preñan muy pronto y otras extremadamente tarde” – (ver tabla 1 y tabla 2).

Ambos casos son anti-económicos, siendo importante recalcar que cada día abierto pasado el óptimo no tiene un coste lineal, sino exponencial. En los diferentes modelos matemáticos, no sólo se tiene en cuenta el coste de oportunidad, la producción de leche actual y futura, los costes por sistemas de reproducción asistida, costes de manejo así cómo los costes asociados a la recría de terneras al aumentar la tasa de eliminación de vacas por fallar en su reproducción.

La reducción de los días abiertos permite aflorar utilidades entre un 100 y 198%. Por ejemplo, un hato tipo de 200 vacas de 8000 litros de media, que reduzca sus días abiertos de 180 a 120 días, pasaría de obtener un margen bruto de 72,731 USD a 112,608 USD, o un 133% más.

Ángel Gago, finalmente apuntó la causalidad que se ha establecido entre el Balance Energético Negativo (BEN) que se gesta en el pre-parto y durante todo el proceso de transición, y el performance reproductivo. Efectivamente, el SBF es la consecuencia de presentar animales a periodo de inseminación en un estado nutricional bajo y con una salud metabólica dañada.

Ángel Gago afirmaba que “el mejor plan de acción que un ganadero puede realizar para reducir el SBF y los días abiertos, es asegurarse de que sus vacas en pre-parto no sufran un BEN severo, no movilizen su grasa corporal de forma descontrolada, generando cuadros de hígado graso, cetosis clínicas y, sobre todo, subclínicas.”

Concluyó la charla recalcando tres ideas principales:

1. Toda intervención que hagamos siempre debe ser en el preparto,

2. Para que los lecheros reciban vacas sanas en inicio de lactancia.

3. Que ciclen y preñen a tiempo como consecuencia

Parámetros reproductivos en vacas de lechería, una visión económica” – Claudio Parada, Médico Veterinario, Prinal. “Dando continuidad, hablemos de los parámetros reproductivos de las vacas lecheras”. Primero, debemos ser conscientes del valor económico de los parámetros reproductivos donde, al usar productos de alta tecnología, para “acortarlos”, tienen un tremendo retorno económico. El Periparto de la vaca lechera está muy estudiado, especialmente el Balance Energético Negativo (BEN). El BEN sucede entre los días 10/12 preparto, y vuelve a positivo cerca del día 30 post parto. También hay un balance proteico negativo, por eso hay pérdida de músculo. Cuando los animales pierden músculos, pierden longevidad. Entonces, es imperativo que estos no se presenten. Con un alto nivel energético hay una correcta activación hormonal lo que ayuda a que la glándula mamaria, produzca más cada lactancia. Más importante aún es que el ciclo estral comienza durante el preparto en el día 10 a 12. Por lo tanto, el primer celo es, a los 12 días post parto y el crecimiento de los folículos se produce en un balance energético positivo lo que en muy favorable para lograr la preñez. Los beneficios reproductivos son, el primer celo antes de los 15 días de paridas con involución uterina completa y la presencia del segundo celo antes del comienzo del Periodo de inseminación en una vaca con buena condición corporal. Este beneficio se explica porque el óvulo que se insemina entre 45 y 60 días después del parto crece en BE Positivo, lo que facilita que se fecunde e implante, reduciendo el LPP y reduciendo los Días Abiertos. Así el retorno económico es de 1,9 u 11.

“Nutrición y alimentación de terneros en crianza artificial. Factores que mejoran la eficiencia y la productividad vitalicia de la futura vaca lechera.” – Felipe Pino, Médico Veterinario, PHD Ciencias Animales Nutrición de Rumiantes Agrícola y Comercial Lircay.

Lo que el Dr. Pino presentó, está en relación con la productividad vitalicia y los factores que modifican la producción de una vaca en todas las lactancias de su vida. Dentro de este tema el Dr. Pino expuso los conceptos de “Nutrigenómica y Epigenética” y como éstos se relacionan con la “Programación Fetal”. La Nutrigenómica se relaciona cómo, los nutrientes o compuestos nutricionales pueden activar o desactivar genes, sin modificar el DNA de los animales y en el caso de la Epigenética cómo el medio ambiente puede modificar la expresión de los genes. De estos conceptos nace la “Programación Fetal” que explica cómo estímulos maternos que ocurren especialmente en el último tercio de gestación modifican el crecimiento, la salud postnatal y la productividad futura de esa cría. Dentro de este tema, el Dr. Pino presentó antecedentes de como la nutrición de la vaca durante el período seco va a afectar la nutrición placentaria y por ende la nutrición del ternero, generando una alta correlación con la productividad de esa cría cuando sea vaca lechera. Así mismo, se presentaron antecedentes de como la falta de energía y proteína durante el último tercio de gestación y del preparto, afecta la vitalidad del ternero, la capacidad de absorción de las inmunoglobulinas y la correlación con la incidencia de diarreas los primeros días de vida.

Por otra parte, y en relación a la productividad vitalicia, el Dr. Pino se refirió a los factores asociados a la crianza que afectan la productividad de esa ternera cuando sea vaca. Dentro de esos factores se presentó la importancia de la nutrición y el estado sanitario de los primeros 4 meses de vida, donde se produce el mayor desarrollo del tejido glandular productivo de una ternera y por ende de la producción futura. La información entregada indica que a medida que mayor sea el consumo de MS durante el período en leche, mayor va a ser el desarrollo ruminal y mayor productividad futura de esa ternera. A su vez, se explicó la importancia del desarrollo del rumen para evitar caídas de peso, perdidas de inmunidad y retraso en la recría y edad de encaste. El Dr. Pino indicó que el retraso que en promedio presentan las vaquillas a la edad de encaste es de 2 a 3 meses, lo que coincide con el retraso en GDP que se presenta en forma habitual por perdidas asociadas al destete. Esto se evita, si la crianza inicial se enfoca en el desarrollo de rumen y con esto se mantienen estables las ganancias post destete apoyado en una correcta suplementación durante la recría.