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Fortaleciendo el rubro lechero a través del conocimiento
Visitamos el Centro de Capacitación Lechero del Sur (CCLS) para conversar con David Poulos, ingeniero comercial y director ejecutivo de la Fundación Tres Hojas. Durante nuestra charla, nos compartió la misión de la fundación, los desafíos que enfrentan y cómo trabajan para fortalecer el rubro lechero a través de la capacitación.
La Fundación Tres Hojas nació en 2020 con el propósito de ser un pilar de apoyo para el sector lechero nacional, promoviendo la capacitación como clave para mejorar la productividad, la empleabilidad y la rentabilidad de las empresas del rubro. Para lograrlo, desarrolla cursos, talleres, charlas y seminarios basados en altos estándares de contenido y desarrollo de competencias, enfocados en las mejores prácticas lecheras, la sustentabilidad, el bienestar animal y el crecimiento.
¿Cómo surgió la idea de crear la fundación y cuál ha sido su evolución?
(D.P): La necesidad de capacitar surgió en Manuka, con la convicción de que mejorar el capital humano hace la diferencia en este negocio. En Manuka realizaban mediciones y comparaban predios, notando que la rentabilidad variaba significativamente entre ellos. Lo único que diferenciaba a los más productivos era la calidad del capital humano. De ahí nació la idea de capacitar y, finalmente, expandir este esfuerzo a través de la fundación, que no solo brinda capacitación a Manuka, sino que ha logrado mayor presencia territorial llegando tanto a productores como a estudiantes de especialidades agropecuarias.
¿Qué problemática buscan resolver y cuál es su metodología?
D.P: Hay un consenso en el rubro que se pueden hacer las cosas mejor y que estar bien capacitado es fundamental, pero otra cosa es con botas. Nosotros buscamos mejorar la industria lechera, el rendimiento y la calidad de vida de las personas. También queremos romper con el círculo vicioso de la capacitación, donde muchos se preguntan: «¿Para qué voy a formar a mi gente si luego se va?» o “Si se está capacitando, ¿quién trabaja mi predio?”. Queremos darle un enfoque virtuoso, donde el aprendizaje se convierta en un factor de cambio real.
Nuestra metodología es altamente práctica. El 20% del tiempo de capacitación es teórico y el 80% práctico. Afortunadamente, estamos cerca delas instalaciones de Manuka, lo que nos permite realizar entrenamientos directamente en sus lecherías. También organizamos capacitaciones en Los Muermos, Panguipulli.
Los Ángeles y otras localidades, siempre priorizando la formación práctica y la evaluación en terreno. “Nuestra misión es mejorar los resultados para todos, capacitando a trabajadores, pero también formando a futuros jóvenes técnicos/profesionales o a aquellos que puedan asumir roles superiores en la empresa. Nuestra visión es ser un motor de cambio”. – David Poulos.
Nuestros relatores son profesionales con experiencia en el área que enseñan, además, cuentan con la capacidad de instruir a adultos.
¿Cuáles son los principales programas que llevan a cabo actualmente y qué proyectos tienen en mente?
D.P: Contamos con capacitación tanto para adultos como para estudiantes de liceos técnicos profesionales de la especialidad de Agropecuaria. Nuestro enfoque principal es la formación técnico-práctica a través de cursos especializados. Además, desarrollamos el programa Talento Manuka, cuya metodología nos gustaría replicar en otros lugares. Este programa busca identificar trabajadores con potencial dentro de la empresa, aquellos que muestran iniciativa y ganas de aprender. A estas personas se les ofrece formación con un mentor que es trabajador de Manuka que los guía a lo largo del programa, en el que reciben capacitación en diversas temáticas, incluyendo liderazgo. El impacto ha sido significativo: el 60% de los participantes ha logrado ascender dentro de la empresa.
Por otro lado, estamos en proceso de licitación con OTIC Sofofa para continuar con el programa de Becas Laborales de SENCE. El financiamiento de Becas Laborales en nuestro caso ha sido gracias al aporte de la franquicia SENCE de Nestlé. Con tres liceos técnico-profesionales de la región de los Lagos. En 2024 logramos capacitar a 59 estudiantes de los liceos técnico-profesionales Punta de Rieles de Los Muermos, Vista Hermosa de Río Negro y People Help People de Pilmaiquen. Fueron 268 horas de capacitación práctica y teórica en 15 cursos impartidos a cada colegio y permitió que salieran preparados para enfrentar el rubro, ya sea trabajando de inmediato o formándose en la educación superior ahora con una mucho mejor base. Este año, si todo sale bien, repetiremos también estas mismas cifras en una siguiente generación de estudiantes.
Este año, además, incluiremos un grupo de 119 pequeños agricultores de INDAP de seis comunas de la región con un programa más focalizado y con el foco de mejorar los estándares y empleabilidad del capital humano del rubro lechero con un total de 112 horas de capacitación y 7 cursos.
Por último, hemos desarrollado programas de pasantías para comitivas de otros países de América Latina que buscaremos realizar este año también.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan en la implementación de estos proyectos?
D.P: Uno de los mayores desafíos es superar la resistencia a creer en la capacitación y ayudar a los productores a encontrar tiempo para participar en los cursos. Para enfrentar este reto, es esencial mostrar resultados tangibles y demostrables tanto a corto como a largo plazo. Los agricultores suelen estar enfocados en sus actividades diarias y en la supervivencia de su negocio, por lo que es crucial que perciban beneficios inmediatos para que se motiven a invertir tiempo en su formación.
¿Quiénes pueden participar en los programas y cómo se seleccionan?
D.P: Los programas están orientados a una gran diversidad de personas y organizaciones, desde jóvenes estudiantes de los liceos técnicos profesionales de la especialidad de agropecuaria hasta gerentes y trabajadores de diversos sectores silvoagropecuarios, siempre con el objetivo de mejorar las capacidades laborales y la productividad de las empresas.
¿Cómo ven el panorama del sector lácteo y qué oportunidades identifican?
D.P: Desde mi punto de vista, el mundo lechero tiene un enorme potencial en términos de comunicación y nosotros somos parte de ese ecosistema. Alimentamos al país, exportamos alimentos y generamos empleo, lo que impacta positivamente en los trabajadores directos, proveedores y sus familias.
La demanda de leche se mantiene estable y se proyecta un aumento en la demanda internacional sobre todo en China, lo que abre oportunidades para todos los actores de la cadena productiva.
¿Cómo se financia la fundación? D.P:
En primer lugar, Manuka ha creído desde el principio en el proyecto y ha apostado por él. En específico, el edificio inicial del Centro de Capacitación Lechero del Sur fue construido por Manuka y luego se agrandó el edificio con aporte de Lácteos Tronador, llegando a las 3 salas que tenemos hoy y un espacio abierto para demostraciones prácticas. Para la operación, nos financiamos principalmente a través de las capacitaciones y los programas de Becas Laborales a través de OTIC Sofofa.
En cuanto a donaciones de equipamiento e insumos hemos recibido de varias empresas. Por ejemplo, a través de una articulación con la empresa Nestlé recibimos una vaca modular a escala real y, por otro lado, logramos junto con Rabobank obtener un tracto reproductor. Ambos nos sirven para prácticas de inseminación artificial, partos asistidos y evaluación de úteros. También contamos con donaciones de proveedores como Dragpharma, ABS Chile y Shoof que nos han facilitado equipamiento e insumos, lo que nos permite entregar un mejor servicio, capacitar mejor y llegar a más personas en el rubro.
Tenemos un directorio con actores clave de la cadena productiva, como el mismo Manuka, como Nestlé, Actores gremiales (Aproleche y la Corporación de Desarrollo del Sur), INIA y Ceres. Cada uno de ellos nos permite apoyar a a quienes más lo necesitan desde su lado de la vereda.
¿Cuáles son los planes a futuro para la fundación?
D.P: Nuestros planes incluyen seguir creciendo, generar nuevas alianzas con instituciones del sector, identificar las necesidades del rubro y diseñar cursos en función de esas demandas. También queremos comunicar mejor nuestro trabajo y evidenciar el impacto positivo de la capacitación en el sector.
¿Cómo surgió la alianza entre Fundación Tres Hojas y Ceres Agro Tecnología?
D.P: La incorporación de Ceres al directorio de la fundación, representada por Nigel Sargent, nos ha permitido adoptar un enfoque más innovador y comercial, expandiendo nuestra red a nivel nacional, dada la presencia que tienen ellos en distintas regiones del país. Esto nos ha dado mayor visibilidad y ha permitido que más instituciones crean en la capacitación y nos apoyen con donaciones.
Nuestra alianza con Ceres nació porque ambos creemos firmemente en la capacitación. Su equipo está en constante formación debido a la innovación que incorporan en su maquinaria. Nigel es un actor clave en la fundación y es muy activo en el sector. Ha logrado que otras entidades se sumen y nos vean como un aliado estratégico
Su aporte ha sido fundamental para integrar la visión del proveedor de la industria, la innovación y la tecnología, aspectos que debemos seguir desarrollando Con el respaldo de Ceres, esperamos generar un gran impacto en el rubro de la maquinaria agrícola. Este año, junto al equipo de Ceres planeamos implementar nuevos proyectos de capacitación en maquinaria agrícola.