Eventos

Las claves para el cultivo del maíz

Eso lo tuvo muy claro KWS Chile al organizar el día de campo en el fundo San Ignacio, ubicado en Retiro, Parral, donde más de 130 productores y asesores se reunieron para hablar sobre maíz y las herramientas para tener un cultivo óptimo. Este predio es propiedad del productor Emilio Sarah, quien tuvo una disposición excelente para responder las dudas y consultas de los participantes, con vasta experiencia en el cultivo de maíz. Con una jornada técnica que incluyó exposiciones de profesionales de la empresa y del investigador Hugo Faiguenbaum, los asistentes conocieron híbridos para grano y silo en estos ensayos.

Esta actividad técnica fue encabezada por Sebastián Ojeda, gerente general de KWS Chile, quien destacó en la bienvenida que en esta jornada fue posible conversar sobre el desarrollo de la empresa, los híbridos que ha ido probando y usando con éxito en el país, como también las proyecciones que ven en el rubro. “Seguimos generando nuevos híbridos a través de nuestro programa de ensayos, en que ha sido una buena oportunidad para contar a los productores sobre el rendimiento y resultados de nuevos híbridos como Kleopatras, Inteligens y Camparis”.

KWS entrega genética desarrollada por su casa matriz alemana, agregó, con un altísimo estándar de calidad y con apoyo técnico en Chile a cargo de un equipo profesional de excelencia. Tanto en variedades para grano, ensilaje como doble propósito con características específicas, resaltó. Junto a ello, dijo, la participación de Hugo Faiguenbaum como expositor principal fue una oportunidad de compartir manejo técnico útil con los productores.

El zonal de KWS Chile, Felipe Ossandón, presentó híbridos que son muy importantes en la zona centro como Intelligens y Kleopatra, que es un hibrido más largo y muy posicionado entre los productores. “Nuestra invitación desde KWS es a que los productores tengan confianza, que confíen en KWS, porque los resultados van a llegar solos”. El gerente comercial de KWS, Tomás Pinedo, resaltó los frutos del día de campo en Retiro, donde adelantó nuevos híbridos sileros como el Olimpion, con FAO 700, largo, que representa lo que busca la empresa. “Una arquitectura de plantas con hojas más erectas para que la luz llegue hasta abajo y así la planta puede aprovechar la mayor cantidad de luz posible. Con esto podemos llegar a algunas poblaciones un poco mayores y aumentar así el rendimiento”.

La importancia de la luz

En sintonía con lo que planteó Tomás Pinedo, Hugo Faiguenbaum, investigador y aca démico de las Universidades de Chile y católica, además de asesor de cultivos, destacó y acotó los temas en el día de campo, donde una de las claves está en permitir que la luz llegue al maíz y permita su desarrollo, lo cual se puede lograr manejando parámetros como la densidad y distancia en la siembra.

Lo primero fue hablar sobre las temperaturas, que, en la zona de la actividad, son complejas para un cultivo como el maíz. “Ya nos están complicando, donde más de 34 grados Celsius y las olas de calor sobre esa temperatura se están reproduciendo con mucha fuerza aquí no solo en Parral si no hasta Osorno”.

Faiguenbaum estuvo acompañado por el zonal KWS, Felipe Ossandón, con quien hicieron una descripción del manejo del maíz, mientras que el profesional de la empresa presentó los distintos tipos de híbridos presentes en el predio San Ignacio en Retiro.

El estrés térmico por alta temperatura se verifica en la etapa de prefloración (20 días antes) y post floración (20 días después). Aquí son importantes las zonas, pero es un período clave en que debe haber buena polinización, que no haya aborto de granos y que se aproveche al máximo la luz “y esté la posibilidad de tener el máximo rendimiento y el mayor verdor de hojas”, dijo Faiguenbaum.

Sobre el uso de la luz, el maíz es la especie vegetal –de todas las que se cultiva en Chile- la que más responde a la luz. Hay buena cantidad de horas de luz en Chile, pero una cosa es la luz que tenemos, que en el sur es más limitante, pero que, desde el centro hasta Los Ángeles, es muy favorable. “Una cosa es la luz que nos llega cada día y otra es aprovechar la luz. Ahí hay factores que ayudan y, entre ellos, está tener una siembra uniforme para que las plantas vayan desarrollándose y creciendo de manera uniforme para que lleguen a la floración al mismo nivel y les ingrese igual cantidad de luz, que cuando el cultivo está desuniforme y les ingresa una cantidad de luz desigual”.

Faiguenbaum recomendó no excederse en la población de plantas. Dependerá si la localidad es más o menos luminosa, si hay suelo compactado; características del híbrido, que con hojas más verticales dejan pasar más la luz. “Pero, en general, las poblaciones debieran ir entre 90 y 110 mil plantas, dependiendo de las condiciones; entre hileras que pueden ir entre 50 y 75 cm”. La cuadratura es la distancia que hay entre hileras respecto a la distancia sobre hilera. Mientras más distancia entre hileras, más plantas sobre la hilera: más competencia y menor cuadratura. “Obviamente, que cuando tengamos siembra a 50 cm, tenemos la hilera más junta y mayor cuadratura, la idea es no sumar más plantas, si no que separarlas más en la hilera”.

La compactación de suelos, recordó, es un tema transversal a los cultivos y a todos los países. Hay interés por aprender a hacer un buen subsolado, para hacer más y mejor preparación de suelos.

Para los productores lecheros, Faiguenbaum planteó que, en las regiones de los Ríos y Los Lagos, en que el maíz es un cultivo cada vez más importante, donde será muy importante el manejo agronómico para obtener buenos resultados. Es por eso que hizo recomendaciones. “Ojo con la sobre fertilización, donde una herramienta es buscar factores como la elección del híbrido, siembra, fertilización y la compactación cuando las vacas pastorean en estos sectores”, concluyó.