Lanzamientos y novedades

Para garantizar un buen comienzo

La glándula mamaria es principalmente susceptible a las nuevas infecciones intramamarias (IIM) durante el inicio y final del período seco. Algunos de los factores que afectan el riesgo de contraer nuevas IIM incluyen el nivel de producción al secado, rapidez de involución de la ubre, condición y nivel de contaminación de la punta de los pezones. La terapia antibiótica al secado de todos los cuartos y todas las vacas, se realiza para curar las IIM subclínicas y prevenir las nuevas IIM durante el período seco (Eberhart, 1986). Sin embargo, nuevas IIM pueden ocurrir si los patógenos invasores son resistentes al antibiótico utilizado para la terapia al secado o si el antibiótico no persiste a niveles terapéuticos durante la totalidad del período (Smith et al., 1985). Debido a todos los factores mencionados que favorecen la aparición de nuevas IIM en el período seco, una herramienta estratégica es el uso de selladores internos del pezón. Esta pasta viscosa que contiene subnitrato de bismuto en un excipiente base de parafina, es infundida en el cuarto al momento del secado, formando inmediatamente una barrera física en la porción distal de la cisterna del pezón para prevenir que las bacterias asciendan por el canal. Es insoluble en leche y no tiene riesgos de residuos y seguridad alimentaria. En Nueva Zelanda Woolford et al. (1998) reportaron que de 19 cuartos tratados analizados por rayos X, todos tenían el sellador interno del pezón presente en la base del canal del pezón a los 100 días del secado. Se obtuvieron diferencias significativas a favor de la terapia combinada: Terapia antibiótica al secado-Sellador interno para la reducción de las nuevas IIM al secado, mastitis clínica los primeros 100 días de lactancia y recuento de células somáticas de vacas individuales.

Un meta-análisis (Rabiee et al., 2013) del uso del sellador interno incluyendo trabajos de Nueva Zelanda, EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia y Argentina encontró una reducción promedio del 75% para las nuevas IIM y de un 50% para la mastitis clínica.

PERSISTENCIA

Buckley et al., publicaron este año un trabajo evaluando la persistencia del sellador interno ShutOut. Se utilizaron radiografías digitales, para monitorear la localización y porcentaje del pezón cubierto por el sellador interno al secado, 35 y 69 días postsecado. Se demostró que el   sellador persistió en el canal del pezón durante todo el período seco mencionado

La foto muestra la persistencia del sellador interno de pezones en el canal del pezón durante el período seco.

“TENIENDO EN CUENTA QUE HAY ANIMALES QUE NUNCA VAN A FORMAR EL TAPÓN DE QUERATINA, EL SELLADOR INTERNO CONSTITUYE UNA HERRAMIENTA ESTRATÉGICA PARA PREVENIR LAS NUEVAS IIM POR PATÓGENOS AMBIENTALES DURANTE EL PERÍODO SECO”.

Comparando en lecherías comerciales

Buckley et al., publicaron este año un trabajo comparando en seis tambos de EE.UU. la terapia combinada: antibiótico al secado y el nuevo sellador ShutOut ((MSD Salud Animal) en 413 vacas versus antibiótico al secado y el sellador Orbeseal (Zoetis) en 424 vacas. Se tomaron muestras de los cuartos previo al último ordeño antes del secado y dentro de los 14 días post-parto para analizar nuevas IIM y tasa de curación. Los resultados fueron:

• Al secado el 68% de los cuartos no estaban infectados y no hubo diferencias significativas entre ambos grupos.

• Durante el período seco, el porcentaje de nuevas IIM fue del 10,4% para ShutOut (SO) versus 11,1% para Orbeseal (ORB). Sin diferencias entre ambos grupos.

• La tasa de curación de IIM durante el período seco fue del 94,1% para SO vs. 93,5% para ORB. Sin diferencias entre ambos grupos.

• La incidencia de mastitis clínica durante los primeros 120 días en leche (DEL), fue del 11,2% para SO vs. 12,3% para ORB. Sin diferencias significativas entre ambos grupos.

• La tasa de mortalidad durante los primeros 120 DEL, fue del 2,3% para SO vs. el 2,2% para ORB. Sin diferencias entre ambos grupos.

• Sin embargo, en lo que respecta a la tasa de descarte durante los primeros 120 DEL, el grupo con SO redujo la misma en un 33% vs. ORB (7,4% vs. 11%, respectivamente).

Eficacia en terapia combinada y selectiva al secado

Swinkels et al. (2022), evaluaron la terapia combinada: antibiótico al secado y el nuevo sellador interno de pezones ShutOut en vacas con al menos un control mayor de 200.000 cel/ml en los últimos tres controles antes del secado. En aquellas con un valor <200.000 cel/ml en los tres controles previos, se les administraba solamente el sellador interno (secado selectivo). La tasa de curación fue del 85,9% y 91,4% y la tasa de prevención fue del 75% y 69,4%, para la terapia combinada y selectiva, respectivamente.

El efecto de la cánula corta

El diseño de la jeringa de ShutOut cuenta con la opción de realizar la inserción parcial (cánula corta), respetando el canal del pezón, disminuyendo el riesgo de infecciones y un tapón de fácil decapsulado. Además, su jeringa contiene el mínimo de aire, permitiendo una aplicación constante y homogénea; que es a la vez más rápida y cómoda gracias a la distancia corta del émbolo.

Boddie et al. (1986), demostraron que la inserción parcial (cánula corta) versus la inserción total (cánula larga), redujo en casi un 60% las nuevas IIM e incrementó el porcentaje de curación de los mismos en casi un 50%. Los rangos de diámetro del canal del pezón van de 0,4 mm en la porción distal a 1,63 mm en la porción proximal. Como el promedio de diámetro de las cánulas largas es de 3,1 mm, las mismas dilatan el diámetro del canal, además de poder remover la queratina, reduciendo la prevención de las nuevas IIM e impulsando la queratina colonizada con bacterias al interior de la ubre.

McDougall et al. (2003), reportaron que el uso de la cánula corta, estuvo asociada con un menor recuento de células somáticas en leche de tanque, comparada con la inserción total. Leelahapongsathon et al. (2016), demostraron que el uso de la cánula corta redujo 2,6 veces, el riesgo de nuevas IIM.

CUANDO FALTA UN BUEN TAPON

El Período Seco es de alto riesgo para contraer más del 60% de las nuevas IIM (Todhunter et al., 1991) donde la mayoría son producidas por Escherichia coli y Streptococcus uberis, siendo la probabilidad de contraer las mismas en este período diez veces mayor con respecto a la lactancia (Smith et al., 1985).

En el Reino Unido se demostró que como resultado de infecciones adquiridas durante el período seco más de la mitad de los casos de mastitis clínica producidos por patógenos ambientales ocurren al principio de la lactancia (Bradley y Green, 2000). Al respecto, un factor importante que permite la invasión de patógenos durante este período, es el significativo retraso en la formación de un completo tapón de queratina en el canal del pezón (Williamson et al., 1995; Dingwell et al., 2003). Veamos algunos estudios: 1. En Nueva Zelanda, Williamson et al. (1995) reportaron que el 50 y 5% de los pezones presentaron un tapón de queratina incompleto después de 7 y 50 días del período seco, respectivamente. Durante este estudio el 83% de las infecciones clínicas durante el período seco se manifestaron entre los primeros 21 días y de las 52 infecciones clínicas, el 97% se manifestaron en cuartos con pezones abiertos (tapón de queratina incompleto). 2. Otro estudio en Nueva Zelanda, Lacy-Hulbert et al. (1999) demostró que entre los días 10 a 20 post-secado, la cantidad de queratina (mg/ cuarto) de los pezones abiertos fue 34-55% menor con respecto a los pezones cerrados. Dingwell et al. (2003) reportaron que el 50% y 23% de las puntas de los pezones permanecían abiertas después de 1 y 6 semanas del período seco, respectivamente. Los cuartos que tenían pezones abiertos y con lesiones de punta de pezón tuvieron 1,7 veces mayor probabilidad de desarrollar una IIM durante este período, comparado con los cuartos con punta de pezones cerrados y sin lesiones. El mismo trabajo demostró que cuando el nivel de producción al secado era mayor a 21 litros diarios, influenciaba significativamente el porcentaje de pezones abiertos y de nuevas IIM durante el período seco. Los valores hallados fueron del 70 y 50% de pezones abiertos a la primera y sexta semana del período seco, respectivamente.

Conclusiones

• La intensificación de los sistemas favorece las nuevas infecciones por patógenos ambientales. Considerando los factores predisponentes de las nuevas IIM durante el período seco y teniendo en cuenta que hay animales que nunca van a formar el tapón de queratina, el sellador interno constituye una herramienta estratégica para prevenir las nuevas IIM por patógenos ambientales (estreptococos ambientales y coliformes) durante el período seco. Por otra parte, constituye una alternativa eficaz para la terapia selectiva al secado.

• Las ventajas económicas del uso del sellador interno son el resultado de una reducción en la incidencia de mastitis subclínica al parto y clínica durante el secado y la lactancia subsiguiente, reducción del recuento de células somáticas al parto y durante la lactancia, pérdidas reproductivas y descarte de animales.

• La disponibilidad de la cánula corta, la persistencia durante el período seco y “jeringabilidad” constituyen factores de suma importancia para la eficacia del sellador interno de pezones.