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Producir maíz bajo plástico

Helmut Müller, jefe del departamento de Maquinaria Agrícola de Cooprinsem, explicó que este sistema de siembra de maíz ya no es una novedad, sí que llegó para quedarse. “Los mismos agricultores que en 2015 sembraron una cantidad menor de hectáreas, han ido creciendo y eso ha ido irradiando a agricultores vecinos, quienes han visto los beneficios del sistema”. Ya es la sexta temporada, con un total de hectáreas de mil sembradas bajo sistema SAMCO. Este año se espera 1.800 hectáreas. Se trata de un sistema de siembra para maíz para ensilaje, principalmente.

La ventaja principal del sistema, explica Müller, “es que nos permite desmarcarnos de factores climáticos, tanto al inicio como al fin del cultivo. A veces no tienes las mejores primaveras ni los mejores otoños para terminar tus ciclos de desarrollo de maíz para silos, por lo tanto esta cobertura plástica genera un efecto invernadero, que acompaña hasta quinta y sexta hoja en el maíz y que resguarda de heladas en esos períodos y que regala climas que no tendrías de otra manera”. Permite sembrar antes.

El sistema SAMCO acorta los ciclos de desarrollo del maíz y apunta a que los maíces siempre lleguen a término en épocas correctas de cosecha; entrega cosechas tempranas, lo que posibilita hacer manejos de invierno tempranos, sacar más rendimiento a aquellos, cosechar sin lluvias ni anegamientos. A la vez, permite acceder a prestadores de cosecha antes que el resto, sin apuros.

El plástico SAMCO se instala con una sembradora especial, la cual siembra el maíz, aplica herbicida preemergente y pone el rollo plástico biodegradable sobre ella. “Masivamente ofrecemos el servicio que lo damos completo, con tractor, operador, sembradora, el agricultor pone el petróleo y hacemos el servicio de la siembra. Hay que hacer una muy buena preparación del cultivo. No solucionas con el plástico problemas basales que puedas tener, no se puede pretender tener un resultado exitoso cuando no se ha solucionado temas como compactación de suelo, calidad de subsolado, barbechos químicos temprano”. En el fondo, hay que hacer todo bien previo al uso de esta tecnología. La recomendación es ya ir tomando contacto, si es que se piensa cultivar maíz bajo plástico en primavera, de modo de ir eligiendo o descartando potreros, los híbridos. Cooprinsem también vende sembradoras y el plástico, junto con equipos SAMCO como subsoladores. “Un buen subsolado apunta a un buen potencial en maíz. Si voy a poner un plástico para hacer explotar el rendimiento, pero en sexta o séptima hoja el maíz se frenó porque tengo un suelo compactado, no es un problema del plástico”.

Otro beneficio del sistema está en la concentración de almidón que se obtiene. En la fibra, dice, hay que poner atención y estar muy atento al punto de cosecha para no pasarse, porque aquí se acorta el ciclo.

Sistema sustentable

Matthew Shine, director de venta de SAMCO Irlanda participó en el día de campo y aclaró dudas a los participantes.

Este sistema es totalmente amigable con el medio ambiente. Es oxobiodegradable, lo cual comprobamos al ver que quedaba muy poco residuo al momento del día de campo. Una ventaja es que es a prueba de loros, quienes normalmente atacan con maíz germinado hasta dos o tres hojas, lo cual es impedido por el plástico, evitando pérdidas que pueden ser fácilmente de sobre un 20%.

El productor lechero anfitrión, Jaime Heinrich, comentó que se probó 3 variedades de maíz combinadas con 3 plásticos biodegradables con distintos períodos de degradabilidad. “Nuestra intención siempre es cosechar a tiempo cuando las condiciones climáticas lo permiten, en la misma lógica de poder disponer de algún cultivo invernal o una pradera. El sistema de plástico permite adelantar la siembra y sembrar en un suelo que aún no tiene la temperatura para el maíz”.

Posibilidad de una siembra más temprana

Eduardo Barra, zonal sur de Curimapu para los maíces LG, destacó el sistema SAMCO que permite desmarcarse del riesgo climático al inicio del cultivo.

“Tiene bastantes ventajas, porque nos permite una siembra más temprana, con menor temperatura de suelo, nos protege de las primeras heladas que pueden caer cuando tenemos las plántulas expuestas (noviembre-diciembre) y evitar el ataque de los loros. Todo esto genera que el maíz se desarrollo mucho más rápido en su primera etapa y, por lo tanto, llegamos a la cosecha más temprano”.

Cosechar más temprano permite tener disponible el alimento más temprano también y tener disponible el potrero en mejor fecha para poder establecer el cultivo intermedio”. Eduardo Barra clarificó el ejemplo: sembrar una ballica Tama a mediados de marzo es distinto que hacerlo a mediados de abril, lo que por lo menos significará un corte y medio más o 2 toneladas de materia seca más en pleno invierno.

“En este ensayo pudimos probar 3 híbridos: uno más tardío (FAO 230), uno intermedio (FAO 210) y uno temprano (FAO 180) para ver cómo se comportan a nivel de campo. Sin lugar a dudas, con este sistema podemos establecer uno más tardío sin ningún problema porque estarán las condiciones para poder cosechar muy bien”.

El maíz cobra cada vez más atractivo como ensilaje en el sur de Chile, dice, es un cultivo que es un segundo piso en cantidad de forraje dentro de la plataforma de alimentación. “Si consideramos que el potencial de este maíz es entre 24 a 26 toneladas de Materia Seca por Hectárea y le sumamos lo que va a producir el cultivo intermedio sembrado post cosecha, tenemos como resultado más del doble de lo que produce una pradera (entre 10 a 12 toneladas de MS/Há) en el ejercicio de un año.

Además, si la industria lechera busca producción de invierno y producción de sólidos, habrá un alimento disponible de excelente calidad nutricional. Incluso ya hay predios que están utilizando ensilaje de maíz todo el año.

El gerente comercial de Semillas Curimapu, Jaime Irigoyen, destacó la posibilidad de participar en el desarrollo tecnológico del cultivo, como es esta herramienta de establecimiento bajo plástico. Una de las ventajas es que es posible ensilar antes de tiempo, muy bueno en el sur de Chile. “Lo que se busca como objetivo final es tener silos de buena calidad y lo que hemos visto en las temporadas anteriores, puede ser un factor para lograr eso: silos con buenos almidones, con buena digestibilidad, terminados en su punto y no entrar en la época de heladas, donde se va perdiendo factor verde y las condiciones de un buen maíz. Como compañía estamos muy atentos a las variedades que funcionan en este sistema en Europa y traerlas a Chile”.