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Puentes al futuro: Proyecciones para la carne

El Gerente de Ventas Zona Sur y de Línea Nutrición Animal de Coagra, Luis Alberto Barrientos, y el Med. Vet. Rodrigo Venegas dieron la bienvenida al II Seminario organizado con Innovar Agro, agradeciendo la convocatoria de más de 170 personas conectadas. ““Creemos profundamente en que esta instancia es una forma de acercarnos a los productores, agricultores, ganaderos, asesores y profesionales, para tratar temas contingentes que sobre todo hoy debemos incorporarlos en nuestro ADN pensando en el futuro de nuestro rubro y ante los nuevos escenarios y desafíos que se presentan año a año”. Señaló Luis Alberto. Inmediatamente le cedieron la palabra a Claudia Pizarro, ingeniera civil industrial de la consultora Improve quien abordó el tema del riego, para proyectar la curva de crecimiento de las praderas y una herramienta para llegar en mejores condiciones al otoño.

Aprovechar las ventajas del riego El cambio climático presenta desafíos.

Si bien las precipitaciones, en promedio, están y se mantienen, los peaks de lluvia están mucho más concentrados. Y eso genera un desequilibrio que complica. Por eso, Claudia Pizarro planteó a los participantes del webinar las posibilidades y el camino para que los productores puedan aprovechar las ventajas del riego tecnificado, que en los últimos 5 años ha tenido un peak llamativo. Una herramienta útil es la ley 18.450, diseñada para que el privado invierta en riego y drenaje. “Es una ley que se ha ido renovando. Al momento de levantar un proyecto, hay que fijarse en una serie de puntos y ver si califica para la bonificación: tipo de empresario (superficie bajo riego, la calificación); costo total de obras de riego; y, el tipo de proyecto (obras riego tecnificado u obras de acumulación, drenaje y obras civiles)”. Postular es sencillo, destacó. Lo vital es que, para aprovechar esta ley de incentivo, hay que fijarse en temas como el marco legal, donde se debe tener toda la información legalizada y respaldada, partiendo por la propiedad tierra y agua para postular, junto a los permisos públicos y privados, derechos de agua, conocer el tipo de bosque, autorizaciones acueducto si se requiere; permisos privados para poderes de representación y servidumbres de paso. Para postular correctamente se agrega cumplir con los requisitos en el ámbito técnico y la inversión. Lo más usado en leche y carne es el riego por aspersión. Lo más frecuente son las tazas, como K-line e Irri-Pod; a los que se suma el uso creciente de pivotes centrales o frontales. En pradera, las tazas y pivote, por costo operacional muy bajo. El proyecto a postular en el marco de esta ley debe incluir una memoria hidráulica o descriptiva, que es un marco que describe la impulsión, captación, área de riego y obras civiles, zanjas y casetas, con un presupuesto partida por partida. Al momento de tomar la decisión técnica sobre el tipo de riego a implementar, Claudia Pizarro sostuvo que “no existen soluciones únicas, sí conocer las condiciones del predio”. Lo mismo ocurre con el tipo de energía que se usará y el tipo de predio: Hay que revisar el costo operacional (energía y mano de obra) muy importante para los flujos del futuro. Para hacer una proyección del impacto del riego, se requiere conocer la situación de base del campo. “En praderas, el riego agrega y pone pisos al campo, alarga la curva de pastoreo. Eso es lo que hay que tener muy claro. Pero la recomendación es que primero hay que tener lo básico cubierto, para que el riego sea la guinda del postre”, resaltó Claudia en su exposición. Este aumento en materia seca genera más producción de leche o carne con un período retorno de la inversión de 2 a 3 años. El punto es que, al postular a la Ley 18.450, con la bonificación, se puede amortiguar esta inversión en un período más corto. Para postular, la consultora recordó que existe un llamado a concurso en diciembre, en que la idea es que el proyecto incluya una variable de costo muy competitiva. En su mensaje para quienes no tienen riego, la recomendación de Claudia Pizarro se centró en que el productor haga un plan maestro dentro del predio, cómo visualiza el campo y defina cuál es la gestión para aumentar la zona arable y los objetivos. Será en ese contexto donde se abrirá el panorama y el riego aparecerá como una herramienta para alcanzar nuevas metas.

Conectados con la sociedad

La Lic. María Inés Rimondi, editora de esta revista, compartió algunos interrogantes ligados a la comunicación entre la cadena productiva de la leche y la sociedad. “Advertimos que la pandemia aceleró cambios y tendencias y las puso sin pedir permiso sobre la realidad de todos: el que no tenía ecommerce no le quedó otra que armar uno, el que no estaba en redes sociales, no tuvo más remedio que armarse una cuenta. Asistimos a más de un webinar por semana. Aprendimos que las empresas y las personas que mejor están transitando esto son aquellas que tienen una mentalidad científica, o cultura de laboratorio permanente y son las que advierten en la comunicación una herramienta estratégica. Hoy vemos una buena oportunidad para generar consensos en el sector y tender un puente con la sociedad con una narrativa que nos permita empatizar, conectar de manera fértil, que nos permita generar conversaciones, incluir diversas miradas. Necesitamos construir confianza y la comunicación es clave en la sustentabilidad social de la producción de alimentos, porque necesitamos el aval de la sociedad para producir.

Porque tienen que saber que entendemos de bienestar animal, que entendemos de producción limpia. Los invito a que pensemos ¿qué pasaría si perdemos este terreno que hoy gozamos de buenos cuidadores de la tierra y los animales. Y desde Aristóteles y su estudio de la retórica hasta ahora sabemos que por más que machaquemos la mente de las personas con datos, si no generamos la confianza de una persona quierendo conectar de manera genuina con otra, poco es lo que lograremos. Y por último, como comunicadora, los invito a que registren qué tono, y cómo estamos adecuando los mensajes para cada lugar en el que nos estamos comunicando. Nos vimos empujados a una comunicación digital todos. Hagamos del entorno digital algo enriquecedor, que fomente conversaciones y que sea amable”.

Claudia Pizarro en su presentación explicó cómo funciona el subsidio al riego.

Proyecciones para la carne

Por último, en las proyecciones del mercado de la carne bovina chilena, el gerente técnico Fedecarne y académico de la Universidad de Concepción, Manuel Faúndez, presentó las cifras sectoriales que, de acuerdo a la última encuesta del INE en 2019, el inventario nacional alcanza los 3.100.000 cabezas. Respecto al faenamiento, entre 2004 y 2019, las cabezas de ganado faenadas alcanzaron las 849 mil en promedio anual, con peaks en 2008 con más de un millón. “Cuando se dan peaks de faena, se hace a expensas de las hembras, vacas y vaquillas”, explica Faúndez. Desde octubre 2019, el promedio de carne en vara ha tendido al aumento por sobre el promedio mensual.

Manuel Faúndez planteó los desafíos productivos del mercado de la carne.

En precios, a productor desde noviembre 2017 a mayo 2019, se registró un descenso en precios reales. Sin embargo, en octubre y noviembre del año pasado se logró un repunte. “El precio comparado en precios del novillo y precio al consumidor ha sido relativamente estable y no refleja precios mayores o menores a productores”. 2020 venía con un alza en importaciones hasta marzo, pero la pandemia la paró. Eso las hizo caer y no compensa la tendencia histórica desde 2010 a 2019.

“Según Achic, en 2019 Chile consumió 94 kg por persona, 28, 2 carne bovina y con el pollo como la más importante”. En las exportaciones de carne bovina, en 2019 fueron casi 16 mil toneladas, exportadas principalmente a China. “Chile es el 1% del volumen importado por China. Es una oportunidad, pero habrá que trabajar en valor agregado a lo que se exporta. Diversificar”. Entre los desafíos que presenta para los productores de ganado de carne chilenos están mejorar productividad de las praderas naturales, regar; superar déficit infraestructura predial (cercos, cobertizos, comederos, bebederos); aumentar eficiencia de producción de carne, llegando a los 1000kg/hectárea y más con mejor pastoreo, capacitación personal, riego, genética)”, comenta. Una herramienta es la integración entre productores, plantas y comercialización, lo mismo entre crianceros y engorderos.

En oportunidades, Faúndez explicó que hay desafíos por mejorar. “Por ejemplo, buscar elementos en común con el resto de la cadena para hacer que la ganadería de carne sea rentable”. Desde Fedecarne, un tema que impulsan es que se implemente un Plan de Fomento Ganadero, con ejes como las praderas, riego, especialización en carne o usar cruzas terminales, junto a estímulos para retener vientres. “El desafío es que si queremos ser país ganadero exportador, tenemos que aumentar la masa”, resumió. Finalmente, Faúndez valoró el trabajo que impulsan productores ganaderos nacionales que han ido creando marcas de carnes de calidad junto a la labor que se está haciendo con la carne de Ternera Magallánica.

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