Riego

Tiempo de decisiones

“No es fácil hablar de riego en pleno mayo”. Sí lo es, ya que es la oportunidad de analizar y revisar las decisiones posibles. Preparar con tiempo y proyectar los pasos siempre ha dado un resultado positivo.

La previsión y la programación son vitales.

En el caso de los productores que no tienen riego, ¿se han hecho la pregunta de cómo hubiera sido este verano, si hubieran contado con esta tecnología? Hoy es claro que varios ya están pensando en prepararse para dar el paso. Por eso, para una ejecución correcta del proceso es necesario comenzar labores tales como la fuente de agua, ubicación, fuente energía (eléctrica, diésel, solar, etc). Todas las anteriores tienen un proceso y un periodo de ejecución, en muchas ocasiones no simultáneo. Es por ello la necesidad de programar con antelación el proceso de implementación de un proyecto de riego, ya que el período de labores en el sur de Chile, es un poco acotado, debido a las condiciones climáticas. Y, como en cualquier proyecto nuevo, estar siempre atentos a las contingencias y cualquier contratiempo que se pueda producir.

Lo que nos comentan los productores que tienen sus sistemas de riego para producción de leche es que están compleTiempo de decisiones Las ventajas de un riego planificado y proyectado. ESPECIAL RIEGO tamente satisfechos y nos dicen “¿Por qué no lo hice antes?”. Hay un cambio rotundo en la producción de pradera, aumento de carga animal, aumento de producción de carne, leche, etc. Es un seguro productivo, ya que el regar minimiza las pérdidas ocasionadas con periodos estivales muy prolongados. Es otro mundo y se le puede colocar segundo piso al predio.

Una lechería sin riego, en mi opinión, está condenada a importar alimentos de volumen; está sometida a estabulación en periodo estival.  Y nos hemos dado cuenta que muchas veces se habla del alto costo de regar, pero nunca nos preguntamos cuanto nos cuesta sostener una lechería sin praderas.​​​​​​​ . Otro alto costo que minimizamos con el uso de sistemas de riego en praderas es el establecimiento o repoblación de estas en otoño, debido a la sequía. En términos simples, una lechería con riego disminuye sus costos de conservación e importación de forraje. Esto asociado a que siempre el forraje consumido por las vacas será de mejor calidad que aquel que se consume conservado.

Nuevamente, antes de pensar en riego, nuestra recomendación al productor está en que analice los siguientes puntos:

1) Financiamiento (a través de la producción, crédito, etc.)

2) Fuente de agua (si tiene derechos de agua, de pozo o agua superficial, estero, rio, lago, laguna) y  accesibilidad de ésta.

3) Energía (electricidad, distancia a electrificar, motor diésel, etc.)

4) Área de riego (pegado a fuente de agua, cercano a fuente de energía, plataforma lechera) cercano a que se va a priorizar, ejemplo, si regamos maíz y sacamos agua de un rio, idealmente sembremos en vega del rio.

5) Si regamos praderas idealmente regar las praderas más cercanas a la lechería.

6) Superficie a regar, cuánto va a sembrar y cuánto se proyecta a futuro.

7) Cuántas vacas se manejan en el plantel lechero y a cuántas se aspira llegar, para poder definir la cantidad de hectáreas a regar, ya que hay veces que el agua no es limitante.

8) Finalidad del riego (qué se va a regar) para poder elegir el sistema adecuado.

9) Sistema de riego: Depende de muchos factores como mano de obra, uso, topografía, cultivo. La asesoría es clave al momento de evaluar, ya que primero debe ser sin enfoque comercial, la idea es dar una solución al cliente. Y esta solución debe ser viable en el tiempo. Por ejemplo, podemos ofrecer un sistema de riego con la última tecnología, totalmente automatizada, pero vale 10 veces más que un sistema que funciona El problema allí, es que este sistema se paga con el negocio y si el negocio no tiene rentabilidad necesaria, para amortizar, va a colapsar.​​​​​​​

El sistema de riego debe adaptarse en la medida de lo posible, al sistema productivo del predio; adaptarse a la topografía del terreno; a las condiciones climáticas imperantes en la zona y, en lo posible, proyección a futuro. Para todas estas necesidades la asesoría es fundamental, ya que normalmente los clientes buscan en las empresas de riego esta solución a su inquietud, pero a la vez desconfían de lo que le ofrecen, y con fundamento. En términos simples podemos decir con autoridad que un proyecto mal asesorado, puede terminar en un fracaso rotundo, ya sea en ejecución, ingeniería, implementación y continuidad en el tiempo.​​​​​​​

Las principales aprensiones o dudas de los productores lecheros frente al riego antes de tomar la decisión son si vale la pena realizar esta inversión, ¿seré capaz de llevar a cabo esto?, ¿La empresa que me visitó tiene las capacidades o será un problema más a la lista que ya tengo?

Una vez decidido, comienzan las dudas ¿Cuánto debo regar, en volumen, horas, frecuencia, para lograr el rendimiento esperado? ¿Cuándo debo partir y detener? ¿Dispondré de la mano de obra necesaria y capacitada?

Esto es lo que debe responder con conocimiento y confianza a un productor que hará una inversión importante, pero que, bien hecha y asesorada, dará frutos notables.