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Un gigante voraz
El mundo lácteo viene siguiendo con sumo interés la notable dinámica que está ocurriendo en China en términos de consumo de lácteos de su población y del desarrollo de su propia oferta. En medio de la pandemia global del coronavirus, la demanda local se ha disparado aún más después de que los médicos promocionaran sus beneficios para la salud y las empresas lácteas de todo el país se embarcaron en un frenesí de construcción de tambos.
Por ahora las compras del gigante asiático no sólo no se detienen, sino que crecen. En mayo pasado según datos de CLAL, una consultoría italiana que opera desde Módena, las importaciones chinas alcanzaron casi las 410.000 toneladas de lácteos que representaron un valor de casi 1.400 millones de dólares. Esto representó un crecimiento interanual de 63% en volumen y 38% en valor respectivamente. Como para destacar, los quesos también están entrando cada vez más en el carrito de compra de los chinos. En mayo, las compras de este producto desde China alcanzaron las 16.356 T que representaron un crecimiento del 180% con un fuerte impulso por los quesos frescos procedentes en gran parte de Nueva Zelanda y Australia.
Su volumen de producción no es menor. China es el tercer productor de leche más grande del mundo –sólo detrás de EE.UU. y la India–, con una producción 35.700 millones de litros del año pasado. A pesar de su volumen solo cubrió alrededor del 70% de las necesidades internas. Lo que complica las cosas son los costos de los alimentos, que han alcanzado niveles máximos de varios años, mientras que la tierra y el agua también escasean, lo que hace que el país sea un lugar de altos costos para producir leche.
Estimulado por niveles casi récord en los precios de la leche cruda y los subsidios gubernamentales, el año pasado se anunciaron poco más de 200 nuevos proyectos de granjas lecheras chinas, según la consultora Beijing Orient Dairy. Encontrar los millones de vacas necesarias para los establecimientos planificados nuevos y ampliados será un desafío. En el análisis de la consultora, el 60% de los nuevos proyectos cuentan con una escala de más de 10.000 vacas y en total los planes requieren que en los próximos años “aparezcan” alrededor de 2,5 millones de vacas, que es aproximadamente la mitad del actual rodeo de China.
“EN LAS GRANDES CIUDADES CHINAS EL CONSUMO ANUAL ES DE 130 VASOS DE LECHE MIENTRAS QUE EN 1949 CON LA FUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA POPULAR APENAS SE TOMABAN DOS VASOS”
Importar vaquillonas sin duda es la forma más rápida de llenar un nuevo establo, además de estar libre de las numerosas enfermedades que circulan en el rodeo de China. Pero las operaciones están complicándose por la decisión de Nueva Zelanda de detener las exportaciones de ganado vivo por dos años debido a las preocupaciones sobre el bienestar en los barcos durante largos períodos.
Una demanda sin límites
El mercado de productos lácteos de China, con un valor de unos 62.000 millones de dólares en ventas anuales está listo para un mayor desarrollo.