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Una visión preventiva
La exposición incluyó una descripción de la actual clasificación de las dermatitis digitales en bovinos. Al comenzar, el especialista mostró lo que son las cojeras en bovinos y sus números. A nivel mundial y en sistemas de pastoreo, el 66% de las cojeras son por trauma; un 28% de las cojeras son por lesiones en suela y la prevalencia es tremendamente variable, desde un 5 a un 50% en todos los rebaños, tanto en Chile como el mundo. “Es la tercera causa de eliminación de vacas en los rebaños. Tenemos enfoques terapéuticos insuficientes, probablemente, pero lo más importante es que tenemos pobres medidas preventivas, tratamientos a destiempo, desconocimiento de técnicas de tratamiento y qué tenemos que hacer con cada una de las lesiones”, comentó Mejías al introducir su charla. En prevención de cojeras es muy importante el recorte funcional. “Para prevenir cojeras, tenemos que entenderlas”, reconoció. “¿Qué es una cojera? Es un signo clínico, no una enfermedad y lo que hay que determinar es por qué está ocurriendo, cual es la enfermedad, si es un problema individual, del rebaño o si hay algo que está impactando desde las acciones diarias”. Fácilmente detectable, la cojera se entiende como la primera causa de pérdida de bienestar animal.
Cojeras y bolsillo
Las pérdidas económicas por cojeras varían entre 300 a 400 mil pesos. En leche, la dermatitis digital provoca pérdidas por 2,7 a 4,5 kilos de leche por día. “Una vaca con dermatitis digital llega a significar muchísimo dinero en pérdidas, que pueden ser 540 a 900 pesos diarios. Conviene y tengo que tratar una vaca”. Y la lista sigue. Una úlcera puede significar casi 500 mil pesos; la enfermedad de línea blanca, casi 200 mil pesos. El foot rot puede ser 120 mil pesos, pero lo complicado es que con esta lesión finalmente se puede perder todo el potencial de la vaca. Las pérdidas económicas son grandes: el 65% de la pérdida es leche. Por eso hay que enfocarse en la recuperación del animal. De ahí vienen la fertilidad, disminución del peso, salida de las vacas y costos veterinarios. El enfoque terapéutico es vital y urgente, hay que enfocarse en ver qué pasa con los callejones, los desplazamientos, las distancias y el no uso de tacos ortopédicos, que finalmente harán que el productor tenga que absorber totalmente la pérdida de la leche.
Cuándo hacer recorte funcional
En los factores de riesgo para las lesiones podales está la nutrición, enfermedades sistémicas, el entorno y la gestión. “En nutrición, existen 2 tendencias a nivel mundial. Una, que las cojeras están muy relacionadas con la nutrición, que va perdiendo fuerza frente a la evidencia cientifica; y, la otra, que el principal factor de las cojeras es traumático. Desde mi punto de vista y de la biomecánica, la gran mayoría de las cojeras es de origen mecánico. La nutrición está bastante controlada y no cometemos errores tan grandes como para que efectivamente sea un tema”. Cada predio es un mundo pequeño y diferente y en algunos casos sí puede ser la nutrición. Nunca es un solo factor”. Como especialista en el tema y a través de su carrera, ha visto todo tipo de cojeras y problemas planteados en la literatura. Por ejemplo, las lesiones en línea blanca, úlcera solear,laminitis crónica (que hay que cambiarla por inflamación total), callos interdigitales, abscesos, foot rot, entre otras enfermedades podales, tienen el factor común que están relacionadas y se pueden prevenir con recorte funcional. “¿Cuándo hacerlo? Se debiera hacer 2 veces al año, al secado, entre 4 y 8 semanas antes del parto, entre 120-150 días de lactancia. Eso en el mundo ideal. Hoy, en mundo real, con suerte una vez al año. Otros recomiendan un recorte en la primera lactancia a los 125 días.. En vacas crónicas, que son un problema, se requiere revisarlas 5 a 6 veces al año para que estén confortables. Desde mi punto de vista, pueden haber vacas crónicas en el rebaño pero sí hay que cuidarlas. Si tiene una buena ubre, se preña, tiene parámetros reproductivos de acuerdo a mi predio, para mí no hay problema. Es una vaca que camina feo pero cumple con las necesidades y si se las recorta y se les da manejo, estará confortable”. Con las vaquillas, la recomendación es comenzar a recortarlas funcionalmente 4 a 6 semanas antes del parto. “Está demostrado a nivel mundial que esta acción retrasa o minimiza y lleva prácticamente a cero las cojeras de primer parto”, además de asegurar un mejor proceso de adaptación al cambio brusco de superficie al que serán sometidas. Por último, un buen recorte impacta positivamente en cómo caminará la vaca. Hay que acostumbrarse a medir y llegar a un ángulo de 52 grados, destacó. Este sistema se está usando a nivel mundial en pastoreo con muy buen resultado. “Lo podemos lograr. Antes el recorte era más bien plano para distribuir equitativamente el peso entre las 2 pezuñas, hoy la diferencia es muy pequeña, con una pequeña pendiente, que da mas presión en la muralla, talones y triángulo de la punta, para dar mejor soporte”. Esto está comprobado y se expuso en el último congreso en Tokio. Acerca del impacto del recorte funcional en dermatitis digital, agregó que de no hacerlo de manera correcta como, uña que no se recorta o solo se recorta la punta, no causa impacto en las cojeras. Si se hace bien, logrando los 52°, mejora la ventilación y sobre todo, aumenta la distancia del piso con el espacio interdigital.
Cuánto impacta el uso de pediluvio
A través de un estudio de campo realizado en un predio lechero, el Dr. Mejías contó que hizo un seguimiento entre los años 2013-2020, en que partieron con 30 cojeras por mes. En 2015 ya se cambió la técnica en recorte de uñas, mejores arreos y se comenzó a usar pediluvio. Eso se notó y hubo una reducción de casi un 75% de las cojeras además de reducir el consumo de materiales y antibióticos. Y los números son muy parejos durante el año. Lo interesante es que son vacas de gran tamaño, con una alta exigencia, que consumen 8 kilos de concentrado y recorren largas distancias de recorridos diarios. Esto de alguna forma, “Derriba el mito que las cojeras son de animales pesados”. En consecuencia, los pediluvios son una herramienta ineludible para la prevención de las dermatitis digitales. Se recomienda que sean de 2,5 a 3 metros de largo, con una profundidad de 15 cm. Si se quiere diseñar uno con prelavado, se debe dejar una distancia de 2 metros al pediluvio, para que las patas escurran el prelavado y no contaminen el pediluvio. Además, un piso que asegure una buena tracción y un zócalo no mayor a 20 cm, para que la vaca lo traspase con seguridad y evitar los bordes redondeados para que no haya lesiones. En lecherías estabuladas no es fácil ubicar los pediluvios y es un tema presente en congresos internacionales. Sobre los productos a usar, describió sulfato de cobre (difícil de disolver y necesario evaluar los minerales trazas, si es que se riegan los purines al cultivo), sulfato de zinc, jabón suave, formalina (que está prohibida en muchos países y no es efectiva a bajas temperaturas). Destacó mezclas como el Viruclin de Veterquímica, solución desinfectante para pediluvios que funciona muy bien. Eso sí, son mezclas que servirán en la medida que se sigan los protocolos.
Treponema
Carlo María Mortellaro describió la dermatitis digital en 1974. ¿Qué es? Es una erosión circular abierta de color rojo brillante a negro con una inflamación de la piel. Esa es la dermatitis digital, generalmente ubicada en el talón, llagas, con masas gruesas y con un olor muy característico. Es un tema muy complejo en podología bovina. En Estados Unidos, está en el 70% de los rebaños. Y de ellos, el 95% está por sobre los 500 animales. Mientras más animales tenga nuestro rebaño, más probabilidades que aparezca. “En Chile, uno de los problemas es que no tenemos una confirmación diagnóstica mediante pruebas de laboratorio complejas como PCR. Solo tenemos clínica y por las lesiones encontradas a las cuales les hemos hecho una tinción. Ese es un desafío y lograr conocer qué tipo de agente causal estamos teniendo”, comenta Mejías. Entre las bacterias que han sido aisladas de las lesiones, está Borrelia, Treponemas y Campylobacter pero actualmente el Treponema se reconoce como el principal agente causal y está presente en el tracto gástrico de los bovinos. Se transmite a través de reemplazos externos, personas, vehículos, equipos de recorte sin esterilizar. Es muy contagiosa. Su patogenia está en el debilitamiento de la barrera cutánea, principalmente por acción mecánica por agua, químicos. Entre los factores de riesgo, hay que tomar en cuenta la higiene deficiente. Purines en la piel, sobrepoblación, pezuñas largas y talones bajos, introducción de animales, pediluvios inadecuados.
Para diagnosticar, hay que saber buscar
A través de una presentación fotográfica muy completa, el especialista mostró los distintos tipos de dermatitis digital y sus daños. Es muy compleja y posee 5 clasificaciones y de eso dependerá el tratamiento o estrategias. Va desde la M 0, que es una pezuña normal, piel lisa, suave, rosada, sin inflamación ni escoriaciones; M1, con piel engrosada, pequeña inflamación, dura al tacto, lesiones interdigital, con lesiones de menos de 2 cm; M2, con úlceras, dolorosa y con diámetro mayor a 2 cm, la ubicación puede variar, con compromiso del rodete y defectos en la suela; M3, corresponde a la curación por tratamiento tópico o curación propia del animal, con una duración de 10 días, con una superficie firme, seca y con costra dura. La evolución es variable a curación total o a transformarse en crónica. La etapa M4, ya es crónica, con verrugas crónicas hiperqueratósicas o las que provocan erosiones filamentosas. Se puede ir a una cura total o evolucionar a una lesión crónica y dolorosa, de gran extensión (etapa M4-1). De manera muy práctica, el especialista mostró algunas señales que pueden hacer pensar que es dermatitis digital, pero que no lo son. Las altas concentraciones de formalina pueden provocar quemaduras muy complicadas y ser una puerta para la dermatitis. El monitoreo debe ser permanente. Una recomendación es hacer en sala de ordeña, con una linterna y con las pezuña lavadas y así buscar las lesiones. Esto debiera ser una rutina en los predios con dermatitis. Esta acción también se puede hacer en la manga.
Tratamientos
El tratamiento se hace con “bikini wrap”, vendaje que tiene que estar pegado por 4 horas a la herida. En lesiones M1, se puede tratar con una mezcla de sulfato de cobre mas jabón liquido, o con Hoof Hit (no presente en Chile). En lesiones M2 se trata tópicamente con oxitetraciclina, clortetraciclina y lincomicina o con otros, pero que no tienen la evidencia suficiente. No se puede, ni se debe cauterizar, al igual que cortar las lesiones, ya que no sirve, afirmó debido a que Treponema es capaz de penetrar hasta 3 mm en la piel.
¿Cómo prevenimos la dermatitis?
Con gestión, con bioseguridad, control de ingreso de animales, infección contraste, registro de animales, tipo de lesiones. Controlar lo que podamos controlar, ver los daños en pezuñas, preocuparse de la higiene, la implementación y optimización de pediluvios, la frecuencia, los productos y el ph adecuado. Además, promover un entorno limpio y seco. La nutrición también puede ayudar. El aporte complementario de oligoelementos principalmente zinc, junto a cobre, cobalto, manganeso. Además, macrominerales como calcio, fósforo, azufre y yodo, vitaminas A, B y D, biotina, junto a proteínas como metionina y cisteína. Por supuesto, balances en la dieta para que aprovechen bien, junto a la constancia en los manejos”. No hay que perder de vista el agua y la composición, ya que aguas duras impactan en el compromiso de la absorción de los materiales. Advirtió poner mucha atención en los tratamientos, en que puede haber uso de oxitetraciclina ya que existe el riesgo que se pueda detectar su presencia en la leche si se usa en gran cantidad de animales, por lo que el llamado es a tomar resguardos. Fumigar pezuñas es recomendable, pero lo que mejor funciona son los Pediluvios de inmersión. Además, agregó que los vendajes con clortetraciclina son muy útiles en el tratamiento de dermatitis digitales.