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Vitaminas y oligoelementos
La nutrición de los rebaños es fundamental en el rendimiento productivo. Por esta razón, debemos cuidar de la misma y estar informados de sus necesidades, ya que una mala administración de los alimentos, puede condicionar los requerimientos de mantención y/o producción.
Los desbalances existen y son posibles. Sucede a veces, que duran poco y no son demasiado severos, donde el metabolismo del animal puede compensarlo utilizando sus reservas corporales; sin embargo, si el desbalance persiste, la gravedad es mayor: el animal agota sus reservas corporales dando lugar a la presentación de enfermedades (Haufemann 2011). Lo complejo es que la mayoría de estas enfermedades tiene efectos difíciles de percibir, y limitan la producción de un modo constante, provocando una marcada disminución en la rentabilidad de la empresa pecuaria (Castillo 1996) La producción de leche en el sur de Chile se basa principalmente en el pastoreo de praderas permanentes. Éstas representan el recurso alimenticio más abundante y de menor costo de la zona.
Las vacas lecheras pueden ser suplementadas durante la ordeña en la sala; no obstante, las vaquillas reciben un manejo diferente, quedando supeditadas al aporte mineral de la pradera (que en algunos casos es muy bajo) (Molina 2000).Cuando hablamos de salud ganadera, los minerales y vitaminas juegan un rol fundamental (McDowell 2002).
Los minerales traza, o mejor llamados Oligoelementos son necesarios para la síntesis de hormonas, vitaminas y enzimas, como también para una normal función reproductiva y la integridad del sistema inmune (Rabiee y col 2010). Los beneficios se reflejan en mejoras de fertilidad y reducción de lesiones podales, entre otros (Nocek y col 2006).
Los rumiantes, frecuentemente, están sujetos a severas deficiencias dietarias de elementos traza tales como cobre, cobalto, selenio, yodo, manganeso y zinc (Hidiroglou 1979). Las deficiencias de minerales usualmente implican varios oligoelementos, así como otros factores condicionantes. Los síntomas pueden verse en el rendimiento del rumiante, siendo la falta de un sólo elemento resultante de fallas reproductivas.
A saber: los requerimientos de vitaminas y minerales dependen del nivel de productividad.
El aumento de la tasa de crecimiento y producción de leche elevará en gran medida las necesidades de minerales. Mejores prácticas de gestión, mejoran la producción de leche y la tasa de crecimiento del ganado. Para ello, se requerirá más atención a la nutrición de minerales y vitaminas. Todas las vitaminas y minerales, son esenciales debido a su papel en el metabolismo celular, el mantenimiento y crecimiento de los animales. Sobre todo, en las vacas primíparas, donde la disponibilidad de nutrientes para la reproducción es de particular interés (Hurley 1989). Además, el equilibrio de la dieta es importante ya que protege los tejidos contra el daño de los radicales libres. Los antioxidantes sirven para estabilizar los radicales libres altamente reactivos, manteniendo así la integridad estructural y funcional de las células; y siendo muy importantes para la defensa inmune y la salud de los seres humanos y animales (McDowell 2002).
La vitamina C, E y β-caroteno son las fuentes principales de antioxidantes, que actúan como mecanismos de defensa tisulares.
ESTUDIO
Medición de parámetros productivos y reproductivos en vaquillas en gestación, bajo la implementación de bolos intraruminales de oligoelementos y vitaminas en lechería de la Región de Los Rios, Chile.
Contexto
En un rebaño lechero son las vaquillas las que llegan con menos reservas de microminerales al parto y por lo general, no reciben más suplementación mineral que la entregada en preparto. Un bol mineral intraruminal es una herramienta que permite eliminar la variabilidad asociada a la entrega en la ración y podría ser una buena alternativa para evitar desbalances minerales en el periodo de transición, para los animales más vulnerables.
El objetivo de este ensayo fue evaluar el efecto de la suplementación con bolos intraruminales ALLTRACE® en vaquillas, en el efecto que pueda tener sobre parámetros productivos en la primera lactancia. El estudio se realizó en la comuna de La Unión, Región de Los Rios, en un campo lechero de 650 vacas promedio en leche, con una alimentación PMR, ósea, alimentación en base a pradera con suplementación en la sala de ordeña. Son vacas de raza Holstein con un promedio de peso adulto de 720 Kilos.
Métodos
Treinta vaquillas con confirmación de diagnóstico de gestación (60 ± 5 días de gestación) fueron seleccionadas por peso, edad, día de preñez y número de inseminaciones, y clasificadas en 2 grupos:
Tratamiento con ALLTRACE® (14 vaquillas) las que recibieron 2 bolos (IR) el día de su confirmación diagnóstica de gestación, y CONTROL que no recibieron ninguna suplementación extra.
Se analizaron variables reproductivas y productivas de la 1era lactancia de las vaquillas, tales como tipo de parto, enfermedades alrededor del parto, terneros nacidos vivos, producción de leche, RCS e incidencia de mastitis y metritis, etc.
Para el análisis final se descartó información de 4 vaquillas en total (2 en cada grupo) por muerte, abortos y enfermedades ajenas al estudio. Por lo que se analizaron variables en 15 y 12 vaquillas para el grupo Control y Alltrace, respectivamente. Las variables productivas se presentan de manera descriptiva como porcentaje de ocurrencia de eventos y probabilidades. En las variables productivas, vaquillas suplementadas con ALLTRACE® tuvieron más probabilidades de tener partos normales (83 vs 60%) y conservar un útero sano (91 vs 80%) a la revisión post parto. Además, las vaquillas que recibieron bolos tuvieron una menor pérdida de peso vivo durante el puerperio (PV al parto – el menor PV en lactancia; -28 vs -50 kg, respectivamente.
Teniendo incluso 4 vaquillas que no bajaron de peso en lo absoluto. Hubo alta variabilidad en los días abiertos y los promedios entre grupos tratamientos fueron muy parecidos (72 vs 75, para control y ALLTRACE®, respectivamente).
En cuanto a producción de leche, el grupo de vaquillas suplementadas con bolos produjo 1 litro más promedio (37,4 vs 36,5 L) y los días al peak fueron mayores para el grupo ALLTRACE® (77 vs 64 d), lo que tiene relación con una mejor persistencia de la curva de lactancia de esas vaquillas.
Conclusiones
La suplementación con ALLTRACE® en vaquillas, tiene un efecto favorable en salud reproductiva con mayor probabilidad de partos normales y de tener un útero sano a la revisión post parto. Además, mostró un efecto positivo en pérdida de peso vivo en el periparto, es decir que vaquillas suministradas con ALLTRACE®, perdieron menos peso que el grupo control después del parto (22 kilos menos en promedio).
Por otro lado, se mostró un efecto positivo en la producción de leche al peak y días al peak lo que permite proyectar una mejor curva de lactancia.
ROI
Al calcular el retorno sobre la inversión, con base en los parámetros productivos y reproductivo obtenidos en este estudio, podemos determinar un ROI de 16,1, es decir; la inversión de poner ALLTRACE® en este tipo de animales, se devuelve 16 veces.
Métodos de suplementación
mineral Existen dos procedimientos para prevenir y controlar las carencias minerales:
El primer grupo, son los métodos indirectos para modificar la cantidad de minerales ingeridas por los animales, empleando fertilizantes que influyen sobre la composición mineral de los pastos y alimentos que se cultivan en los mismos.
El segundo grupo, son procedimientos de administración luciones de minerales, gránulos pesados e inyecciones parenterales (Underwood 1981).
Los animales que consumen la totalidad o una proporción regular de su dieta total, en recipientes, tolvas o comederos pueden recibir mejor los suplementos ya que puede incorporarse la cantidad precisa de minerales.
La manera más eficaz de proporcionar minerales es a través del uso de suplementos combinado con concentrados ya que asegura una adecuada ingesta de cada animal. Si bien, este procedimiento es ideal para las vacas lecheras bajo sistema de producción más intensivo, puede que sea insuficiente en ganado a pastoreo, que reciben poco concentrado y dependen de los forrajes (McDowell 2002).
En explotaciones extensivas, la mejor manera de suplementar, consiste en: la provisión de sales para lamer, la dosificación oral de animales, el tratamiento de los suministros de agua, las inyecciones de compuestos orgánicos de los minerales precisos que se absorben con lentitud, o la administración de gránulos pesados o compuestos de minerales que son retenidos en el conducto gastrointestinal.
El consumo voluntario de estas sales para lamer suele ser suficiente para prevenir la deficiencia o intoxicación en un rebaño, aunque no se tiene la certeza de que todos los animales lamerán suficiente sal en todo momento (Underwood 1981). La ventaja está en la administración oral de soluciones o pastas minerales, ya que todos reciben cantidades conocidas de los minerales que precisan a intervalos regulares.
Bolos de depósito intraruminal
Una alternativa de suplemento, es el uso de bolos de liberación prolongada. Éstos permiten satisfacer los requerimientos mediante la liberación constante del elemento, por largos períodos luego de una sola aplicación (McLellan 2007).
El retículo-rumen, proporciona un sitio donde los dispositivos de liberación controlada, pueden retener y liberar su contenido directamente en el tracto digestivo del animal. Idealmente, un dispositivo intrarruminal de liberación controlada, debe liberar el bioactivo a un ritmo que es constante, ajustable e independiente del medio ambiente del rumen. Una liberación a ritmo constante previene pérdidas por sub o sobre-dosificación (McLellan 2007). Es una manera rentable de proporcionar los suplementos solos o en combinación con otros nutrientes (Vandamme y Ellis 2004).
Cristian Lembach Rojas, M.V Gerente de salud animal Bovinos