Publicaciones Infortambo
Mirar el cierre para proyectar el camino
Cierre, aprendizajes y expectativas.
Referentes del sector analizan cómo terminó 2025 y cuáles son las variables clave productivas, económicas y tecnológicas que marcarán el rumbo de la lechería en 2026.
El cierre de 2025 invita a detenerse, analizar decisiones y proyectar lo que viene. En un contexto marcado por ajustes productivos, volatilidad económica y avances tecnológicos, la lechería enfrenta un nuevo ciclo que exige anticipación y criterio.
Desde Infortambo, dialogamos con referentes del sector para identificar aprendizajes, tendencias y señales clave que ayuden a interpretar el escenario que empieza a definirse hacia 2026.
El año 2025 marcó un punto de inflexión para el sector agropecuario y lechero, con un avance sostenido en la adopción de tecnologías y generación de datos en los sistemas productivos.
Sin embargo, gran parte de esa información aún llega de forma fragmentada y poco ordenada, lo que limita su real aporte a la toma de decisiones. El desafío inmediato es avanzar hacia una gestión más integral y simple de los datos, transformándolos en herramientas concretas que apoyen la eficiencia productiva y económica.
De cara a 2026, el foco estará en profesionalizar el capital humano, fortaleciendo no solo las competencias técnicas, sino también las habilidades de gestión y habilidades blandas, claves para sostener sistemas más complejos.
El nuevo escenario económico e institucional abre expectativas de mayor inversión y crecimiento, idealmente acompañado de mejores condiciones laborales y remuneraciones.
En producción, la carne muestra una proyección al alza impulsada por la demanda global, mientras que en leche se observa menos productores, pero empresas más grandes y eficientes.
Chile cuenta además con una ventaja competitiva clara: leche de alta calidad y animales sanos, lo que posiciona al sector con una proyección positiva y sostenible.
Fernanda Kortmann, productora
«El año 2025 finalizó con resultados muy positivos, alcanzando promedios de 25–26 litros por vaca, reflejo del trabajo constante realizado por el equipo durante la temporada.
Logramos cumplir los principales objetivos propuestos, como consolidar un buen equipo de trabajo, obtener buenos niveles productivos y alcanzar un adecuado porcentaje de preñez.
Además, durante este período conseguimos uniformar el plantel, avanzando hacia el equilibrio entre las tres razas que conforman nuestro sistema productivo: Holstein irlandés, Jersey y KiwiCross.
Para el año 2026, proyectamos nuevos desafíos y metas de crecimiento, entre ellas aumentar la cantidad de vacas en ordeña y mejorar el rendimiento de nuestras praderas.
Hacia finales del 2026, esperamos evaluar la posibilidad de avanzar en la robotización de nuestra lechería, como parte del proceso de modernización del sistema productivo.»
Sergio Niklitschek Hausdorf, Presidente Consorcio Lechero
«Esperamos que 2026 sea un buen año para el sector lácteo chileno.
Seguimos con atención los ajustes en los precios internacionales y la evolución del tipo de cambio, confiando en que la demanda interna contribuya a amortiguar impactos y sostener estabilidad para el productor.
Como Consorcio Lechero, buscaremos consolidar el impulso de la Cumbre Mundial de la Leche y profundizar la sustentabilidad en predios e industria procesadora: prácticas sustentables y métricas, bienestar animal, eficiencia de recursos y reducción de huella.
En ese camino, seguiremos potenciando la Certificación de Predios Lecheros “Chile Origen Consciente”, como mejora continua y generación de confianza al consumidor.
Además, 2026 será el año de análisis del Diagnóstico del Sector Lácteo desarrollado por el Centro de Información Láctea (CIL), para convertirlo en una Hoja de Ruta con acciones y compromisos entre productores, industria, investigación y servicios.
Finalmente, en octubre celebraremos los 20 años del Consorcio Lechero, relevando logros y desafíos futuros.»INFORTAMBO CHILE