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Innovación y asesoría a campo abierto: el valor detrás del silo
Jornada técnica a campo abierto en Freire
En la comuna de Freire, Región de La Araucanía, los hermanos Guillermo y Harald Hott abrieron las puertas de su predio para una jornada técnica centrada en el cultivo de maíz para silo. La actividad, organizada por KWS, reunió a productores, asesores técnicos, especialistas y representantes del agro.
Además de compartir experiencias, los asistentes pudieron conocer nuevos híbridos, evaluar tecnologías y profundizar en estrategias que apuntan a optimizar el rendimiento y la sustentabilidad del cultivo. Como resultado, la jornada se transformó en un punto de encuentro valioso para actualizar conocimientos y fortalecer redes de colaboración.
El valor de la genética y el acompañamiento técnico
Tomás Pinedo, gerente comercial de KWS, explicó que el objetivo del encuentro fue mostrar a los agricultores su portafolio genético. Esto incluye tanto los híbridos comerciales actuales como aquellos en desarrollo, además de los avances más recientes en materia tecnológica.
Durante la jornada, Javier Parra, encargado regional de ventas para la zona sur de KWS, presentó un jardín de variedades de maíz. Este fue sembrado el 10 de noviembre de 2024 en hileras de 75 centímetros de separación, permitiendo mostrar el desarrollo morfológico de cada híbrido.
Variedades de maíz presentadas en el ensayo
Las variedades en exhibición incluyeron una amplia gama de ciclos FAO:
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AUTENS KWS FAO 180
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KOLORIS KWS FAO 200
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AMAROLA KWS FAO 200
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RICARDINO KWS FAO 230
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AMAROC KWS FAO 230
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ARTURELLO KWS FAO 240
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KROISSANS KWS FAO 250
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EDITIO KWS FAO 250
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HYPOLITO KWS FAO 350
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KATARSIS KWS FAO 215
Gracias a esta diversidad, fue posible observar de manera práctica cómo se comportan distintos genotipos en condiciones reales de campo.

¿Qué indica el índice FAO?
El índice FAO es una clasificación internacional que agrupa los híbridos de maíz según su ciclo de precocidad, es decir, el tiempo entre la siembra y la madurez fisiológica del cultivo. Esta escala va desde FAO 100 hasta FAO 1000, y se basa en estudios realizados originalmente en el Corn Belt de Estados Unidos.
Por lo tanto, conocer este índice es esencial al momento de seleccionar una variedad adaptada a cada zona y planificación agrícola.
Genética, ambiente y luz: los factores clave
El ingeniero agrónomo Hugo Faiguenbaum, asesor y docente en universidades chilenas, presentó los fundamentos agronómicos para un cultivo de maíz exitoso. Afirmó que el rendimiento de la planta depende de su capacidad para acumular materia seca, principalmente a través de la luz solar y la fotosíntesis.
Por ejemplo, señaló que las hojas más eficientes son aquellas ubicadas sobre y bajo la mazorca, con un ángulo ideal de entre 35° y 40°. Esta arquitectura foliar permite una mejor captación de luz, mejorando así la fotosíntesis y el llenado de grano.
Además, Faiguenbaum enfatizó que la genética del maíz es multifactorial. Su desempeño no depende solo de los genes, sino también de cómo estos interactúan con el ambiente. En consecuencia, el manejo técnico y las condiciones locales juegan un rol determinante.
Consideraciones técnicas esenciales para el cultivo
Para maximizar el rendimiento y calidad del silo, Faiguenbaum enumeró los siguientes aspectos como prioritarios:
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Orientación de la planta
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Inserción de la mazorca
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Ángulo correcto de las hojas
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Unidades térmicas acumuladas
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Horas de luz solar efectiva
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Nivel de compactación del suelo
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Programa de fertilización equilibrado
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Control integrado de plagas y malezas
En sus palabras, “El punto más importante está en la siembra. Si logramos una buena preparación del suelo y una siembra adecuada, la semilla germinará bien. Desde ahí, todo se vuelve más sencillo”.
El momento óptimo para la cosecha del silo
Respecto al punto de cosecha, Faiguenbaum detalló que se busca un grano con un nivel de madurez intermedio, entre la mitad y las tres cuartas partes de línea de leche. Esto permite asegurar una buena proporción de fibra (FDN), un contenido de almidón superior al 35 % y una materia seca balanceada.
Por consiguiente, cosechar en el momento adecuado no solo mejora la calidad nutricional del silo, sino que también impacta positivamente en el desempeño animal.
Acompañamiento técnico adaptado a cada realidad
El equipo de KWS reiteró que el verdadero valor de su propuesta está en combinar genética de alta calidad con asesoría técnica personalizada. Para lograr esto, es fundamental evaluar en terreno cómo se comportan las variedades bajo distintas condiciones edafoclimáticas.
De hecho, Faiguenbaum destacó que “cada lugar tiene condiciones propias. Por eso esta instancia es tan valiosa: permite que los productores observen en terreno las características de las variedades en ensayo y evalúen cuáles se adaptan mejor a su realidad”.
Una experiencia que conecta tradición e innovación
La jornada finalizó con un almuerzo de camaradería, espacio que los asistentes aprovecharon para seguir compartiendo experiencias, dudas y aprendizajes en un ambiente distendido y colaborativo.
Guillermo Hott cerró el evento con una reflexión personal:
“Mi papá fue uno de los pioneros en cultivar maíz en la zona. En ese entonces, había pocas empresas y pocos híbridos. El maíz es un componente energético clave en la alimentación del ganado lechero, y su volumen en el silo es muy significativo. Hace cinco años me asesoro únicamente con KWS. La calidad y el rendimiento de sus híbridos, el equipo humano que siempre está presente, y su capacidad de innovar constantemente, son para mí lo mejor que hay. Estoy muy conforme”.