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Evaluando la transferencia de inmunidad pasiva en terneros

A pesar de que este tema ha sido ampliamente estudiado y documentado durante décadas, en mi recorrido como asesora en crianza me he percatado que, si bien en muchos predios se han implementado protocolos de calostrado, se desconoce el estado inmunológico pasivo alcanzado por los terneros, ya sea porque no se realiza ninguna medición o el proceso de evaluación es erróneo. Esto es preocupante, ya que las fallas de transferencia de inmunidad pasiva (FTIP) son comunes y multicausales y pueden tener consecuencias graves, ya que los terneros con FTIP son más susceptibles a enfermedades respiratorias y entéricas, lo que puede llevar a un aumento de los costos veterinarios y una mayor mortalidad. Además, estos terneros pueden presentar una menor ganancia de peso y un rendimiento inferior durante su vida productiva. Por lo tanto, monitorear regularmente los niveles de inmunoglobulinas (IgG) en los terneros es esencial para asegurar un rebaño saludable y productivo. Existen varios métodos para evaluar TIP en terneros, tanto directos como indirectos:

1 Inmunodifusión Radial (RID): considerado el estándar de oro, mide directamente las concentraciones de IgG en el suero. Se realiza sólo a nivel de laboratorio ya que su implementación tiene complejidad y costos asociados, que no la hacen una prueba práctica de terreno, sino de validación de éstas.

2Test de Turbidez: es un método de evaluación indirecto, de complejidad media y se realiza solo en algunos laboratorios, por lo tanto, tiene costos de análisis y de tiempo de espera de resultados.

3Refractometría: Método indirecto que mide proteínas séricas totales (PST), tiene una buena correlación con los niveles de IgG en sangre. Hay refractómetros ópticos y digitales cuya diferencia principal es el costo y la exactitud de lectura. Existen además refractómetro clínico y refractómetro BRIX, ambos sirven y su medición debe ser interpretada según una tabla de evaluación. De los métodos mencionados, por su practicidad en terreno, su bajo costo, rapidez y facilidad de uso profundizaré en el refractómetro.

Refracrometría

Toma de Muestras: La ventana de tiempo más adecuada para tomar muestras de sangre y medir las proteínas totales en suero es de 24 a 48 horas después del nacimiento. Esta recomendación se basa en estudios que han demostrado que los niveles de IgG en los terneros, alcanzan su pico aproximadamente 24 horas después de la ingestión de calostro y permanecen estables hasta las 48 horas. Sin embargo, la evaluación puede ser confiable  hasta los 9 días de edad, aunque la precisión puede disminuir ya que los niveles de IgG empiezan a declinar con los días y, por lo tanto, siempre es recomendable realizar la medición lo más cerca posible de las primeras 48 horas. Esta extensión del periodo de evaluación permite una mayor flexibilidad para la toma de muestras en el caso de aquellos predios donde el ternero permanece unos días con la madre.

Valores de Corte para definir FTIP:

Es importante definir que la medición de las proteínas totales se debe hacer en suero. El suero se puede obtener por coagulación natural de la sangre, por centrifugación o por filtrado del plasma. Un estudio reciente encontró que tanto el suero centrifugado, coagulado a temperatura ambiente o refrigerado, y el filtrado proporcionan resultados equiparables con RID. Esto implica que los productores tienen varias opciones para evaluar la inmunidad pasiva de manera efectiva y con diferentes técnicas según sus recursos y necesidades específicas. Lo mas práctico es dejar que la sangre coagule en forma natural y a temperatura ambiente y refrigerar una vez logrado el suero, ya que el enfriamiento demasiado rápido de la sangre total aumenta la hemólisis y con ello la pérdida de muestras medibles. Históricamente, el foco de TIP era conseguir una concentración de IgG igual o superior a 10 g/L y si bien con esto se logró disminuir sustancialmente la mortalidad de terneros, en estudios recientes se llegó al consenso de la necesidad de incluir nuevos valores de corte para conseguir mejorar, además, los índices de morbilidad (gráfico 1). Estos nuevos umbrales permiten una evaluación más precisa del estado inmunológico del rebaño, entregando mayores herramientas a los productores para monitorear la salud de sus terneros y proporcionando objetivos claros para mejorar la gestión del calostrado (tabla 1). En el caso de la raza Jersey, se han encontrado mayores niveles de IgG y PST en los primeros días de vida, por lo que se sugiere aumentar en 0,5 g/dl el valor de corte para cada categoría en el caso de las PST para esta raza.

En resumen, la clave para un manejo exitoso de la salud de los terneros radica en la rápida y precisa evaluación de la transferencia de inmunidad pasiva, utilizando herramientas accesibles y efectivas. Al seguir estas recomendaciones, los productores pueden asegurar que sus terneros tengan un comienzo de vida saludable y productivo, lo que redundará en beneficios económicos y de bienestar animal a largo plazo.


Dra. Danai Bücher

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