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¿Cuál es la realidad de la parasitosis en los rebaños lecheros de Chile?
La realidad de los rebaños lecheros nacionales es que los manejos, por lo general, siempre se hacen en la recría por un tema de resguardo de los productos y falta de desarrollo del sistema inmune, que los hace más susceptible en esta etapa de su crecimiento. Las vacas lecheras también son afectadas por parásitos, desarrollando en su mayoría cuadros subclínicos. Si se presenta un cuadro de una parasitosis clínica, con signología y sintomatología, será la punta del iceberg, existiendo una mayor cantidad de casos subclínicos y esto va en desmedro de la producción. La etapa donde podemos realizar alguna terapéutica es en el periodo seco, pero ya existen fármacos que cuyo resguardo permite su utilización en lactancia.
Perdidas económicas:
De acuerdo con la literatura y sobre la base de la estimación de Velasco et al. (2001), la mínima pérdida descrita a causa de la mosca de los cuernos es de 3% del peso corporal. De acuerdo con esto, si analizamos esto para un novillo que pese 514 kgs, con un precio por kg de $1.904 (valor kg promedio ferias ganaderas septiembre 2023), el precio por animales seria de $980.198 y la perdida de $29.406. Para un plantel de 80 animales la pérdida total ascendería a la suma de $2.352.475
Algunos estudios que muestran la perdida de producción anual total de leche por parte del parasito trematodo Fasciola hepatica; Bélgica 3% ,Charlier et al., 2007; España 5%, Mezo et al., 2011 y Alemania 1,62 kg por vaca por día, May et al. (2020).
Utilizando el dato mas moderado, entregado por Charlier et al 2007, con un 3% de disminución en la producción total de leche, a un precio de $391 por litro en un plantel de 500 animales en lactancia y una producción diaria por vaca de 25 litros, entregaría una producción a los 305 días de 7.625 litros por vaca.
Con un 50% de prevalencia aproximada de Distomatosis Bovina, según los datos entregados por el SAG , en el “Informe de beneficio y hallazgos patológicos en mataderos nacionales 2021”, existiría una pérdida de 114,4 litros por vaca lactancia, un monto de $44.721 de perdida por vaca y un total de perdida del plantel de $22.360.313.
Por su parte Charlier et al., 2007, en su trabajo donde utiliza la prueba Elisa en estanque de leche para detectar el nivel de anticuerpos anti-Ostertagia ostertagi en 119 rebaños de Flandes (Bélgica) en octubre de 2004; nos muestra la mayor respuesta de producción de leche es después de un tratamiento antihelmíntico con eprinomectina (Eprinex). El efecto global sobre la producción de leche se estimó en 1,2 kg/vaca/día. Los rebaños en la categoría más alta de ODR (anticuerpos) antes del tratamiento, tuvieron una respuesta positiva de producción de leche de 4,0 kg/vaca/día.
También hay que tener en cuenta lo que sucede con los resguardos o carencias que hay que mantener con los fármacos a utilizar. Por eso hay que hacer los tratamientos en secado. Para nemátodos gastrointestinales, eso sí, tenemos la Eprinomectina (Eprinex), que tiene solo 12 horas de resguardo en la leche. En mosca de los cuernos, la mayoría de los fármacos no se pueden usar en lactancia, salvo los aretes.
Se hace necesario generar nuevos estudios que contemplen la prevalencia de los distintos géneros parasitarios en rumiantes, que se identifiquen las zonas con mayor riesgo. El cambio climático configura nuevos hábitats y modela las poblaciones de parásitos entregando las condiciones ideales para los actores de un ciclo parasitario, sea rumiante, parasito u hospedero intermediario según sea su ciclo de vida.
¿Qué medidas preventivas pueden aplicarse?
La primera medida preventiva parte por el diagnóstico. Si conoces la realidad de cada predio utilizando el examen coproparasitario, practico y accesible, puedo discriminar que grupo de parásitos están presentes en el establecimiento, por ejemplo, carga de nematodos gastrointestinales y presencian o ausencia de Fasciola hepatica. Esto nos da un piso para tomar acción y elegir el antiparasitario adecuado a la realidad en particular. También se puede utilizar la prueba Elisa en leche o suero; la prevención es diagnosticar y hacerse consciente del problema.
Hay que aprender a convivir con los parásitos. El 95% de ellos está en la pradera, en otoño y primavera estarán más disponibles las larvas infectantes, por lo que los animales jóvenes que estén pastoreando, adquirirán mayor cantidad de larvas infectantes y serán más propensos a la enfermedad.
En el caso de Fasciola hepatica, una recomendación es cercar o minimizar el acceso los cursos o superficies con agua, para que los animales no tengan acceso al hábitat más favorable para el desarrollo del caracol hospedero intermediario de la F. hepatica, Galva viatrix
Desparramar bostas en la pradera ayudará a eliminar a través de la radiación solar y desecación, los huevos y larvas de los parásitos presentes, incluso de la mosca del cuerno.
Idealmente conocer la resistencia a los fármacos antiparasitarios en el establecimiento. Esto nos ayudara a elegir el principio activo más efectivo y sobre esto realizar la rotación de medicamento según las características del predio y dinámica del ciclo de vida de los parásitos existentes.