Publicaciones Infortambo
¿Cómo mejorar la salud y la reproducción de las vacas?
“Una de las mayores preocupaciones de los productores en las fincas es saber cómo prevenir las operaciones en las vacas debido al desplazamiento de abomaso”. Los productores siempre quieren lo mismo: vacas que produzcan más leche y queden preñadas más temprano luego del parto. Esta necesidad se puede lograr mediante un balance de energía negativo y un balance de proteína, ya que esta última es importante antes y durante el parto en las vacas. Si logramos calificar bien la proteína, lograremos un mejor proceso durante la producción lechera.
Otro de los puntos importantes que muchas de las fincas trabajan es lograr que la mayor cantidad de vacas queden preñadas. Es un número común que entre los primeros 45 días perdamos la preñez entre un 10% y un 20%, es por eso que se recomienda chequear siempre los números de las vacas preñadas para poder medir y comparar cifras. Sin embargo, con una adecuada nutrición y mucho trabajo podemos modificar dichas cifras para lograr cada día un mayor número de preñez.
¿Cómo lograr una dieta eficiente para el pre parto?
Una de las cosas que más se trabaja es en el TMR, una dieta de alta fibra con energía controlada. Es importante aclarar que debemos encarar la alimentación siempre con un recetario médico. Todo lo que ingiere la vaca es un medicamento para evitar enfermedades. Para lograr que produzcan más leche, en esta etapa necesitamos saber qué nutrientes les damos y lograr eliminar la presencia del estrés (ver tabla 1)
Si miramos un trabajo realizado en Argentina de cómo era la concentración de vitamina bruta en la dieta diaria, podemos ver que las vacas que consumieron el 2% de vitamina bruta produjeron 42 kilos. Por otro lado, las que produjeron 25 kg de leche hicieron dieta del 12% de proteína bruta hasta el 24%. Esto nos dice que la proteína bruta no nos da los mejores indicadores de performance post parto con la leche. Entonces, ¿por qué alimentar con mucha proteína y nitrógeno es una mala idea para nuestras vacas?
En un reciente estudio, dividieron en dos grupos a las vacas jóvenes. En el primero aplicaron muy poca solución salina y se pudo ver que el pH del útero se mantuvo igual y la concentración de nitrógeno en sangre también. Sin embargo, cuando en el segundo grupo, inyectaron la urea, simulando el nitrógeno, la urea en sangre aumentó y el pH del útero bajó. Vemos que mucha proteína puede afectar directamente a la producción de leche. Dicho esto, podemos decir que el nitrógeno modifica el ambiente uterino y perjudica la preñez de las vacas. No es una buena idea a pesar de los bajos costos que tiene alimentar a nuestras vacas con mucha proteína.
En el estudio “Better postparto performance in dairy cows supplemented with rumen protected methionine compared with choline during the peripartal period”, se pudo comprobar que las vacas que comieron metionina durante el periodo pre y post parto, tuvieron mayor proteína en leche y consumieron más materia seca.
«Siempre vamos a querer vacas que consuman más para que los nutrientes lleguen más fácil a sus sistema”, afirma Phil.

CHECK LIST
• Necesidad de los productores: vacas que produzcan más leche y queden preñadas más temprano luego del parto.
• Si se logra calificar bien la proteína, lograremos un mejor proceso durante la producción lechera.
• Mayor pérdida de preñez entre los entre los primeros 45 días. Entre un 10% y 20%.
• Cuanto mayor sea el consumo de las vacas, más rápido llegan los nutrientes al sistema.
• Proporcionar dietas preparto con energía controlada y diferencia negativa de cationes y aniones puede mejorar el rendimiento de las vacas lecheras durante el período de transición.
S.J. LeBlanc tiene muchos trabajos realizados en cuestiones uterinas y tiene una teoría de que las vacas sanas son las que consiguen montar una respuesta inflamatoria buena en los comienzos de la lactación. Y que, por otro lado, las vacas con problemas son las que no tienen los nutrientes necesarios o las que responden excesivamente.
Otra de las proteínas que tenemos que tener en cuenta pre y post parto en nuestras vacas es la lisina. Pero, ¿por dónde debemos empezar a mirar? Por la cantidad de aminoácidos en relación a la energía. El porcentaje que no debe aparecer en los estudios de proteína bruta ronda en torno al 14% antes del parto y un 6% post parto con los aminoácidos. Las vacas que consumieron lisina antes del parto, tendieron a comer más post parto y produjeron más leche. Entonces, podemos decir que la lisina pre parto las prepara para el calostro y la próxima lactación.
Teniendo en cuenta estas cifras y comparando estudios e investigaciones, llegamos a la conclusión que las estrategias nutricionales para mejorar la salud y la reproducción, giran en torno a lograr minimizar los trastornos de salud y maximizar la producción y reproducción.