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3X3 del riego
HOMERO BARRÍA Investigador INIA Remehue.
1 ¿Cuáles son los aspectos técnicos más importantes a solucionar antes de pensar en riego en praderas para lechería? 
La tecnología de riego debe incorporarse después que se han resuelto aspectos productivos básicos, principalmente los que involucran niveles de fertilidad del suelo adecuados para que las especies forrajeras expresen su potencial productivo. Entre los aspectos técnicos de riego, es necesario que el productor que quiere incorporar riego en praderas, conozca los sistemas de riego existentes que mejor se adapten a su realidad, respecto al abastecimiento de agua, energía, características topográficas, tipos de suelo, requerimientos de mano de obra, etc.
2 ¿Qué tipo de praderas y qué manejo agronómico debiera seguir, una vez en operación del sistema de riego?
La pradera debe estar compuesta por especies forrajeras de alto rendimiento, puesto que las especies más rústicas o más adaptadas a condiciones de estrés hídrico, no responderán mayormente en productividad a la aplicación de agua de riego. La mayor producción de forraje en una pradera regada y, por otra parte, la extensión del periodo vegetativo, implican manejos diferentes de carga animal, fertilización, el excedente de forraje, movimiento del rebaño y la cosecha de forraje que deben ser planificados de manera distinta a una pradera de secano.
3 ¿Qué errores comunes de manejo de riego advierten a nivel predial?
Los errores están asociados principalmente a la eficiencia del uso del agua de riego, ejemplo riegos excesivos, lo cual implica gastos energéticos elevados, que impactan muy negativamente en la rentabilidad del rubro. La solución en esos casos se encuentra en un adecuado monitoreo del riego, utilizando diferentes herramientas de apoyo, como el uso de sensores de humedad del suelo, análisis de suelo, seguimiento de datos meteorológicos, medición de la materia seca, entre otras herramientas complementarias, que ayudan a definir la tasa de riego y la frecuencia de riego; pero también ayudan a definir oportunamente el inicio y término del riego en la temporada correspondiente.
CLAUDIA PIZARRO Gerente general y socia consultora Improve.
1 ¿Qué temas debe tomar en cuenta el productor que quiere implementar un proyecto de riego hoy? 
Lo más importante hoy es conocer los recursos disponibles en el predio. Y cuando hablo de recursos, no solo me refiero a lo económico, sino también a los recursos naturales (calidad del suelo y agua), así como humanos. Implementar un sistema de riego tecnificado demanda de una serie de condiciones básicas mínimas, para lograr los objetivos esperados. Asumiendo que la inversión dura por hectárea es conocida, la información de base que se debe revisar a lo menos es: a) Suelo: niveles de productividad actual en kg MS, potencial de crecimiento, implementado de forma previa todas las labores agronómicas necesarias antes de regar, b) Agua: recursos hídricos disponibles, los que deberán estar constituidos por la DGA e inscritos en el CBR respectivo en unidad de caudal, en el punto de captación exacto en el que se desea hacer la extracción y c) Humano: se debe contar con personal capacitado en el manejo y operación del sistema de riego para sacarle el máximo provecho a la inversión realizada, cuidado los recursos disponibles, así como el medioambiente.
2 ¿Cuáles son las recomendaciones clave que haces a la hora de pensar en un proyecto de riego?
Contar con un levantamiento topográfico con planimetría completa y altimetría con curvas de nivel a metro, del área involucrada; así como georreferenciado el(los) punto(s) de captación que cita la propia escritura de propiedad de los derechos de agua comprometidos. Luego, al momento de diseñar el sistema que mejor se ajusta a los requerimientos, idealmente incorporar sistemas de automatización y control, así como telemetría haciendo más eficiente el uso de los recursos hídricos, los que están cada vez más escasos.
3 ¿Qué evolución puede seguir tomando esta tecnología en el sur de Chile y qué claves destacadas?
El cambio climático generó un potencial frutícola en la zona sur de grandes proporciones debido a la mayor temperatura durante la temporada estival. Como es sabido las cuencas hidrológicas del llano central en la X y XIV región han llegado a su condición de agotamiento, definido por la propia DGA, por lo tanto, se espera que ambas regiones sean declaradas en el corto plazo como áreas de restricción. Lo anterior va a permitir que se establezcan Organizaciones de Usuarios de Aguas las que regularán el mercado de forma más transparente y efectiva. Siendo el recurso hídrico una herramienta clave para el desarrollo, sin duda se vienen años de grandes desafíos para la industria agrícola en nuestra zona.
PAULINA CARRASCO GORMAN Presidenta Aproval Leche A.G.
La luz al final del túnel 
Luego de dos años de intensas gestiones que hemos mantenido a nivel regional y nacional con la Dirección General de Aguas (DGA) y el Ministerio de Obras Públicas (MOP), el pasado 1 de febrero se publicó en el Diario Oficial el decreto de «reserva de caudales» de aguas subterráneas para el acuífero Río Bueno-Medio. Este procedimiento administrativo era un paso fundamental para poder avanzar en la reactivación de la inscripción de derechos de aprovechamiento de aguas subterráneas que se encuentran paralizadas hace cinco años en dicho acuífero, con todo el impacto negativo que esto ha generado en materia de desarrollo y ejecución de proyectos de riego, especialmente en el sector lechero en la cuenca de mayor dinamismo productivo para nuestra región (y parte de la vecina región de Los Lagos).
Luego de superado este primer escollo administrativo, ahora estamos monitoreando y colaborando con la DGA nacional para avanzar lo más rápido posible en la tramitación del último requisito para destrabar este proceso de inscripción de derechos de aguas subterráneas, que corresponde a la dictación del decreto que establece la «restricción» del acuífero Río Bueno-Medio, lo que posteriormente permitirá reanudar el procedimiento de inscripción de derechos que a la fecha superan las 400 solicitudes.
A raíz de la declaración de área de «restricción» para este acuífero – producto del «agotamiento jurídico» de la cuenca – los derechos que se inscriban en esta etapa solo podrán ser constituidos en calidad de «provisionales», pudiendo ser traspasados a «definitivos» (y por tanto inscritos en el Conservador de Bienes Raíces), en la medida que durante cinco años consecutivos se logre demostrar el uso de al menos el 80% del caudal solicitado y, además, que no se vean afectados los pozos cuyos caudales ya estén inscritos en forma de definitiva.
A partir de la experiencia vivida en el acuífero Río Bueno-Medio es importante no volver a repetir los errores del pasado en materia de solicitud de derechos de aprovechamiento de aguas para gestionar racionalmente las futuras solicitudes, especialmente en los demás acuíferos de nuestra región que -al menos a la fecha- muestran holgura en términos de disponibilidad de aguas subterráneas, según la revisión que hemos hecho como APROVAL.
Es fundamental que agricultores y asesores ajustemos nuestros requerimientos a la realidad de nuestra demanda de agua para riego y así evitar repetir la mala experiencia vivida en este acuífero, donde la demanda históricamente sobredimensionada terminó agotando -al menos en el papel- un acuífero estratégico para el desarrollo productivo de la región.