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Un par de fotos no son película

Llevar adelante una gestión económica anual es un gran logro, y no es la regla sino más bien la excepción en las empresas tamberas. De modo que haber llegado en el caso de algunas a llevar algo así como una gestión mensual, es un mérito que hay que reconocer, sin dudas. Ahora bien, es importante tener en claro cuál es el propósito de llevar esa denominada “gestión mensual”, en la se van volcando mensualmente, por un lado, todos los ingresos del fundo, y por otro, todos sus gastos.

En algunos casos se incluyen además los Gastos Indirectos, es decir los correspondientes a las áreas de Estructura, Administración e Impuestos. Llevarla a cabo, tenerla al día significa un gran esfuerzo de todo el equipo de trabajo involucrado, tanto en el campo como en la oficina, de modo que todo ese esfuerzo debe servir para ser utilizado de la mejor manera.

Primero, definir el objetivo

Como decíamos, lo primero es definir el objetivo de todo ese esfuerzo puesto en poder contar mes a mes, y en forma temprana, con todos los datos tanto de ingresos como de egresos, de modo de llegar a un saldo mensual, que en algunos casos puede que sea positivo mientras que, en otras épocas, especialmente las de mayores gastos –por ejemplo, implantación de silos, picado de los mismos, implantación de pasturas y verdeos–, es muy probable que los saldos a obtener sean negativos.

Eso ya es sabido de antemano, aún antes de haber confeccionado esta suerte de gestión mensual. De modo que, como decíamos antes, se trata de conocer cuál es la finalidad de llevar este ejercicio mensual, que incluso en algunos casos no desemboca en una gestión anual, sino que se continúa mes a mes calculando saldos resultantes. Esos saldos son los ya ocurridos, es decir que no hay margen de maniobra para modificarlos, sino simplemente describir lo que viene ocurriendo mes a mes.

Diferencias entre ambas gestiones

• Manejo del IVA: Puede que ese ejercicio mensual se piense para luego aplicarlo a la planificación, a un presupuesto financiero, en base a lo que ha venido ocurriendo. En ese caso, hay que tener en cuenta que esa “gestión” mensual generalmente no considera el IVA mientras que, en el caso del Presupuesto financiero, es recomendable incluirlo, tanto en los ingresos, en los egresos, y en el eventual saldo a pagar si lo hubiera mensual o anualmente, según la categoría en la que opere la empresa. Porque si por ejemplo se dedica con su equipo de maquinarias a hacer labores a terceros, deja de tener la posibilidad de llevar un IVA anual y pasa a tener un IVA mensual.

• ¿En dólares?: De modo que no se puede reflejar tal cual lo ocurrido en la “gestión” mensual con lo que pasaría según el presupuesto financiero. Y además considerando que el presupuesto financiero conviene llevarlo en dólares, dicha “gestión” también debería estar expresada en esa moneda.

• Percibido y devengado: Y la otra observación es que el presupuesto financiero considera los valores por percibido, mientras que se ve en algunos casos que esta “gestión” los considera por devengado. Es decir, por ejemplo, en el caso de las facturas por el picado de los silos, habitualmente abultada, una cosa es tomarlas según el mes de facturación, y otra muy diferente es tomarla en la forma en que luego se fueron pagando, seguramente en varias cuotas a lo largo del año. En definitiva, no es por devengado sino por percibido, y las diferencias entre ambos criterios pueden llegar a ser muy diferentes cuantas más cuotas se hayan pactado para el pago.

“LOS BALANCES ANUALES Y MENSUALES SON HERRAMIENTAS COMPLEMENTARIAS, PERO HAY QUE TENER EN CLARO QUE UNA NO REEMPLAZA A LA OTRA Y VICEVERSA.”

Otros posibles motivos para llevarla

También se puede suponer que es para saber más de cerca el desarrollo de los números del fundo, lo cual está muy bien. Y puede que ése sea el dato que están exigiendo los socios para conocer de cerca la marcha del negocio, sin tener que esperar a fin de ejercicio para contar con la gestión anual.

Eso puede estar asociado además a la política de retiros de la empresa, de modo de ir monitoreando cómo se viene desarrollando el negocio, y cuáles son las posibilidades de ir repartiendo dividendos a cuenta del resultado a obtener finalmente.

La gestión anual es irremplazable

Pero en todos los casos, es importante tener en cuenta que esa “gestión” mensual no reemplaza a la gestión anual, y por varios motivos.

1 El factor hacienda: Porque se suele observar que al sumar los doce meses de la “gestión” mensual, podría suponerse que automáticamente se está llegando al resultado de la gestión anual, cosa que no es cierta, y por varios motivos. Por un lado, porque no se está contemplando cuál ha sido la diferencia de inventario de hacienda entre el inicio y el cierre del ejercicio, un factor que no es menor, y que tanto puede jugar a favor como en contra del margen bruto.

2 Cuotas amortización: La “gestión” mensual no considera las cuotas de amortización de las diferentes inversiones: por un lado, las de ejercicios anteriores, y por otro, las correspondientes al ejercicio en curso.

3 Stock de alimentos: En el caso de la gestión anual, se consideran en los meses iniciales, el consumo de los suplementos –especialmente silos y heno–, en stock a inicio del ejercicio, con sus valuaciones respectivas, para recién luego pasar a considerar los suplementes producidos/ comprados en el ejercicio en curso, que generalmente tienen un mayor valor que aquellos que había en stock, salvo algunas excepciones.

“SI EL PROPÓSITO ES DEFINIR LOS RETIROS A LLEVAR A CABO A PARTIR DEL RESULTADO OBTENIDO,ESAS GESTIONES MENSUALES NO NOS ESTÁN MOSTRANDO,EL RESULTADO REAL Y FINAL DE LA EMPRESA EN ESE EJERCICIO”.

4 Retiros empresariales: Si el propósito es definir los retiros a llevar a cabo a partir del resultado obtenido, esas “gestiones” mensuales no nos están mostrando, por todo lo antedicho, el resultado real y final de la empresa en ese ejercicio, como para poder considerar cuáles deberían ser los retiros a llevar a cabo, en caso de que estén atados al resultado. E incluso cuando se tratara de retiros empresariales fijos, convenidos de antemano, representarían seguramente porcentajes bastante diferentes si se los toma con respecto simplemente a la diferencia entre ingresos y egresos calculados por estas “gestiones” mensuales que si se tomaran con relación al resultado final obtenido utilizando la metodología de la gestión anual.

Una no reemplaza a la otra

 Como vemos, estas “gestiones” mensuales pueden ser de gran ayuda para analizar el desenvolvimiento de la empresa, aún antes de haber cerrado el ejercicio, pero en rigor de verdad, sólo son balances parciales de ingresos versus egresos.

De modo que sigue siendo necesario además llevar una gestión anual, que contemple absolutamente todos los factores mencionados, y de esa manera llegar a conocer el resultado final, anual, que muestre sin omisiones lo que ha ocurrido durante todo el ejercicio en la empresa.

Y, lo más importante, a la hora de decidir de comenzar a llevar esta “gestión” mensual, tener en claro cuál o cuáles son los motivos, los objetivos de hacerlo, de modo que no se generan expectativas que luego en realidad no podrán llegarse a cumplir. Son en todo caso, “fotos” mensuales, pero para conocer toda la “película”, no hay otra opción que apelar a la gestión anual…