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La importancia de una crianza exitosa
El alto costo de la reposición hoy en día, influenciado principalmente por los buenos precios que otorga el mercado asiático en la exportación de animales vivos, nos hace ser aún más prolijos a la hora de criar nuestras terneras.
Se calcula que el costo de la crianza para reemplazo es un 20% de los costos del sistema productivo y necesitamos ser lo suficientemente eficientes para poder llegar a nuestra meta principal:Tener una edad al parto de 24 meses de edad. Para lograr esta meta se requiere que nuestra ternera doble su peso de nacimiento a las 8-10 semanas de vida, independiente de la raza, logrando una ganancia de peso promedio de 0.70 kgs/día durante este periodo.
Teoría del crecimiento y crecimiento compensatorio
Cuando uno mira a un grupo de terneras y observa que hay variaciones en los tamaños y que ya han sido destetadas, uno se debe preguntar el por qué de estas variaciones y si estamos conscientes de la importancia de una buena crianza. Esto es importante por:
• La teoría nos dice que el crecimiento sigue una curva con forma de «S» (función sigmoidea), por lo que cada etapa afecta a la siguiente. Por lo que el peso al nacimiento influirá en el peso al destete, y a su vez, este peso al destete afectará el peso en la pubertad, que afectará finalmente el peso de la hembra adulta.
• La pubertad está influenciada más por el peso que por la edad. Terneras bien criadas van a lograr una pubertad precoz.
• Vaquillas bien criadas, tienden a preñarse de forma rápida y fácil, obteniendo vacas más prolíficas durante su vida productiva.
• No existe un punto de equilibrio en criar terneras de forma errónea. Se pone el mismo esfuerzo que tener una buena crianza, sólo debemos preocuparnos de hacer las cosas bien y obtener un retorno económico.
El “mito” del crecimiento compensatorio
Esta es una teoría muy difundida, que dice que cuando los animales tienen su crecimiento temprano retardado o detenido por un tiempo, luego cuando se restablece la alimentación normal, ellos pueden “compensar” ese crecimiento perdido en este periodo de mala alimentación y volver al crecimiento normal. En la práctica, esto no ocurre. El organismo trata de hacerlo, pero raramente ocurre.
Si bien como mencionamos anteriormente, existe una pequeña mejora en el crecimiento, pero siguen creciendo bajo esta curva, eventualmente logrará el peso requerido, pero se requerirá más tiempo y más comida. Por esta razón, detener o enlentecer el crecimiento buscando este “crecimiento compensatorio” en terneras, es un “desastre” desde todos los puntos de vista.
Tendrá efectos permanentes en la producción a largo plazo y una retención de capital con una baja tasa de retorno económico. Este consejo también aplica cuando se ofrecen a venta terneras mal criadas, pensando en que sólo es cosa de ofrecerles alimento para aumentar su crecimiento. El problema es que nunca sabremos cuál será su real potencial debido a su mala crianza, ya que no solo afectará la conformación física de la ternera, sino que también el desarrollo de órganos vitales para la producción (ver tabla 1), como lo son el tejido mamario, el hígado y los riñones.
El peso es el factor más importante a tomar en cuenta en nuestra crianza, ya que como vimos anteriormente, un retraso en las etapas iniciales nos perjudicará en las etapas posteriores, ya sea, no obteniendo el peso adecuado, o retrasando la edad óptima del primer parto.
Los análisis de cuánto afecta la ganancia de peso en diferentes estudios sugieren que en términos generales 50 kgs más de peso de la madre al momento del parto, se traducen en 1.000 kgs de leche extra en la primera lactancia.
En la tabla 2 podemos ver diferentes estudios que asocian el efecto de la Ganancia Diaria de Peso (GDP) con la producción en la primera lactancia de esa ternera, y cuántos litros de leche se producen extra por cada gramo de ganancia de peso que se obtiene.

Programación metabólica
La Programación Metabólica está definida como un cambio permanente o de larga duración de la estructura o función de un organismo, que surge de un daño o estímulo que se origina en un periodo crítico o sensible en la edad temprana (Lucas,1991). Estos estímulos dañinos pueden ocurrir en el preparto (mala nutrición de la madre, problemas metabólicos), como en el postparto (mala nutrición en las primeras etapas de vida de la ternera).
Por definición esta programación metabólica toma lugar en un estrecho periodo de tiempo, que está caracterizado por el amoldamiento de los sistemas regulatorios, en donde las claves de esta regulación pueden ser programados permanentemente mediante factores nutricionales (Taylor and Poston, 2007). Aunque, estos periodos de tiempo no están completamente definidos para los rumiantes, existe una amplia evidencia de que el nivel de alimentación temprana tiene implicancias en el futuro y de larga duración. En los sistemas modernos de crianza, se utilizan principalmente dietas restrictivas y se busca un destete precoz, con el fin de poder disminuir los costos de esta.
Existe suficiente evidencia de que intensificar la alimentación de la ternera en las etapas iniciales (primeras 8 semanas), no sólo mejorará la conformación del animal en el corto plazo, sino que también, tiene implicancias positivas a largo plazo, principalmente en un aumento de la producción en la primera lactancia. Este aumento en la producción está dado principalmente por 3 razones:
1. Mejora en la función Intestinal y del Metabolismo Hepático: mejorando la digestibilidad del alimento y la utilización de los nutrientes.
2. Estímulo del desarrollo del parénquima mamario: mejora la capacidad de producción láctea por parte de la futura vaca.
3. Sintoniza el metabolismo endocrino a favor de la producción de leche
¿Cuáles son las claves del éxito?
A diferencia de lo que comúnmente se pueda pensar, el trabajo de una crianza no comienza con el nacimiento de la ternera, sino que este éxito comienza a jugarse en las 3-4 semanas previas al parto, en donde debemos asegurar que nuestra vaca/vaquilla preñada tenga una condición corporal adecuada (CC=3.5) y una correcta nutrición.
El cuidado y prevención de las enfermedades metabólicas son un punto crítico en esta etapa.
Evitar el estrés al momento del parto también es un punto importante a revisar. Esto significa, elegir toros de inseminación con una buena facilidad de parto para evitar la ocurrencia de partos difíciles, y tener un ambiente preparado para recibir a la ternera.
El manejo del calostro es sin dudas uno de los aspectos más importantes dentro de la primera etapa de la ternera, y es quien le otorgará la inmunidad y nutrición de los primeros días. Este debe cumplir con el método CCR:
1. Calidad: Mínimo 50 g / L IgG
2. Cantidad: 3-4 litros
3. Rapidez: Primeras 4-6 hrs de nacido
El ambiente donde se criará la ternera debe estar libre de humedad y corrientes que puedan afectarla, así como también, tener un método de ventilación adecuado.
La elección del sustituto lácteo es un punto importante a considerar. Este debe contener en las primeras etapas un mínimo de 22% de proteína y 19-20% de grasa para asegurar un buen crecimiento. Debe contener la menor cantidad posible de proteínas de origen vegetal, seleccionando sustitutos que tengan porcentajes de fibra cruda < 0.2% y con fuentes vegetales hidrolizadas para mejorar su digestibilidad. El uso de sustancias aromatizantes, palatabilizantes y aditivos que ayuden a potenciar el crecimiento (Vitaminas, Inulina, Inmunoglobulinas, etc.) son de preferencia al momento de la elección.
La cantidad diaria de sustituto lácteo a suministrar debe estar por sobre los 600 gramos/día. Así como debemos elegir un sustituto lácteo adecuado, también lo debemos hacer con nuestro concentrado inicial. Este debe también aportar sobre un 22% de proteína y debe ser palatable y de un tamaño adecuado. Es muy importante en el desarrollo ruminal el consumo de concentrado inicial, y para estimular esto, la ternera debe tener acceso a agua fresca y limpia en todo momento. El proceso de destete debe ser progresivo, con un mínimo de 15 días en donde se va disminuyendo la cantidad de litros de sustituto lácteo ofrecidos, aumentando o favoreciendo así el consumo de concentrado inicial. Por norma, sabemos que un ternero está listo para ser destetado desde un punto de vista fisiológico, cuando consume entre 1.5 a 2.0 Kg de concentrado por 5 días consecutivos.

Evaluando la crianza
Para poder evaluar si estamos realizando una correcta crianza, necesitamos ponernos metas y objetivos. Estos deben ser claros y deben fijarse en conjunto con el personal encargado antes de comenzar la temporada. Entre los parámetros importantes mínimos a fijar tendríamos:
A. Porcentaje de Mortalidad: Debe ser inferior a un 5% (incluyendo los partos.
B. Doblar el peso de nacimiento al día 60.
C. Ganancia diaria de peso (GDP): entre 650-700 grs/día.
D. Porcentaje de Diarreas: Menor a un 25%
E. Porcentaje de Neumonías: Menor a un 10%
F. Siempre considerar tener un registro de datos adecuado, lo cual nos permitirá realizar una correcta evaluación de la temporada, tomar medidas preventivas y poder compararse con años anteriores.