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Gracias al bienestar animal

El fundo San Antonio, ubicado muy cerca de La Unión, está trabajando con una visión común de sustentabilidad y bienestar animal. Motivo por el cual han encontrado un concepto clave para mejorar su producción.

En San Antonio se unen la producción y el bienestar animal. Al conversar con el equipo, quedamos convencidos que van juntos y que, al final del día, tienen un resultado que va más allá de los números, porque se transforma en hacer bien los procesos.

Eso es lo que conocimos en el fundo San Antonio, el cual forma parte de la Agrícola y Ganadería El Pilar, asimismo es una de las 5 salas de la empresa, todas en las cuales se está trabajando con una visión común de sustentabilidad y bienestar animal. El predio posee 140 hectáreas útiles apotreradas  (divididas en 30 potreros) y un plantel de 420 VO (con un total de 480 vacas masa), que produjeron alrededor de 3.800.000 litros de leche en 2020.

Nacimiento

Esta lechería se estableció hace 5 años, tras la decisión de cambiar el uso orientado a cultivos anuales como se hizo durante años, relata Luis Santamaría, subadministrador en Agrícola y Ganadera El Pilar y responsable de la lechería San Antonio, quien ingresó a la empresa en 1998.

La lechería en San Antonio partió desde cero. Junto a Francois Codjambassis, quien es MV de la empresa desde 2016, desarrollaron un trabajo conjunto donde escogieron las vacas desde otros predios para formar la base de esta sala, “se formó un grupo relativamente joven y homogéneo, sin tener que comprar animales afuera. Se inició ordeñando de un día para otro 200 vacas que no estaban acostumbradas a la sala y no hubo ningún problema”. Él se unió a esta sala una vez que se había tomado la decisión de construirla, Codjambassis lo destaca, ya que se trató de la primera experiencia de El Pilar con una sala desde cero, pensada en el largo plazo y con un diseño que integró muchos avances prediales como red de agua, red eléctrica, caminos y apotreramiento, que fueron planificados desde el principio, lo cual impacta positivamente en la proyección y rentabilidad de este predio, a través del bienestar de las vacas.

Decisiones primordiales

“Hay una decisión como empresa dónde estamos focalizados en mejorar el bienestar a las vacas, lo cual no se ve como una exigencia si no como una oportunidad para el desempeño productivo y económico y, finalmente, la sustentabilidad en el tiempo. La longevidad es un ítem en que la mejor forma de afrontar es enfocándose en el bienestar animal. Partimos por lo más grande: por los caminos, los cercos, las redes de agua, eso se hizo un estándar común en todas las salas, no sólo en ésta”.

En la nutrición de las vacas también hay un foco claro, donde se integró la medición del crecimiento de la pradera, que se revisa semana a semana y se evalúa cuánto puede faltar para suplementar posteriormente, como también permite calcular la cantidad y calidad de concentrado con que se formula la dieta. Este alimento ha mejorado en su calidad, buscando mejores resultados y bienestar del plantel. Se suma un buen manejo de galpones de preparto con salas equipadas para la atención de partos y extracción de calostro. Hoy el 100% de las vacas de Agrícola El Pilar paren bajo techo y en cama caliente.

Certificados

Recientemente San Antonio fue certificado bajo el sello internacional Human Certified, orientado a bienestar animal, donde participaron como predio piloto, dentro de un programa impulsado por la cooperativa COLUN, de la cual los propietarios de AgroPilar (Augusto Grob) forman parte como cooperados, “fuimos voluntarios, la infraestructura existente en el predio hizo mucho más fácil la incorporación a este proceso, sólo integrando protocolos de manejo. El plan es que el resto de las salas también hagan esta ruta”, destacan.

Como empresa desde hace varios años vienen con un trabajo y enfoque decidido en ir mejorando las condiciones para el plantel. Francois estudió medicina veterinaria en la UACh, la cual tiene una formación fuerte en bienestar animal, cuenta que varios años antes de su incorporación, El Pilar ya había certificado a trabajadores en bienestar animal, incluso previo al establecimiento de la ley chilena, “cuando el Servicio Agrícola y Ganadero sacó la normativa, incluso nos fiscalizamos voluntariamente y tuvimos la primera inspección del SAG donde se le dio una estructura formal al bienestar animal en la empresa, además se elaboraron los planes de contingencia, se comenzó con protocolos de eutanasia, manejos de descorne con analgésicos, siempre pensando en el manejo del dolor. También hacemos capacitación constante y repetitiva del personal en esa área”.

Condiciones productivas

El proceso productivo parte con la crianza de un ternero con calostro en cantidad, calidad y a tiempo, “hoy tenemos excelentes pesos al encaste, muy buena fertilidad y por lo tanto, generamos una buena cantidad de vaquillas”, relata Santamaría.

El mejoramiento en la crianza, la reproducción y el bienestar animal han permitido bajar considerablemente la eliminación, “tenemos promedios de eliminación en los últimos años de bajo el 20% de reposición forzada, lo que nos permite que hoy la longevidad promedio de nuestras vacas alcance 3,8 partos, que es muy bueno para nuestro sistema, con vacas holstein en pastoreo, con producciones de 9 a 10 mil litros por vaca. Las mejoras en bienestar animal han permitido conservar las vacas más tiempo en el rebaño y requerir menos reposición, lo que mejora la productividad individual de las vacas. A mayor número de lactancias y las vacas producen más leche. Antes se hablaba de que la mayor producción se alcanzaba en un tercer parto, hoy se habla del quinto: hemos ido escalando en mayor producción individual, más longevidad y menores costos de reposición, lo que nos ha permitido crecer muy rápido”, resume Francois Codjambassis.

La visión común en todas las salas de la empresa incluye acciones principales que comienzan con un plan sanitario esto incluye: un buen plan de vacunación, mejoramiento de la nutrición, una alimentación más pareja durante el año con un foco en condición corporal y por otro lado, en infraestructura con; avances en caminos y cercos, buscando como enfoque una lechería de mayor tamaño y calidad, “que son capaces de extraer la leche de mejor manera, con menos estrés, mejores condiciones de piso, equipos de menores niveles de vacío, con mayor luminosidad, redundan en mejor resultado”, explican.

El preparto incluye cama caliente y una dieta formulada especialmente para esa etapa, con un muy buen manejo de registros, 15 a 20 días, dependiendo si son vacas y vaquillas. Los terneros y la vaca son supervisados inmediatamente y luego son calostreados con sonda, para asegurar el consumo del 10% de su peso en calostro y se crían todos: los machos (que se venden a las 2 semanas para recría) y hembras, que se manejan en un protocolo establecido de alta ingesta de leche y sustituto. La infraestructura para la recría se ha mejorado e integrado protocolos sanitarios. La inversión se ha centrado en praderas, aguas, cercos, buenas mangas y techos para hacer un buen encaste y procesos de pesajes, explica Santamaría. Todo eso ayuda al monitoreo del plantel y alcanzar los objetivos de peso al encaste.

Una vez preñadas, se dividen en lotes de vacas secas, donde se prepara las vaquillas para que sigan ganando peso. En sala, se pone foco en buena nutrición e infraestructura.

Las personas

Si bien se ha invertido en sala, caminos y muchos elementos que hacen mucho mejor la rutina del plantel, que está en pastoreo todo el año, consolidar los avances requiere de personas motivadas y entrenadas. La capacitación en bienestar animal hacia el personal ha sido clave y permanente reiterando aspectos de buen trato, por ejemplo. “La base es que la vaquilla, vaca o ternero es un ser vivo y requiere las mejores condiciones de alimentación y lo que conlleva. El trato tiene ESPECIAL SALUD Y BIENESTAR ANIMAL que ser digno. El manejo se hace con moto, sin perro o se hace a pie”cuentan. La nueva infraestructura o sistema requiere personal más calificado y eso ha sido posible a través de la incorporación de técnicos veterinarios y trabajadores más especializados a través de capacitación. Otro tema importante es que hoy en este predio, de 8 personas, 5 son mujeres, las que trabajan tanto en crianza como en el cuidado de los animales y ordeña, lo que ha sido muy notable por el aporte técnico y ético que hacen.

La sala

Esta sala de ordeño es la primera sala pendular de línea media de AgroPilar, lo que fue un cambio en la empresa. Esto tuvo un efecto en aumentar la velocidad de ordeño, con mayor bienestar para el rebaño y las personas, ordeñando 400 vacas en casi 3 horas.

Al conocer el predio y sala, se ven los accesos muy libres, con caminos de maicillo de alto estándar y un patio de espera con un piso “rallado” para evitar que los animales se resbalen mientras compiten por acceder a la comida y evitar lesiones, “Hacemos hincapié en la prevención: caminos, mantención de maicillo una vez al año y cuando no es posible mantenerlo bien, invertimos en cemento”, explica Santamaría. 

La sala DeLaval, línea media de 30 unidades con el programa DelPro™, permite analizar la rutina y tiempos de ordeña, lo que ayuda a poder ir ajustando el proceso de acuerdo a los requerimientos del rebaño, “la herramienta DelPro™, aporta al bienestar animal, sobre todo desde el punto de vista de la alimentación, que permite manejar la suplementación de manera individual con suplementos en la sala de ordeño de acuerdo a producción. Además, permite visualizar cómo se está manejando el personal en la sala de ordeño y corregir distintos aspectos que pueden ir en beneficio de la vaca y tiempos de ordeño”. Respecto a la dieta, Luis mantiene 4 lotes con alimentación diferenciada en sala de acuerdo a requerimientos, lactancia, salud y condición corporal. 

Eso ha llevado a una optimización en el uso del concentrado, ahorro que asciende a un kilo diario, basados en la información y reportes que genera DelPro™, que también avisa cambios abruptos en el peso de la vaca o producción de leche. Por otro lado, la puerta separadora de la sala es una herramienta que contribuye a apartar los animales cuando es necesario, lo que mejora el manejo y su calidad, ya que facilita mucho el proceso: permite dedicarse mejor a la salud y atención individual de los animales.

El impacto

El bienestar animal está integrado en cada aspecto de la producción de leche. En esta lechería se cumple cabalmente, “producción y bienestar animal son una sola cosa, no están separados. Cada mejora que se hace en la alimentación, impacta en la producción de leche, condición corporal y también ha impactado en la producción de sólidos, que para nuestra planta es muy importante. Hoy estamos en un promedio de 8.4 con una producción de 24 litros diarios”.

Como se mencionaba anteriormente se ha hecho muchas mejoras en caminos y calles, con un manejo bueno del plantel y arreadores automáticos, lo que ha impactado en la disminución de las cojeras, apoyados también en la realización de score de locomoción y manejo de patas en forma periódica. En sala, por ejemplo, el uso de los pisos de goma ha tenido un resultado muy positivo.

“Hablamos de 4 principios de Bienestar Animal, una Buena Alimentación, esto incluye ausencia de hambre y de sed prolongados, esto se cubre totalmente en San Antonio; Buen Alojamiento, que considera comodidad en el descanso, comodidad térmica y facilidad de movimientos, aspectos ampliamente resguardados en el Fundo San Antonio, Buena Salud, incluye ausencia de lesiones, ausencia de enfermedad y ausencia de dolor, en San Antonio con el monitoreo permanente de los animales en la sala de ordeño, ternerera, preparto y pastoreo, se aseguran de que este principio está muy bien cubierto, por último tenemos el principio del Comportamiento Apropiado, esto dice relación a que las vacas sientan la libertad de manifestar un comportamiento natural en las explotaciones, en este caso y con caminos en permanente mantenimiento y cuidado, pisos de goma en la sala de ordeño y acceso a potreros expeditos, vemos que en Agrícola y Ganadera El Pilar este principio se cumple ampliamente ¡Se ven vacas felices! Los felicito, esto demuestra que invertir en bienestar animal es rentable para todos, para los animales, el productor, la industria y el mundo”, reconoce Rubén Pommiez, Gerente de Cuentas Clave de DeLaval.

Desafíos y mensaje final

Entre los temas en que podrían avanzar en el futuro, una posibilidad sería mejorar el patio de espera, ponerle un techo, pensando en el manejo de estrés calórico en verano. Hay sectores de sombra artificial en el predio, los cuales contribuyen a que el plantel se proteja; sin embargo, no dejan de lado un posible manejo de estabulación invernal.

Para finalizar nos compartieron estas palabras, “la inversión en bienestar animal se paga en todos los niveles: caminos, agua, infraestructura de ordeño, todo suma. Menos tiempo de ordeña de las vacas, menos tiempo sobre cemento, más tiempo comiendo y más tiempo descansando. Cada ajuste va contribuyendo a la productividad, además mejor salud y mejor condición corporal al encaste produce una reducción de días abiertos y mejoramiento de los lapsos interparto, al hablar de lo reproductivo”, concluye el veterinario.