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Sustentabilidad para el sector lácteo
La leche forma parte de una alimentación sustentable. ¿Por qué? Porque permite que las personas puedan desarrollarse, tener una salud y vida mejores. Además, surge a partir de una actividad productiva que está comprometida con el entorno y las personas, que genera trabajo para millones de seres humanos en el mundo y que siempre busca mejorar sus procesos y minimizar sus impactos.
Hasta hace algunos años, la sustentabilidad era un concepto lejano. Tímidamente fue tomando protagonismo en la conversación diaria. Para el sector lácteo, primero se asociaba a lo ambiental, pero hoy el alcance de este concepto es mucho mayor.
Así, gracias a nuestro trabajo con la Federación Internacional de la Leche (IDF), con el Global Dairy Platform (GDP) y con el Dairy Sustainability Framework (DSF) nos acercamos a la sustentabilidad con sus componentes: económico, ambiental y social.
Hoy la sustentabilidad es la forma de proyectarnos al futuro en el mundo cambiante y exigente que vivimos, un camino que nos permite responder a las necesidades que demanda la sociedad, haciéndonos más flexibles, resilientes y preparándonos para los nuevos desafíos, teniendo al trabajo colaborativo y a la innovación como herramientas principales. La sustentabilidad del sector lácteo busca cumplir estos 3 pilares:
velando por darle una proyección de largo plazo a esta actividad productiva, mirando y haciendo partícipes a las personas, a los recursos y al medio donde se desarrolla.
Para el Consorcio Lechero, este camino partió desde el año 2015, cuando comenzamos a trabajar con un proyecto de Bienestar Animal de FIA, el cual a poco andar originó un programa propio en el CL, con la convicción que es una de las áreas más relevantes de la sustentabilidad predial. En 2018 compartimos la Agenda de Desarrollo Sustentable del Sector Lácteo de Chile al 2021, creada con la participación de 300 personas que representaban a los actores sectoriales y que este año nos corresponde actualizar. Una vez publicada esta agenda, nuestro trabajo se volcó en concretar las oportunidades declaradas allí.
¿Qué hemos logrado en estos dos años?
Hoy tenemos un programa muy activo de Bienestar Animal que, en conjunto con nuestros socios y colaboradores, logró posicionar el tema al nivel que se requiere, demostrando con conocimiento científico que las vacas en mejores condiciones serán más longevas, estarán más sanas y aportarán seguridad laboral para los trabajadores y rentabilidad económica para el predio.
. Así es como junto a un comité de expertos lanzamos el primer protocolo de bienestar de vacas lecheras, junto con varios manuales de temas específicos y prontamente lanzaremos el protocolo de crianza de terneros.
Por otra parte, en el contexto del cambio climático, posicionamos al riego como una herramienta que, bien ejecutada, permite que los sistemas productivos aumenten su rentabilidad. Es por eso que, desde Producción Primaria del Consorcio Lechero estamos entregando información técnica en forma de fichas que ayudan a procesos correctos y eficientes y, al mismo tiempo, trabajamos con las autoridades para mejorar el acceso al riego en proyectos futuros.
Las personas son los actores principales del proceso de cambios que permiten proyectarse al futuro. Por eso estamos desarrollando procesos de certificación de personas y la actualización del marco de competencias, lo cual contribuirá a contar con la participación de personal bien calificado en cada eslabón de la cadena, asegurando la proyección del sector.
La sustentabilidad económica de la cadena es la locomotora que no puede parar nunca. Por eso estamos desarrollando el mercado interno mediante el Programa “Gracias a la Leche”, que tiene la misión de comunicar los beneficios de los lácteos en profesionales de la salud y consumidores, para generar un entorno positivo al consumo de lácteos en todas las etapas de la vida.

El año 2020 lanzamos el libro Lácteos: Nutrición y Salud, editado por el Dr. Rodrigo Valenzuela de la Universidad de Chile, en cuyo lanzamiento hicimos un homenaje al Dr. Fernando Monckberg. Nuestra área de sustentabilidad es donde analizamos el contexto y nos preocupamos de generar las condiciones para dar pasos más decisivos como cadena. De esta manera, junto a productores lecheros de todo el país, estamos desarrollando la etapa de pilotaje para conocer las inquietudes y temas que darán forma al Primer Estándar de Sustentabilidad para Predios Lecheros Nacionales, en el marco del programa Chile Origen Consciente del Ministerio de Agricultura.
La industria procesadora también está cumpliendo su parte, ya que está implementando el Acuerdo de Producción Limpia Industria Láctea Procesadora Sustentable que fue firmado en agosto de 2020. Quince plantas, que representan más del 85% de la capacidad de recepción de leche de Chile, están en camino a mejorar sus procesos, pasando por temas como la energía y la gestión del agua, por ejemplo.
Hoy estamos posicionados como pioneros en sustentabilidad en Chile y Latinoamérica, pero este camino no para y no hay vuelta atrás: tenemos que estar cada vez más sintonizados con lo que la sociedad nos pide, avanzar en medir y comunicar lo que hacemos. Hay nuevos desafíos en términos de legislación nacional como la Ley de Embalajes y la Ley de Cambio Climático, para las cuales debemos estar preparados. Nuestra invitación es a seguir impulsando la sustentabilidad de la cadena láctea. Este es un camino que hemos emprendido juntos y un desafío de cara a la comunidad y al consumidor. Desde el Consorcio Lechero, declaramos el compromiso de fortalecer nuestro trabajo con la convicción que, de forma colaborativa junto a los otros actores, el conocimiento científico y la innovación, lograremos un desarrollo sustentable de nuestro sector.