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¿Por qué tener endófito?

Primero, ¿Qué es un endófito? El endófito es un hongo de origen natural (Epichloë festucae var. Lolii) que se encuentra en muchas especies de gramíneas. Crece dentro de las plantas entre las células de estás, y produce compuestos químicos conocidos como alcaloides que ayudan a proteger a la planta de los daños por insectos. Sin embargo, los endófitos también pueden afectar la salud y bienestar de los animales.

 

¿Por qué tener endófito?

El endófito mejora el rendimiento y la persistencia de las ballicas, ayudando a las plantas como protección contra los insectos y otras plagas. En verano cuando las condiciones de sequía se presentan es muy importante tener una ballica con endófito, debido a que persiste mucho mejor que a una ballica sin endófito, tanto en rendimiento como en persistencia a largo plazo. En la siguiente imagen se puede ver el ciclo del hongo en las ballicas.

¿Qué necesita saber acerca del endófito?

Hay diferentes cepas de endófitos disponibles en el mercado, por lo que se necesita saber cual es mejor para su realidad en el predio. La elección correcta del endófito mejorará la producción de la pradera y su persistencia.

El endófito tradicional o estándar (salvaje) deprime el consumo de los animales y puede causar temblores en el verano. Varios endófitos novedosos y menos tóxicos se han descubierto en los últimos tiempos. AR1, Endo5, NEA2 y NEA4 son endófitos que logran reducir en gran medida los riesgos en temblores y en el consumo de la pradera. AR37 es un endófito que ha mejorado la resistencia a los insectos, pero puede causar temblores, aunque con menos frecuencia.

Donde se siembra una ballica con endófito (por ejemplo, NEA4), las plantas contendrán siempre el endófito en particular. El endófito vive dentro de la planta siempre. En cambio, si se siembra una semilla sin endófito, las plantas resultantes nunca tendrán el endófito. No se transfiere de una planta a otra, o desde el suelo a la planta.

 

¿Hay diferencias entre usar o no endófito?

En un ensayo realizado en la zona de Trinquicahuín, cerca de la cuidad de Osorno, donde se estableció una misma variedad, pero con diferentes endófitos y a la vez la misma variedad, pero sin ningún hongo. El ensayo es muy interesante ya que duro 6 años, con lo que se logró ver la persistencia y la producción de la variedad según el endófito que presentaba.

En el ensayo de Trinquicahuin, se utilizó la variedad Alto, que es una ballica perenne diploide de floración tardía (+14), una con el endófito AR1, otra con AR37 y la tercera libre de endófito. En el gráfico que se presenta a continuación se puede ver claramente que en el primer año no se presentaron diferencias en producción, pero ya en el tercer año se pueden apreciar diferencias estadísticas entre la misma variedad solo al tener o no el hongo. Del cuarto año en adelante las diferencias son mucho mayores respecto a las variedades que tenían AR1 y AR37, con la variedad sin endófito (SE). Otro punto destacable es dentro de las variedades con endófito también se presentaron diferencias, donde la variedad con AR37 tuvo una constante diferencia de producción con respecto a la variedad AR1. Una de las hipótesis de la gran baja en la producción y persistencia de la variedad Alto SE (sin endófito), fue la incidencia de los ataques de gorgojos argentinos.

Otra hipótesis de lo sucede en la baja de rendimiento y persistencia de la variedad sin endófito, es la sumatoria de dos problemas, primero el ataque del gorgojo argentino y segundo la característica que le da a la ballica el hongo en sí. Esto se rescata de las diferencias de producción entre los endófitos (AR1 vs AR37). Pero más claramente, se ve en las siguientes imágenes tomadas en un ensayo en la Isla Norte parte Sur de Nueva Zelanda, donde se compara la variedad Bealey en sí, una con endófito completo (NEA2) y otra bajo endófito, después de una sequía de verano, y las diferencias son muy impactantes con respecto a la resistencia a la sequía, de la misma variedad, pero la única diferencia es la cantidad de endófito presente en esta.

En las imágenes se comparan las dos parcelas entre la ballica Bealey con endófito NEA2 versus la Bealey con bajo endófito (BE). Después de la sequía de verano, en la primera imagen (8 de marzo) se ve el efecto perjudicial en la ballica con bajo endófito. Por lo tanto, el hongo le entrega una característica única a la ballica, haciéndola muy diferente a una misma variedad, pero con diferentes niveles de endófito.

La segunda imagen tomada el 21 de marzo, se puede ver que después de las lluvias la ballica con bajo endófito se pudo recuperar, pero ya con diferencias de producción y una menor cantidad de macollos por metro cuadrado, lo que determina la persistencia a futuro de la variedad.

Por lo tanto, es muy importante la utilización de endófitos en las ballicas para mejorar su persistencia, y como se pudo ver anteriormente, también es importante saber la cantidad de endófito presente y el tipo de hongo que la variedad tiene.

NEA4: el siguiente nivel en endófitos

Barenbrug Agriseeds viene probando los endófitos NEA desde el año 1999, en esos tiempos todavía no se entendía bien la ciencia de los endófitos, pero los resultados eran muy prometedores y novedosos. Con los años se fueron descubriendo las bondades de las diferentes cepas de hongos logrando obtener diferentes endófitos, con esto crearon el nuevo endófito NEA4 que presenta grandes cualidades tanto en la salud animal y en el control de insectos.

El endófito NEA4 es ideal para todos los sistemas agrícolas y en diferentes regiones climáticas, ya que proporciona praderas mucho más persistentes para vacas lecheras, ganado vacuno, ovejas, caballos y ciervos. Los rendimientos son sobresalientes en las variedades que utilizan este endófito y el bienestar animal llega a un nivel superior. El endófito NEA4 tiene un excelente control contra el escarabajo negro y el gorgojo argentino, este último es un problema de gran importancia en Chile en relación con la persistencia de las praderas.

El endófito NEA4 controla el gorgojo argentino de dos maneras. Primero, se reducen los números de adultos ya que no les gusta el insecticida natural que produce el endófito y, en segundo lugar, la postura de huevos por parte de los adultos restantes se reduce significativamente. En combinación de los factores mencionados anteriormente se obtiene un limitado número de larvas del gorgojo argentino. Esto se puede ver en el siguiente gráfico donde se compararon diferentes en endófitos en el mismo cultivar para comparar la alimentación de los insectos. La escala va desde el 0 (sin alimentación) a 5 (daño extremo). Los endófitos NEA4, NEA2, SE y AR1 presentan un control significativo de los adultos del gorgojo argentino, en cambio, AR37 no tuvo ningún efecto sobre los gorgojos.

Como se puede ver la imagen de la escala del daño, los adultos de gorgojo argentino prefieren las hojas con endófito AR37 y sin endófito (WE).