Salud animal

¿Cómo alcanzar el peak?

Sin duda alguna el periodo de transición se ha vuelto fundamental dentro de las estrategias de manejo y control de la nutrición, ya que es la ventana de tiempo que nos permite gatillar mecanismos clave en la fisiología de la vaca, teniendo como norte alcanzar un peak acorde al máximo potencial del rebaño en conjunto con mantener un estatus de salud óptimo.

Dentro de los KPI productivos, debemos colocar foco en maximizar el peak de lactancia, ya que es el principal driver del desempeño de la futura lactancia. En este sentido, hay puntos importantes que se plantean como estrategias de manejo nutricional que detallaremos a continuación, a modo de hacer un checklist que nos permita tener control de las principales variables en transición que inciden en los resultados del peak, y por consiguiente de la lactancia futura.

1. Evitar las hipocalcemias

La hipocalcemia es uno de los problemas que genera mayores repercusiones a nivel productivo y de salud, dado que tiene como consecuencia la aparición de otras problemáticas como las mencionadas en la gráfica 1.

Puesto que las hipocalcemias tanto clínicas como subclínicas tienen como origen una latencia de la parathormona, y por lo tanto su incapacidad de activar la homeostasis del calcio entre preparto-parto-lactancia, es que podemos atacar este síndrome bajo dos estrategias distintas:

– Entregando dietas con bajo calcio: Una alternativa es entregar una dieta baja en calcio, sin embargo; dado los sistemas pastoriles del sur de Chile disminuir categóricamente los niveles de calcio dietarios es un desafío a trabajar.

– Suplementar sales aniónicas: El principio es generar un balance dietario anión-catión (DCAD) lo suficientemente negativo que sea capaz de acidificar la sangre de la vaca, esto hace que se active la parathormona con la consiguiente reactivación del metabolismo del calcio en preparto. Este objetivo lo podemos lograr ya sea con cloruros, sulfatos o bien con sales aniónicas de segunda generación (ver gráfica 2).

– Revisiones claves en este punto: – Revisar pH urinario y en virtud de este resultado regular la intensidad de la estrategia de bajo calcio o de sales aniónicas. – Suplementar de forma adecuada minerales, principalmente calcio (en caso que ofrezcamos sales aniónicas) y magnesio.

2. Entregar una ración acorde con los requerimientos

Es clave poder generar y entregar raciones que nos permitan nutrir a la vaca de acuerdo a sus necesidades y además de ser posible, aportar nutrientes o aditivos que generen respuestas funcionales. Una buena ración siempre debe ser vista en una primera instancia evaluando los macronutrientes, donde son relevantes la proteína cruda, FDN, almidones, azúcares, y grasa total de la dieta. Esta es la “primera capa de la nutrición”, pero también podemos entrar en una “segunda capa” más profunda, donde podemos evaluar en detalle las fracciones solubilidad de la proteína y además balancear micronutrientes que también son esenciales, como los aminoácidos (donde es muy relevante el aporte de lisina y metionina), los macro y microminerales, las vitaminas ADE y la biotina.

Si queremos hacer una nutrición de mayor precisión, podemos revisar dentro de la grasa total de la dieta, su perfil de ácidos grasos y la relación entre estos.

Estas capas y parámetros nutricionales deben ser revisadas en las distintas etapas fisiológicas de las vacas, puesto que existe una gran variabilidad de los requerimientos de vacas secas, en preparto y en los distintos tercios de lactancia. Enfocándonos en el periodo de transición, presentamos los requerimientos nutricionales en preparto y posparto temprano (Ver Tabla 1).

Una vez bien afinada la dieta y su perfil de ingredientes, podemos buscar respuestas funcionales con la inclusión de distintos aditivos que promueven variadas respuestas nutricionales. La metionina tiene efecto doble, por una parte la fracción bypass tiene un efecto directo a nivel hepático ayudando a la movilización de grasa del hígado, lo cual ayuda a evitar los cuadros de hígados grasos, mientras que la fracción no-bypass tiene un efecto prebiótico en el rumen, generando proliferación de los microorganismos y una mayor digestibilidad de la fibra; La colina tiene un efecto importante en apoyar el metabolismo de las grasas y reducir los trastornos metabólicos como consecuencia de problemas hepáticos; y la lisina que tiene un efecto importante en estimular el consumo de materia seca y generar la proliferación de células en la glándula mamaria, lo cual tiene un efecto directo en aumentar el potencial de litros a producir en la consecuente lactancia.

Revisiones claves en este punto:

– Medir los aportes nutricionales de ingredientes y de la dieta vía análisis de laboratorio.

– Evaluar mezclado de TMR o PMR, evaluar calidad de ensilajes, cuantificar los residuos que dejan las vacas, medir la digestibilidad de la ración por ejemplo vía almidón fecal.

– Score de fecas para evaluar digestibilidad de ración y posibles cuadros de acidosis.

Mensaje Final

Si somos capaces de implementar una estrategia nutricional que cubra estos distintos puntos, hacer un correcto seguimiento y lograr mantener a nuestras vacas con una buena salud, adecuada movilización de calcio y grasas, con ubres y rumen sanos, debiéramos obtener un peak de lactancia alineado con el potencial productivo, optimizando también los sólidos y los parámetros reproductivos. En ese sentido, hemos obtenido muy gratas experiencias con lecherías que una vez acortando las brechas de manejo dan un paso adicional con la implementación de tecnologías como las ya mencionadas. Veterquimica cuenta con la Sal Mineral Preparto Full, la cual contiene sales aniónicas de segunda generación, metionina hidroxianaloga, colina bypass, lisina bypass más todos los macrominerales, microminerales orgánicos y vitaminas esenciales en esta etapa, teniendo como norte optimizar la salud productiva y preparación de las vacas para los desafíos de la lactancia.

La invitación es hacer una revisión de los manejos en el periodo de transición y encontrar las oportunidades nutricionales de mejora. Sin duda hay potencial para explotar apuntando a un mejor peak y, por lo tanto, un mayor retorno económico.