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¿Cómo lograr Las mejores praderas?
Los ingenieros agrónomos Mauricio Salazar y Daniel Troncoso entregan recomendaciones para hacer frente a un verano que se anuncia seco.
Manejo de praderas y prácticas agronómicas para enfrentar mejor el verano
Estamos viviendo una vez más un año con fenómeno de la Niña, habiendo experimentado hasta la fecha un déficit de precipitaciones cercano a 330 mm en Valdivia, 100 mm en Osorno y 260mm en Puerto Montt, respecto de un año normal, situación que se espera continúe hasta fines del verano/principios de otoño. Sumado a lo anterior, llegó el verano, época del año con un habitual balance hídrico negativo en nuestras praderas, en toda la zona sur y diferente intensidad dependiendo de la zona agroclimática donde se encuentre su predio. Este déficit de humedad en el suelo, sumado a las altas temperaturas, estresa las praderas, afectando su tasa de crecimiento, calidad y persistencia, pudiendo llegar a ser cercana a cero en algún momento del verano. Es por esto que debemos estar preparados, con un balance forrajero que nos permita enfrentar de mejor manera esta falta de pradera en la dieta de nuestros animales y en el caso de las praderas, hacer un adecuado manejo del pastoreo, controlando alturas de residuos y evitando que las praderas “se pasen”, o sobrepastoreando, ingresando a destiempo, cuando las praderas tienen sobre 3 hojas y alturas excesivas. La altura de residuo recomendada en son 5 cm en áreas limpias y 12 cm en áreas de bostas/orina.
¿Hago corte de limpieza o no?
La respuesta, como buen agrónomo es “depende”. Ya que si aún tenemos humedad en el suelo y se esperan algunas precipitaciones o contamos con riego, en otras palabras, hay condiciones para que la pradera responda, es una buena práctica (primero ajustar franja), sino de manera correctiva el hacer un repase con animales de otro lote o hacer un pre o post segado con segadora de cuchillos o discos (evitar chopper por el daño generado por el golpe). Qué se gana con hacer un corte de limpieza: uniformar residuos, dar vigor a la pradera, mejorar calidad del rebrote, ayudando en el siguiente pastoreo por mejor calidad, bajando la selección y minimizando presencia de plagas como cuncunilla negra, que prefieren praderas encañadas por sobre las con buenos residuos. ¡Pero, que no se torne una práctica repetitiva!
¿Si fertilizo logro aumentar mi crecimiento?:
La respuesta va en función del nivel de humedad presente en el suelo, en condiciones secas y de mayores temperaturas, la respuesta a la fertilización es baja, ya que hay menor solubilidad de los fertilizantes y aprovechamiento si no hay una humedad adecuada, aunque llueva uno o dos días en verano y nos ayuden a incorporar el fertilizantes, no es recomendable fertilizar, dado que la pradera se encuentra dormante y salir de ese estrés le tomará varios días, por lo que si las precipitaciones no continúan, esos fertilizantes no podrán ser utilizados por la pradera y en el caso del N, pueden ocurrir normalmente pérdidas por volatilización en forma de amoniaco, llegando a perder una buena parte del fertilizante aplicado, lo que no podemos permitirnos con los costos actuales y por temas ambientales.
¿Puedo aplicar purines en verano?
Es posible, pero en ningún caso se puede considerar un riego, y no debe exceder a unos 15m3/ha, para evitar problemas de encostramiento en hojas, lo que bajará la palatabilidad y dificultará dejar buenos residuos, junto con existir de igual manera pérdidas en una fracción del N aplicado por volatilización. Si cuenta con riego, ¡bienvenidos sean!
¿Cuál es el efecto del riego en praderas?
El riego bien ejecutado nos permite prolongar la primavera, generando una mejor producción y calidad de la pradera en verano/otoño y aumenta la persistencia de las praderas. Datos obtenidos por Grazing Plan de BestFed, han mostrado aumentos cercanos a 5 ton MS/ha/año al comparar los predios de riego, con los predios de secano, lo cual es muy significativo y nos da un potencial a grosso modo cercano a 5.000L de leche más/ha producidos bajo riego que en secano.
¿Qué es un riego bien ejecutado?
Nace de un proyecto elaborado acorde a las necesidades del predio, generado de manera armónica con el desarrollo del predio (p.ej: no saco mucho con regar y obtener más pasto, si no sé cómo pastorear bien o tengo una pésima fertilidad en mi suelo).

¿Qué recomendaciones de manejo podrían compartir para este verano?
La zona sur experimentará nuevamente otra sequía estival que afectará el crecimiento y la sobrevivencia de las praderas. Lo que se recomienda es liberar la presión sobre las praderas disminuyendo el pastoreo, adelantando el uso de los cultivos suplementarios de verano, tales como raps y nabos sembrados en primavera. De no contar con esta alternativa, se deberá utilizar forraje conservado. Para el caso de los potreros con riego, será necesario aumentar el caudal y/o la frecuencia de aplicación del agua. Es importante tener en cuenta que, aunque una pradera tenga riego o sea de secano, igual se debe respetar los 10 cm de altura de residuo después del pastoreo para asegurar su futura recuperación.
¿Qué novedades existen en las variedades de ballicas, tréboles y festucas para afrontar veranos más secos?
Aunque la ballica es reconocida como la mejor alternativa productiva y nutritiva en praderas, la festuca es más efectiva que la ballica para sobrellevar una sequía. Tiene un sistema de raíces más voluminoso, profundo y grueso. Además, tolera temperaturas más altas. Así, el festulolium es una muy buena opción para enfrentar el cambio climático. Esta es una especie que surge de la cruza entre ballica y festuca, generando variedades que conjugan las bondades de ambas especies que la componen. Al buscar un festulolium, es importante conocer el porcentaje de cada componente, para saber las características que se presentarán. Por ejemplo, el festulolium Perún, se compone de un 80% ballica italiana y de un 20% festuca, resultando ser una variedad de tipo ballica italiana muy eficiente en el uso del agua y muy productiva y palatable. Actualmente existen varios tipos de variedades de festulolium, destacándose la nueva Hostyn, también de tipo ballica italiana. Aunque la festuca aún se asocia a ser un forraje tosco y menos digestible, actualmente existen variedades mejoradas, de hojas finas y de alta digestibilidad, incluso con endófito noble como las ballicas perennes. Ejemplo de esto es la festuca variedad Tower con endófito Protek®, que se ha establecido satisfactoriamente en zonas de sequía, logrando buena persistencia y producción animal. Esta nueva variedad se ha establecido en lecherías de Nueva Zelanda y también de Chile, obteniéndose resultados muy satisfactorios. En cuanto a leguminosas, la tendencia es a preferir alfalfa sobre otras especies como trébol, para enfrentar la sequía. Esta especie posee raíces capaces de extraer agua a mayor profundidad y mantiene su crecimiento durante el período estival. Además, su valor proteico es muy valorado en lecherías.