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El silo ya está hecho. Ahora viene lo difícil
Genética, cosecha y compactación pueden ser perfectas. Si la conservación falla, el forraje también.
Referentes técnicos explican dónde se pierden los litros y cómo evitarlo.
Cuando se habla de ensilaje de maíz, la conversación suele centrarse en el cultivo, el rendimiento por hectárea o el momento de cosecha. Sin embargo, en la práctica diaria de la lechería, la conservación del silo es el punto donde se define gran parte del valor real del forraje.
En este especial de Infortambo Chile, distintos referentes técnicos fueron consultados sobre tres aspectos clave: el impacto concreto que tiene una mejor conservación del ensilaje de maíz, cómo se complementa el uso de inoculantes con un manejo adecuado del silo y cuáles son los errores de conservación que se repiten con mayor frecuencia en los sistemas lecheros.
Contenido
- Desde la genética
- ¿Por qué un maíz con alto potencial productivo puede perder valor si la conservación no es la adecuada?
- Pensando en la próxima campaña
- ¿Qué impacto real tiene una mejor conservación del ensilaje de maíz?
- ¿Cómo se complementa el uso de inoculantes con un buen manejo del silo?
- ¿Cuáles son los errores de conservación más frecuentes que observas en los sistemas lecheros?
- Conservación: donde se define el valor real del silo
Desde la genética, ¿Qué características de un híbrido de maíz son clave para lograr un buen ensilaje?
Desde la perspectiva genética, hay características fundamentales que determinan la calidad del ensilaje.
Los híbridos deben tener una buena relación planta-mazorca. Además, deben ser bastante digestibles: una mejor FDN asegura mayor consumo animal.
En cuanto a la energía, deben lograr almidones sobre 35%, idealmente cercanos a 40%, lo que asegura una calidad energética adecuada.
Otra característica importante es el factor verde o stay green: mientras más verde pueda estar la planta mientras el grano madura, mejor.
Por último, la elección del FAO correcto para la zona de siembra también se relaciona con la tolerancia al estrés de cada híbrido. Todas estas características están dadas por la genética del híbrido en cuestión.
Un híbrido genéticamente superior puede ver comprometido todo su potencial si el proceso de ensilaje no se ejecuta correctamente.
¿Por qué un maíz con alto potencial productivo puede perder valor si la conservación no es la adecuada?
Un híbrido genéticamente superior puede ver comprometido todo su potencial si el proceso de ensilaje no se ejecuta correctamente.
Algunos de los factores más importantes son los siguientes:
El momento de cosecha debe ser el adecuado, ojalá con materia seca entre 30% y 35%. Estos rangos se dan normalmente cuando el grano tiene visualmente ¾ de línea de leche.
Con rangos inferiores a 30% se producen más percolaciones líquidas que afectan el ensilaje. Por el contrario, con rangos superiores a 40% de materia seca la compactación es menor y pueden producirse fermentaciones indeseables.
Otro factor importante es el cracking, que se realiza y regula en la máquina cosechadora. La idea es que al menos el 90% de los granos lleguen al silo triturados, para que sean más digestibles y así asegurar que la energía de los granos sea digerida en el rumen.
Por otro lado, la compactación del silo es clave. Un sellado deficiente o una mala compactación puede traducirse en la generación de microorganismos indeseables como hongos y bacterias, afectando la calidad del silo y generando pérdidas importantes.
Pensando en la próxima campaña, ¿Qué decisiones tempranas ayudan a asegurar un ensilaje más estable y predecible?
La planificación temprana es fundamental para el éxito.
Las decisiones clave son:
Elección del híbrido correcto
Seleccionar variedades según índice FAO adaptado a la zona específica.
Planificar siembra escalonada si la superficie es grande, para evitar concentración de cosecha.
Preparación del terreno
Realizar análisis de suelo para el programa de fertilización.
Planificar rotaciones y preparación adecuada del suelo.
Fecha de siembra estratégica (según zona y FAO)
Objetivo: cosechar en el momento óptimo de madurez fisiológica.
En el sur, las siembras tempranas (primera quincena de octubre) permiten aprovechar mejor la estación.
Considerar temperatura de suelo (sobre 12 °C) para emergencia uniforme.
No arriesgar híbridos de ciclo largo en zonas frías.
Monitoreo del cultivo
Seguimiento de suma térmica y proyección de fecha de madurez.
Muestreos regulares de materia seca desde aparición de la “línea de leche”.
No detener riego prematuramente cuando exista, para evitar aceleración artificial de maduración.
Ajustar fecha de cosecha según evolución real del cultivo.
¿Qué impacto real tiene una mejor conservación del ensilaje de maíz?
Pensemos que el mejor maíz posible ya tiene un impacto económico importante en la producción de leche y carne.
Las pérdidas en cantidad y calidad se traducen en leche y carne más económicas.
Si el ensilaje es más nutritivo, hay ahorro de concentrado en la dieta, por ejemplo.
Si el ensilaje tiene menos pérdidas por deterioro aeróbico, preserva más el valor al momento de abrir el silo, evita el calentamiento del alimento y reduce el consumo de energía.
¿Cómo se complementa el uso de inoculantes con un buen manejo del silo?
Hay que decir que el uso de inoculante es complementario a las buenas prácticas de ensilaje.
Hay que decir que el uso de inoculante es complementario a las buenas prácticas de ensilaje.
No tiene sentido tener el mejor inoculante del mercado si los pasos iniciales no son adecuados.
Pero incluso en ensilajes muy bien hechos, el inoculante también demuestra su efecto positivo.
Los inoculantes son bacterias beneficiosas seleccionadas para que aporten el mejor efecto posible al alimento conservado.
¿Cuáles son los errores de conservación más frecuentes que observas en los sistemas lecheros?
El principal error en el ensilaje de maíz es el punto de materia seca, que a veces no es adecuado.
Usualmente la cosecha ocurre antes de lo esperado, y eso impacta no solo en la fermentación inicial, sino también en los niveles de nutrientes.
A medida que avanza la madurez, hay acumulación de almidón y dilución de la fibra. Así que, si la cosecha está anticipada, hay menos almidón y más fibra en el estadio fenológico del maíz.
También existen pérdidas por deterioro aeróbico. Esto ocurre por una inestabilidad del silo de maíz que se produce por inoculación mal hecha o por falta de la cantidad necesaria de bacterias heterolácticas (L. buchneri o L. hilgardii).
Cuando esto ocurre no hay producción suficiente de ácido acético y, por lo tanto, no se controla adecuadamente el deterioro aeróbico.
Conservación: donde se define el valor real del silo
El ensilaje de maíz expresa su verdadero valor cuando genética, manejo y conservación trabajan de manera integrada.
Una correcta elección del híbrido, decisiones oportunas de cosecha y un proceso de ensilaje bien ejecutado permiten preservar la calidad del forraje y transformar potencial productivo en eficiencia real dentro del sistema lechero.
En este contexto, los inoculantes aparecen como una herramienta que potencia el proceso, pero siempre sobre la base de buenas prácticas.
Reducir pérdidas, asegurar estabilidad y mejorar la utilización del alimento no es solo una cuestión técnica. Es una decisión estratégica que impacta directamente en la rentabilidad y previsibilidad de la lechería.