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El talón de Aquiles del maíz
Con el apoyo de Nutrial, Lucas Mari llegó a La Unión para entrenar operadores en los puntos críticos del manejo de silos, desde la cosecha hasta el tapado, que impactan directamente en litros de leche.
El buen manejo de silos de maíz no depende únicamente de decisiones ejecutivas: comienza con operadores capacitados que entienden cada etapa del proceso. Con ese propósito, Lucas Mari —especialista en ensilajes oriundo de Brasil— visitó los predios El Pilar y Fundo Auquinco-Rapaco, ambos ubicados en La Unión, en una jornada que combinó expertise brasileña con realidad local y que contó también con la participación de Marcela Sánchez de Nutrial, quien aportó su conocimiento especializado sobre inoculantes y manejo de la planta.
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Una visita estratégica
François Codjambassis de Agricultura El Pilar enfatiza la importancia crítica del timing: la visita se realizó a solo 10 días de comenzar la cosecha del maíz Nutrial. Lo que distingue esta capacitación es su alcance integral: no fue un encuentro exclusivo con gerencia y administradores, sino una jornada inclusiva que reunió a todo el equipo operativo, desde quienes participan en la confección de silos hasta los encargados del tapado, la extracción y la alimentación de las vacas.
«Para transmitirle al equipo de trabajo, a nuestros operadores, la importancia de la conservación y la importancia del buen manejo —y que lo venga a hacer un experto desde Brasil también le da un realce» — François Codjambassis, Agricultura El Pilar.
François agrega un dato clave sobre la relevancia económica del insumo: «Este alimento significa más del 50% del forraje de nuestras vacas». Para Lucas Mari, el proceso completo es fundamental y ha observado un avance exitoso en Chile en la confección de ensilajes de maíz.

La evolución práctica en campo
Juan Pablo de Fundo Auquinco sintetiza el valor agregado de la visita destacando que el equipo ha evolucionado en el manejo del corte y la extracción en el silo, y en la pared del silo. Reconoce además el aporte concreto del uso del inoculante para mejorar la calidad del ensilaje.
«El buen uso del inoculante, la calidad del inoculante, las bacterias que tenemos que tener en estos inoculantes, y el manejo en la compactación y corte de nuestros silos —eso es muy importante para producir más litros de leche» — Juan Pablo, Fundo Auquinco.
Es la síntesis de un productor que entiende que cada acción en el silo se traduce directamente en productividad lechera medible.
La complejidad del proceso
Marcela Sánchez, representante de Nutrial en la región, profundiza en los aspectos técnicos desarrollados durante la capacitación. Plantea que el error más caro no puede definirse como uno solo, sino que son varias etapas que en sumatoria llevan al error final. La cadena de excelencia comienza mucho antes del silo: desde el estado fenológico de la planta en cosecha —ni muy verde (mucha fibra, poco almidón) ni muy seca— pasando por cada detalle operativo.
«El maíz tiene su talón de Aquiles en la entrada de oxígeno» — Marcela Sánchez, Nutrial.
Por eso, el tapado es una operación superimportante, donde cada traslape y cada centímetro del fondo cuenta para evitar el avance del oxígeno. Marcela también subraya la importancia de la selección de bacterias correctas: «¿Qué tipo de bacteria vas a escoger? Es superimportante porque eso te da seguridad a la hora de la apertura del silo». Y luego, durante el consumo, el manejo de la cara expuesta determina si se aprovecha eficientemente ese alimento o si pierde calidad.
El mensaje unificado
Lo que diferencia esta visita de Lucas Mari es que no fue una charla teórica. Al incluir a todo el equipo operativo en los predios El Pilar y Fundo Auquinco, la capacitación se convirtió en un compromiso compartido.
«Todo este tipo de puntos que van sumando nos pueden llevar en el fondo al éxito de algo que es tan importante, que es el alimento y una parte importante del alimento que sustenta el ejercicio final en la operación económica del campo» — Marcela Sánchez, Nutrial.
Tres puntos clave que quedaron resonando en La Unión
La jornada dejó tres conceptos fundamentales que los equipos de ambos predios llevarán a la práctica en los próximos días de cosecha. Inoculantes de calidad: la bacteria correcta es la garantía invisible de una buena fermentación. Manejo integral: desde la cosecha hasta el tapado y la extracción, cada paso cuenta. Operadores capacitados: el éxito no depende solo de decisiones ejecutivas, sino del compromiso del equipo operativo.
Con solo 10 días antes de la cosecha de maíz, la visita de Lucas Mari llegó en el momento exacto para que estos conceptos pasen de la teoría a la práctica inmediata en campo.