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Crianzas: para partir con el pie derecho
Este es el momento en que se cimenta el futuro de la reposición y de la buena salud de nuestro plantel, que es lo que contribuirá a proyectarnos predialmente.
No se puede olvidar una buena preparación del lugar de parto; realizar una buena desinfección de ombligo, incluir un lugar de alojamiento limpio, iluminado y sin corrientes de aire; camas profundas y secas; y, por supuesto, un buen acceso al calostro.
Para prevenir enfermedades es esencial mantener una buena higiene del establecimiento donde son manejados los terneros. También es fundamental tener limpios los utensilios que se ocupan en la alimentación de los animales (baldes, biberones, comederos, etc.). Junto a ello, controlar moscas y roedores, junto con una correcta desinfección de las instalaciones. No hay que dejar de lado una buena mantención y revisión de la ternerera, velando por sus condiciones higiénicas y la habitabilidad, para evitar infecciones, accidentes y hacinamiento. En caso de terneros enfermos, se recomienda aislarlos lo más pronto posible, mantener en corral con paja seca y abundante, y alimentarlos con utensilios distintos al resto del grupo, para reducir posibles contagios.

Hablemos de inmunidad
Los terneros nacen sin protección inmunológica. Por eso es que el consumo de calostro es indispensable para la absorción de las inmunoglobulinas que son responsables de la transmisión de anticuerpos de la vaca al ternero, suministrado pensando en la cantidad y su calidad.
Es recomendable, almacenar calostro (congelado o refrigerado) de buena calidad inmunológica y proveniente de vacas sanas para destinarlo a terneros huérfanos y vacas que tienen un calostro de mala calidad.
Estudios indican que entre un 30% y 50% de vacas primerizas tienen calostro regular o malo y en vacas adultas aproximadamente un 30%. La evaluación de calidad del calostro se puede llevar a cabo con calostrómetros o refractómetros. Como norma práctica, el ternero deberá recibir el 10% de su peso vivo en calostro (es decir un ternero de 30 kg, debe recibir 3 litros) antes de las 6 horas de vida y luego de 8 tendrá que repetir otra ración de calostro. Como lo planteamos en la publicación “Bienestar animal en crianza de terneros de lechería”, terneros que cumplen con la recomendación de ingesta de calostro tienen menor prevalencia de neumonías y diarreas. En caso de terneros enfermos aislarlos lo más pronto posible, mantener en corral con paja seca y abundante y alimentarlos con utensilios distintos al resto del grupo, para reducir posibles contagios.
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