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El agua muy olvidada y no tan barata
El agua es el alimento que mayormente consumen las vacas por día entre 110 y 190 kg versus entre 20 y 30 kg de materia seca de alimentos sólidos. Es un alimento vital y muchas veces considerado como el más barato, si bien esta no es la situación real en muchos casos.
El agua es el nutriente más importante para el ganado, tanto de leche como de carne. El agua es requerida para todos los procesos de la vida: transporte de nutrientes y otros compuestos hacia y desde las células; digestión y metabolismos de nutrientes, eliminación de desechos (orina, heces y respiración) y exceso de calor (transpiración) del cuerpo; mantenimiento de un apropiado balance de iones y fluidos en el cuerpo; provee el ambiente fluido para que se desarrolle el feto. Una pérdida del 20% del agua corporal puede ser fatal.
Desde el punto de vista nutricional, el agua se comporta como un solvente universal. En el rumen el agua favorece el ablandamiento y fermentación de los alimentos, permitiendo su degradación y paso al resto del tracto digestivo. Los animales obtienen el agua de tres fuentes: la contenida en el alimento (humedad del alimento), la que se produce durante los procesos metabólicos y el agua de bebida.
Generalmente cuando hablamos del agua nos complicamos con la calidad, tema muy importante que abordaremos más adelante, pero primero hay que asegurarse la disponibilidad y la limpieza.
Hábitos de consumo
Los hábitos de consumo de agua muchas veces no son considerados y es un punto muy relevante para asegurarnos la disponibilidad adecuada. El primer punto es que las vacas prefieren tomar agua limpia y fresca. El consumo está distribuido en 3 o 4 tomas diarias, pasarán aproximadamente de 10 a 60 minutos bebiendo agua. La decisión de tomar agua está relacionada con la comida y el ordeño. 30 al 50% del consumo diario ocurre dentro de la hora post ordeño. También muy importante a tener en cuanta al ser los bovinos una especie de comportamiento gregario, la acción de beber agua siempre es grupal, lo que nos ayuda a definir el tamaño de los bebederos. En general, prefieren el agua entre 17 y 28ºC, pero no es una mayor limitante para el consumo.
Consumo de agua
Los requerimientos son mayores a edades tempranas, por lo que el suministro de agua tiene especial relevancia en las primeras etapas de la vida del animal. Un bovino adulto consume entre un 8-10% de su peso en agua. Una vaca lechera puede consumir entre 38 y 110 litros de agua por día (l/d) y un bovino para carne de 26 a 66 l/d. Las hembras preñadas consumen más agua que las vacías, y las lactantes más que las secas. El consumo de agua en vacas lecheras está fuertemente afectado por la producción de leche, ya que entre el 85 y el 87% de la leche es agua.
Una provisión inadecuada de agua puede resultar en una disminución de la producción láctea más rápida y drástica que cualquier otra deficiencia nutricional.En la tabla 1 se presentan consumos de agua esperados para vacas lecheras de acuerdo con su producción, consumo de alimento (CMS) y temperatura ambiente.

Recomendaciones de espacio
Como consecuencia de los hábitos y niveles de consumo será la recomendación del espacio para beber agua. Si el espacio del bebedero no es lo suficientemente grande o el flujo de agua es demasiado lento, es posible que las vacas tengan que esperar para satisfacer sus necesidades de agua o es posible que no puedan beber nada durante su visita al bebedero. Para garantizar que a cada vaca se le permita el tiempo adecuado para beber es esencial proporcionar un espacio adecuado para beber. Las recomendaciones de espacio para beber incluyen:
• 5 a 10 cm de espacio perimetral por vaca
• 60 a 80 cm la altura óptima bebedero
• 8 cm mínimos la profundidad del agua
Para disminuir los problemas de dominancia es recomendable al menos 2 lugares de suministro de agua por corral. Preferentemente los bebederos deben ser ubicados a por lo menos 15 metros de los comederos. Dejar suficiente espacio de bebedero para que el 20% de las vacas de un grupo puedan beber a la vez. Las vaquillas deben tener acceso a un espacio de agua de tamaño adecuado por cada 20 animales. El agua debe ser accesible inmediatamente después de regresar del ordeño. Recuerde que luego del mismo se producen picos de consumo. Las mismas recomendaciones se aplican a las vacas y vaquillas en pastoreo.
Al dimensionar la provisión de agua (bombas y tanque de reserva) debemos tener en cuenta que el mayor consumo coincide con el momento de la limpieza del equipo de ordeño; por lo tanto, el flujo de agua que va a los bebederos puede disminuir. Las tasas de flujo de agua deben observarse en estos momentos de uso intensivo y modificarse en consecuencia.
Calidad del agua
La calidad del agua de bebida para los animales es casi tan importante como la cantidad. La ingesta de agua de baja calidad determina una pérdida de estado en los animales, falta de apetito, trastornos digestivos, reducción en la producción láctea, alteración en la reproducción y en los casos más extremos hasta la muerte. No obstante, en la práctica, es difícil determinar cuáles son las características que debe reunir el agua de bebida, ya que los animales suelen acostumbrarse con el paso del tiempo a determinada calidad de agua.
La calidad del agua es importante monitorear un par de veces al año. Se puede recolectar una muestra de agua de su granja (del sitio de donde beben los animales) y enviarla a un laboratorio para ser evaluada en cuanto a aspectos químicos y físicos como minerales, nitrato-nitrógeno, sólidos disueltos totales y contenido de bacterias.
El agua toma la forma y la calidad del recipiente que la contiene (bebederos), y por ende la calidad del recipiente puede definir la calidad del agua. Por lo tanto, los bebederos deben mantenerse perfectamente limpios, libres restos de vegetales, animales, tierra, algas, etc. Los bebederos deben vaciarse y limpiarse con una solución de cloro débil y rellenarse con agua al menos una vez a la semana para mantener la frescura y la calidad del agua. Un trabajo canadiense de Willms y otros (2002) en una granja de cría de ganado Hereford muestra que los terneros, con las vacas bebiendo el agua limpia, ganaron un 9% más de peso que aquellos con las vacas bebiendo agua sucia. Las vaquillas de un año que tenían acceso al agua limpia ganaron un 23% más de peso que aquellas bebiendo agua sucia. El ganado evito el agua que estaba contaminada con 0.005% de estiércol fresco cuando tenía acceso a agua limpia. El ganado que tenía acceso al agua limpia pasó más tiempo pastando y menos tiempo descansando. No he visto un trabajo similar en vacas lecheras, pero no tengo dudas que el efecto de contrastar agua limpia versus agua sucia es similar.
En resumen
El agua es un componente clave en la alimentación de los animales. El recurso agua debe ser conocido y cuantificado ya que el agua insuficiente o de mala calidad puede afectar desempeño del animal y constituirse en un factor limitante de la producción y rentabilidad.
El agua un alimento vital y muchas veces considerado como el más barato, sin embargo, cuando consideramos costo de extracción, distribución y sobre todo el alto costo negativo que puede generar un suministro deficiente en cantidad y calidad, seguramente se convierte en uno de los alimentos con mayor impacto en el resultado económico de nuestra granja.