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Estabilizar el rumen de forma natural
La Eficiencia de Conversión Alimenticia (ECA) en sistemas de producción de carne bajo sistemas intensivos, es un parámetro productivo crucial para maximizar la rentabilidad y sustentabilidad del negocio. Más aún, cuando los costos de reposición de ganado e insumos alimentarios han presentado alzas sostenidas durante el último tiempo, contexto que nos lleva a buscar y fortalecer los manejos y tecnologías que permitan controlar los factores de riesgo que incidan en el resultado final del negocio. Bajo este enfoque, asegurar un adecuado funcionamiento ruminal tiene un rol fundamental, ya que afecta directamente el nivel de aprovechamiento de nutrientes disponibles en la ración por parte del rebaño, generando salud, bienestar y una adecuada respuesta productiva en ganancia diaria de peso (GDP), por lo tanto, rentabilidad final en cada sistema. Nutricionalmente, dentro de los factores de riesgo que podemos modular para maximizar la función ruminal, está el control del grado de acidez del rumen, cámara fermentativa dependiente de una amplia gama de microbios que logra digerir las distintas fracciones de la ración, transformándola así en nutrientes aprovechables por el ganado para su mantenimiento y producción de carne. En este sentido, modular el pH ruminal dentro de los rangos funcionales (6.2 – 6,8) hacia un rango de acidez en el que se logre un mayor aprovechamiento de la ración de modo saludable (pH 6,2), es una herramienta útil para potenciar la conversión alimenticia en cada rebaño, debido a que permite coexistir distintos grupos de bacterias como fibrinoliticas y amilolíticas en el rumen de forma simultánea, favoreciendo así, la digestibilidad tanto de los componentes fibrosos de la ración como de los carbohidratos no fibrosos (almidón, azucares, etc.), obteniendo como resultado una mayor síntesis de ácidos grasos volátiles en rumen y por lo tanto, más energía disponible para su absorción a partir de la misma ración. Sin embargo, esto no siempre es simple, debido principalmente a que en sistemas de producción de carne intensiva se suelen utilizar dietas con altos grados fermentabilidad ruminal, buscando una mayor síntesis de músculo y producción de las distintas fracciones de grasa, que suele generar bajas de pH ruminal periódicas por sobre este rango, perjudicando el bienestar, estabilidad y actividad de la flora ruminal general. Estas fluc-tuaciones normales de pH ruminal post ingesta de alimento originadas por la degradación y transformación de los nutrientes en el rumen, pueden variar en intensidad al asociarse a eventos que puedan alterar el patrón de oferta y consumo periódico de alimento por parte de cada animal, generando la posibilidad de que éstas fluctuaciones cotidianas de pH ruminal, sean más severas y/o constantes, individual o colectivamente dentro de los animales del rebaño, comprometiendo inicialmente la ganancia diaria de peso y la conversión alimenticia para posteriormente afectar, de no ser controladas, la salud general del rebaño amenazando el resultado productivo final.
Al lograr moderar estas variaciones de pH, además de asegurar el bienestar general del rebaño considerando que estos trastornos influyen negativa mente en hábitos de dominancia y competencia entre animales, generamos eficiencia ruminal, ambos puntos directamente asociados a mejores resultados productivos, concluyendo que la acidosis ruminal debe ser prevenida oportunamente más que tratada, con el fin de evitar sus repercusiones en salud y performance productivo.
Alternativas disponibles
Una alternativa ampliamente difundida como herramienta para maximizar la función ruminal en sistemas de producción de carne intensiva es la monensina sódica. Producto que dentro de sus efectos en rumen, se encuentra una marcada actividad microbicida hacia grupos de bacterias gram positivas, capaces de generar un incremento rápido de la concentración de ácido láctico, el cual, logra una veloz disminución del pH en rumen por debajo de 5,8, alte-rando fuertemente la microbiota ruminal benéfica, pudiendo llegar a afectar la sanidad del rebaño, ya sea de forma aguda o crónica a través de la presentación de acidosis, alteraciones pódales y/o salud general, comenzando por producir asintomáticamente un mayor paso de partículas mal digeridas desde el rumen hacia el intestino, perdiendo desde el inicio del cuadro eficiencia productiva.
Una alternativa natural para modular el ambiente ruminal es un restringido grupo de algas calcáreas, que ejercen un efecto potente de regulación del ambiente ruminal controlando las bajas de pH repentinas de forma potente, rápida y prolongada, gracias a la adecuada solubilización del magnesio y calcio de origen marino que poseen (ver tabla 1 y 2). Estos minerales (Ca y Mg), de ser el alga calcárea adecuada, se solubilizan en rangos que son óptimos para potenciar la eficiencia ruminal, quedando posteriormente disponibles para su fácil absorción como macro elementos en rumen e intestino.
Dentro de este tipo de herramientas naturales, Acid Buf se ha posicionado como la alternativa de mayor prestigio técnico y eficiencia práctica dentro de las algas calcáreas disponibles en el mercado, al lograr acreditar una solubilización en rangos de pH entre 6 a 6,2, lo que genera una amortización de la caída de pH cada vez que el rumen es desafiado hacia una acidez mayor, actuando a partir de un rango de pH eficiente y saludable, característica propia de Acid Buf y gracias a la cual, logra generar un mayor aprovechamiento tanto, de los componentes fibrosos como, de los carbohidratos rápidamente fermentables, obteniendo un efecto de promotor de crecimiento al aumentar el crecimiento, desarrollo y establecimiento de un mayor número de bacterias benéficas, generando una mayor producción de ácidos grasos volátiles y proteína microbiana (ver gráfico 1).


Cabe destacar, que Acid Buf además de ser de origen natural, cuenta con un sistema de cosecha sustentable al ser extraídas una vez muertas y mineralizadas bajo estrictas condiciones de explotación, contando con distintas acreditaciones de aseguramiento de calidad, lo que se ajusta adecuadamente a la creciente demanda por parte de los consumidores de productos provenientes de sistemas basados en el bienestar animal y manejados con herramientas cada vez más naturales, sustentables e inocuas para el medio ambiente y el ganado. Son estos mismos consumidores los que día a día, hacen valer estas exigencias de forma cada vez más marcada al minuto de adquirir o no cada producto.
ENSAYO ACID BUF VS. MONENSINA
Es en este contexto que desafiamos productivamente, Acid Buf vs. Monensina en un sistema de engorda a corral intensiva en un rebaño Angus bajo el mismo ambiente, manejos y nutrición con el fin de evaluar la respuesta productiva de ambos tratamientos bajo rebaños en las mismas condiciones.

Materiales y método
Ubicación: Región del Ñuble, Chile ( Feedlot de la zona central del país).
Época: Verano del 2021
Estudio: Comparación de los beneficios productivos generados por Rumensin vs. Acid Buf.
Grupos:
• Tratamiento 1 (T1 R): 70 novillos Aberdeen Angus Rojo.
• Tratamiento 2 (T2 AB): 69 novillos Aberdeen Angus Negro
Dietas:Ambos grupos tuvieron breve período con dieta de “adaptación”, para posteriormente seguir con una dieta de “terminación” el resto del ciclo (ver tabla 3).
Tratamientos:
• T1R. Núcleo vitamínimo/mineral + aditivos con Rumensin 200, dosificado en 1,5 gr/ animal/día.
• T2 AB. Núcleo vitamínimo/ mineral + aditivos con Acid Buf, equivalente a 31,3 gr/animal/día.
• Como aditivos nutricionales, ambos grupos recibieron Levucell SC 20 (Levadura activa con efecto probiótico de origen natural), CrY 2000 (levadura de cromo, fuente de Cr orgánica) y oligoelementos de alta biodsiponibilidad en su totalidad, excluyendo sulfatos como suplementación mineral (Intellibond,Optimin y Seleniometionina).
• En el caso del T1 R, el aporte de Calcio y Magnesio fue cubierto por Carbonato de calcio y Óxido de magnesio para igualar al T2 AB.
Metodología: El período de engorda de ambos grupos se realizó en feedlot bajo galpón con manejo de camas calientes. El suministro de alimento fue en base a sistema TMR en “unifeed”, con dos suministros diarios.
Eficiencia productiva: Hubo una diferencia estadística en los pesos de inicio y finalización que se mantuvo en la misma magnitud en todo el ensayo, no habiendo diferencia estadísticamente significativa en la GDP generada en el grupo Acid Buf o Rumensin (ver tabla 4).
Costos: La adición de la premezcla correspondiente al grupo T2 AB tuvo un costo final 10% más bajo que T1 R (ver tabla 5).
Conclusiones
La incorporación de Acid Buf como aditivo nutricional natural tuvo el mismo desempeño animal que Rumensin a un costo menor.
El uso de promotores ruminales como Acid Buf tiene una ventaja adicional en la producción de carne, pues el consumidor final crecientemente prefiere el uso de productos naturales en lugar de los aditivos antibióticos.