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Estrategias para rentabilizar

Crianza y recría son una inversión. Su éxito está en mirarla con visión de largo plazo, preocupados de una buena nutrición y en considerar la salud de nuestros terneros, en especial el control de las diarreas neonatales, que son la principal causa de muertes y enfermedades dentro de los primeros 30 días de vida.

Esta visión requiere preocuparse de los detalles desde la gestación, que es cuando comienza el proceso de recría. “Parte en la etapa fetal, con mensajes de la madre a la futura ternera, para expresar los genes. Si la madre expresa que hay restricción de alimentos, estrés calórico u otro, el mensaje a la ternera es que no produzca mucha leche, porque el futuro viene complicado”, resaltó Felipe de la Fuente, gerente técnico y de marketing de MSD Salud Animal.

Mensajes como este fueron los que protagonizaron el webinar “Estrategias para rentabilizar la crianza de terneras”, organizado por Josera, Cooprinsem y MSD, donde se revisó los parámetros ideales y metas productivas en crianza y recría.

Para cumplirlo la planificación y metas, dice Felipe, la salud es fundamental: si no hay salud, habrá menor crecimiento y los animales no van a llegar al objetivo buscado. La tasa de crecimiento antes del destete impactará la producción futura de leche. “Cada kilo adicional al destete serán 1550 kilos de leche más en primera lactancia. Con nutrición y salud, se obtendrá un mejor crecimiento de los animales y más productividad de los animales como adultos”.

Atención a la nutrición

¿Por qué preocuparse de una buena nutrición en crianza e invertir en terneras? Esa inquietud la puso sobre la mesa el gerente técnico de Josera, Matías San Juan. “Por el alto costo de reposición (las exportaciones a Asia lo han elevado); por una mejor lactancia futura, que expresa mejor la genética; por litros, fertilidad y sólidos; y, una mejor salud: más inmunidad, salud, ahorro en tratamientos y en tiempo”.

Invertir en la crianza se justifica porque es la base del sistema productivo. Las metas son terneros saludables, que tengan buen consumo de starter, con buen desarrollo ruminal, altas ganancias diarias de peso y con baja mortalidad.

San Juan explicó que el crecimiento del ternero, si se analiza, tiene una forma de “S”, que va desde el nacimiento, crecimiento acelerado, punto inflexión, enlentece y se estabiliza. El crecimiento compensatorio (muy usado en animales de carne), por ejemplo, se puede obtener cuando hay restricciones en época invernal y se compensa en primavera, cuando la oferta de alimento es mucho mayor. Sin embargo, es poco eficiente en crianza de terneras de leche y sí se puede realizar en animales con curva de crecimiento más estabilizada.

“Lo que se hace en un comienzo afectará los resultados a mediano y a largo plazo. En terneras de leche, la pérdida de la ganancia de peso afectará las etapas posteriores y, si bien se logra el peso adulto del animal, no se podrá encastar a los 14-15 meses o un parto a los 23-24 meses, que son el óptimo en producción de leche y crecimiento. Restringir al comienzo no es una buena idea y está prohibido hacerlo en terneros”.

Una nutrición adecuada en ternera impactará en el desarrollo de los órganos de producción de leche en individuos adultos. Surge el concepto de la epigenética, en la cual el crecimiento embrional y fetal está mediado por la nutrición.

El destete precoz tiene muchas estrategias conocidas, pero dice San Juan, se restringe lo líquido a favor del concentrado, pero eso impacta mucho en la producción futura. “El concentrado es importante, pero las dietas restrictivas en cantidad de dieta líquida y tiempo al destete, impactan en el comportamiento del ternero. Por eso, mejorando la ganancia de peso de los primeros 60 días tendrá un efecto en el peso de la madre al momento del parto. La leche tiene que ir con el concentrado, sobre todo los primeros meses”.

Una herramienta es combinar el sustituto lácteo en las primeras 8 semanas en conjunto con concentrado starter, de buena calidad, 20% proteína y 20% grasa. Se trata de la hipótesis lactocrina, que postula que la leche incluye factores únicos y necesarios para el desarrollo de tejidos y funciones fisiológicas del animal.

En las curvas de alimentación, se busca optimizar la ganancia de peso. Como promedio ganancias de peso de 611 gramos diarios versus 800 gramos diarios, tienen una diferencia de 600 kilos de leche más en la primera lactancia. “Cada gramo extra de ganancia diaria de peso en la crianza, se traduce en 5 litros más de leche en la primera lactancia de la vaca.

Ese gramo extra es muy rentable, se obtiene mayor crecimiento de los órganos en una dieta más intensiva, se expresan mejor. Esto también se logra en terneros de carne. Por eso, entre una GDP promedio y una buena, puede haber diferencias de 800 kilos de leche y eso hay que revisarlo”. Por eso, el objetivo es que, en la ternerera, el indicador visual más visible son terneros con pelaje brillante, sanos, sin fecas en colas, 75 días, desarrollados sanamente, resumió Matías San Juan.

Control

La diarrea neonatal es la principal causa de muerte de los terneros (un 56%, seguida de un 23% por causas respiratorias). El 75% de la mortalidad de los terneros se registra en el primer mes. Entre las 24 hrs y 3 semanas, se produce por la diarrea, explica Felipe de la Fuente, gerente técnico y de marketing de MSD Salud Animal.

“¿Varía la enfermedad de un predio a otro? Muchísimo y por eso se busca que desde las 24 hrs a los 60 días, no debiese haber más de un 3% de mortalidad. Sin embargo, que no mueran, no significa que haya éxito en la recría. Se estima que la morbilidad por diarreas antes del destete no debiese ser mayor al 15%”, resume.

A nivel predial falta de reconocimiento del tema, como también registros o criterios homogéneos. Se sabe, pero se infravalora. “Cuando hay brotes de diarrea neonatal es notorio, pero cuando es gradual, es desapercibido. La diarrea tiene costo a corto plazo (mortalidad y tratamientos) y a largo plazo (aumento en desecho involuntario antes de la primera lactancia)”. Un ternero para que sea rentable, tiene que pasar más de una lactancia y media Junto a ello, la diarrea impacta en bajas de ganancia de peso, edad primer parto y producción láctea. También se incrementa la posibilidad de tener neumonías.

Otro impacto económico de las diarreas es que cada día de tratamiento de una ternera, tiene un costo de 115 kilos de leche en su producción futura. 3 días con diarrea costarán 345 kilos de leche. Además, impactará en su crecimiento, impactando los kilos (GDP) y la fertilidad, con mayores días abiertos en su vida futura. “Por cada día de tratamiento dentro de los primeros 4 meses de edad de una ternera, se genera un incremento de 10 días en la edad al primer parto”, explica.

Es importante reconocer visualmente el tipo de diarrea; Muchas veces se considera a la fiebre como un punto a considerar para saber si estamos tratando de una diarrea de origen infecciosa, pero esto no es tan así, ya que diarreas causadas por virus como Coronavirus o Rotavirus y diarreas causadas por el protozoo Criptosporidium parvum no producen fiebre. La fiebre se origina principalmente cuando hay compromisos sistémicos originados por E. coli o Salmonelosis.

Recomienda revisar las diarreas de las camas, según el score de la Universidad de Wisconsin. “Muchas veces te comentan que no hay casos de diarrea, pero a la visita a terreno encuentras terneros que en sus miembros posteriores no hay presencia de pelaje, y esto es debido al pH de las heces”

“No todas las diarreas son infecciosas ni son culpa del sustituto. Una falla en la preparación podría ser la causa. Las diarreas infecciosas provocan más mortalidad y morbilidad. Provocan una menor digestión del alimento y hay una menor área de absorción. La solución no es suprimir la leche o el sustituto cuando hay diarrea. Mejor menos cantidad, y más veces por día e hidratar mucho”, explica. Entre los criterios para enfrentar la diarrea neonatal, estará minimizar la exposición a patógenos; ver el agente infeccioso, realizar un tratamiento, maximizar la inmunidad con un buen calostro; minimizar presión de infección y seguir con la alimentación. También están los factores no infecciosos como también a maximizar la resistencia, a través de la inmunidad incluyendo calostro y vacunación, junto con la revisión de las condiciones de alojamiento y estrés.

Conocer al enemigo es una estrategia valiosa. Los principales agentes infecciosos de las diarreas son en primer lugar Criptosporidium, luego Rotavirus, E. coli y Coronavirus. Una de las mejores herramientas que existen para prevenir las diarreas neonatales es la administración de una vacuna que contenga el complejo Rota Corona coli (Rotavec® corona, MSD Salud Animal) a las madres 12 a 3 semanas antes del parto, y en predios que se ha diagnosticado Criptosporidium realizar un control integral durante 7 días con Halofunginona (Halocur®, MSD Salud Animal). Con este manejo estaríamos controlando y previniendo más del 80% de los posibles casos de diarreas neonatales, señaló De la Fuente.

En Chile, un estudio con 188 muestras arrojó que el 59% de las diarreas son producidas por Criptosporidium y el 37% por rotavirus. No obstante, De la Fuente señaló que muchas de estas diarreas se daban por infecciones mixtas donde prevalecía la combinación Criptosporidium + Rotavirus.

Otros patógenos que pueden producir diarreas neonatales son las salmonelosis, que normalmente surgen como brotes, y diarreas por clostridios perfringens, para las cuales se recomienda vacunar a las madres con Vacunas lo más completas posible, y que puedan proteger contra el Clostridium Perfringens tipo A “La Coccidiosis es una enfermedad con pocos casos clínicos, generalmente se da sobre los 30 días de edad. Pero el gran problema es que actúa en forma silente y genera disminuciones en ganancias de pesos”, resume.

El calostrado adecuado es vital para la inmunidad. En las cuatro “c” del calostro, cita De la Fuente, el “cuándo” ordeñar el calostro es entre las 0 y 4 horas del postparto y administrarlo entre las 0 y 4 horas de vida, para una absorción máxima. Evitar la contaminación del calostro, por lo que hay que maximizar higiene y minimizar la multiplicación bacteriana; preocuparse de la calidad, usando calostrómetro y velando por entregarlo con parámetros de sobre 22 grados Brix. Finalmente, dar la cantidad adecuada, con una primera toma de sobre 3,5 litros o 10% del peso vivo.

Agregó que tecnologías como la vacuna Rotavec® corona, entrega anticuerpos específicos. En el caso del Criptosporidium, son protozoos muy resistentes al ambiente y de difícil eliminación, por lo cual una herramienta es la administración de un Criptoporidiostático como el Halocur®, que es único en el mundo, con más de un 25% de disminución en ensayo. Frente al uso de antibióticos, se recomiendan sólo utilizar cuando haya infecciones con temperaturas de sobre 39.5 grados y, por supuesto, rehidratar.

“CADA GRAMO EXTRA DE GANANCIA DIARIA DE PESO EN LA CRIANZA, SE TRADUCE EN 5 LITROS MÁS DE LECHE EN LA PRIMERA LACTANCIA DE LA VACA”.

Finalmente, recomendó invertir en un plan sanitario, el que cuesta aproximadamente un 1% de los gastos de llevar un ternero hasta el parto. Las pérdidas económicas futuras que puede llegar a tener este ternero en su primera lactancia serán mucho mayores, sumado a los gastos de tratamiento y mano de obra.