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INTEGRANDO TECNOLOGÍA Y EXPERIENCIA
La visita a la ciudad de Chillán, ubicada en la región del Ñuble, nos condujo al Fundo Rondadero. Este fundo, Desde sus inicios, ya hace más de 75 años, con Ricardo Letelier Pardo y su señora Ximena Cortes Chadwick, se ha trabajado considerando los avances tecnológicos que en la oportunidad ofrecía el mercado, siendo innovadores en el aprovechamiento de agua, inversiones en riego y drenaje, cultivos varios, ovejería, ganadería y lechería, el mayor avance fue vender directo al consumidor, productos lácteos terminados a partir de la producción de leche, esto ya con la ayuda de sus hijos. Han forjado un legado familiar que se entrelaza con la constante integración de tecnología en sus prácticas.
Eduardo Skewes Letelier, ingeniero civil, administrador de la lechería,, nos recibió cordialmente para compartir la historia de perseverancia y éxito, especialmente durante la crisis del año 1982 que afectó significativamente al sector lácteo en la zona. Con determinación, constancia y esfuerzo, su abuelos, Ricardo y Ximena lograron superar estos difíciles años, enfocándose en el envasado y comercialización de su leche.
En la década de los 90, el Fundo Rondadero se destacó nuevamente al ser pionero en la implementación de una sala con retirador automático de la marca Delaval, equipada con 14 unidades.
Hoy en día, la operación del fundo se organiza en cuatro áreas de producción: el agrícola; encargado de producir forrajes para la operación de la lechería, la crianza de machos, su engorda y comercialización. La producción láctea se vende a su propia planta de procesos; esta se encarga de fabricar leche en bolsa, quesillos y queso mantecoso; y por último, está la Comercializadora, responsable de la venta y distribución de dichos productos. Pese a ser una producción familiar, el Fundo Rondadero ha logrado implementar una estructura administrativa empresarial. Cuentan con un directorio, un administrador para cada área de producción y jefes de producción. En total, colaboran 15 personas en la operación y 5 personas en la administración. La gestión tiene un enfoque estructurado, cada administrador rindiendo cuentas semestralmente ante el directorio. Este modelo empresarial ha contribuido al éxito continuo del fundo, fusionando tradición y tecnología en la gestión de una actividad láctea sostenible y eficiente.


FUNDO RONDADERO EN CIFRAS
Extensión del Fundo: 320 hectáreas.
Hectáreas destinadas a la producción láctea: 300 hectáreas.
Unidades de robot VMS V310 en uso: 3.
Número total de vacas: 1004.
Vacas en ordeño: 430.
Vaquillas: 358.
Terneras: 165.
Vacas secas: 51.
Producción diaria de leche: 16,500 litros.
Número de colaboradores: 15.
Años de experiencia: Más de 40 años.
Número de ventiladores en el patio de estabulación: 4.
El salto hacia la automatización
Eduardo, quien asumió la administración hace apenas dos años, se encontró con un período estable y una considerable cantidad de vacas, lo que llevó a una seria evaluación para el crecimiento de la operación. Con el asesoramiento de DeLaval, se consideró un proyecto de la mitad de un patio de alimentación con 3 equipos robotizados.
Durante este periodo de toma de decisiones, la sala de ordeña experimentó varias bajas en el personal, lo que afectó directamente la producción. Ante la escasa disponibilidad de mano de obra y al no haber una gran diferencia en costos con los otros proyectos, el directorio respaldó la decisión de incorporar el robot como una solución viable.
Para Eduardo, fue de vital importancia contar con el apoyo y asesoramiento del equipo DeLaval. Él destaca: “Llevamos más de 30 años con equipos DeLaval funcionando 24/7 y siempre que presentamos problemas, mueven cielo, mar y tierra para solucionarlo y seguir, porque la ordeña es algo que no puede parar”. El proceso de transición hacia la automatización fue sorprendentemente intuitivo. A pesar de la limitada experiencia tecnológica, los colaboradores con vasta experiencia como ordeñadores se adaptaron sin dificultades. Sin embargo, la incertidumbre radicaba en cómo lograrían adaptar a las vacas al nuevo sistema de ordeña automatizado.
Comenzaron con 210 vacas, y en la actualidad, el 100% del hato se encuentra completamente adaptado al nuevo sistema. La empresa se muestra satisfecha con los resultados, ya que lograron el retorno de la inversión antes de lo esperado.
Juan Jiménez, con 31 años trabajando en el campo, compartió sus impresiones: “Pensábamos que el proceso de transición para las vacas sería más difícil, pero para ellas el sistema es bastante amigable y solo tuvimos que guiarlas las 3 primeras ordeñas; posterior a estas, ya se movían solas”.
Alex Álvarez, KAM de DeLaval, enfatiza que la comunicación es clave para el buen funcionamiento. “Además de las capacitaciones realizadas, mantenemos un grupo vía telefónica con todo el personal que opera el robot, donde cualquier duda que les surja podemos acudir o solucionarlo de inmediato vía remota”.
Producción
El Fundo Rondadero tiene una extensión total de 320 hectáreas, de las cuales aproximadamente 300 están dedicadas casi exclusivamente a la producción láctea llevada a cabo de manera completamente estabulada. La primera etapa del proyecto son 3 robots modelo VMS V310, destacando que incide directamente en la calidad de leche , RCS, y además es el único que realiza mediciones de progesterona en la leche, lo que subraya el compromiso con la implementación de tecnología avanzada. El número total de vacas en la explotación es de 1004, distribuidas de la siguiente manera: 430 en ordeño, 358 vaquillas, 165 terneras y 51 vacas secas. La producción diaria alcanza los 16.500 litros, con una producción por unidad de VMS de 42,2 litros por vaca al díay una producción para la sala de ordeño convencional (CMS) de 38,4 litros por vaca al día. Estas cifras reflejan una eficiente gestión de la producción láctea, respaldada por la implementación de tecnología de vanguardia y un enfoque centrado en el bienestar animal.
En conjunto, estas cifras subrayan el éxito del Fundo Rondadero en la integración de prácticas modernas y tecnología avanzada para lograr una producción láctea eficiente y sostenible.


Bienestar animal
Eduardo prioriza el bienestar y confort de sus vacas, considerándolas como seres sagrados en su producción. La reciente implementación de un nuevo patio refleja su compromiso en proporcionar un mayor espacio y comodidad, especialmente en las camas, para asegurar condiciones óptimas para el descanso de los animales.
En línea con la adopción de tecnologías avanzadas, se ha incorporado un cepillo rascador destinado a reducir el estrés entre las vacas, ofreciéndoles una experiencia más relajada y agradable. Además, un barredor de estiércol en los pasillos contribuye a mantener un entorno limpio y cómodo para el ganado.
Dada la climatología particular de Chillán, caracterizada por un verano seco y caluroso de aproximadamente cuatro meses, con temperaturas que oscilan entre los 12°C y los 34°C, es esencial prevenir el estrés calórico en las vacas. Para abordar esta necesidad, el Rondadero está equipado con cuatro ventiladores en su patio de estabulación, operando desde las 9 am hasta las 19 pm.
Esta medida busca garantizar un ambiente fresco y confortable durante las horas más calurosas del día, contribuyendo al bienestar general de las vacas y optimizando su rendimiento en la producción láctea.
Genética y reproducción
La explotación cuenta con una genética de raza Holstein Friesian, la cual ha sido cuidadosamente seleccionada y mejorada durante más de 50 años mediante técnicas avanzadas de inseminación artificial. Pioneros en la zona, fueron los primeros en adoptar este enfoque de manejo genético, consolidando su liderazgo en la mejora constante de la calidad genética del ganado.
La detección de celos se realiza de manera eficiente mediante el uso de collares, complementado con la monitorización de los índices de progesterona en leche por parte del robot. Esta combinación de tecnologías permite identificar con precisión el momento óptimo para la inseminación. El médico Veterinario del Predio, por más de 45 años, es el Dr. Nicolas Letelier Cortes, con vasto conocimiento en clínica y reproducción animal, hace sus revisiones post parto desde hace más de 30 con ecógrafo acortando los tiempos de diagnóstico y concepción.
Este enfoque integral no solo refleja el compromiso con la mejora genética continua, sino también la capacidad de incorporar tecnologías avanzadas para optimizar los procesos reproductivos. Así, la explotación se posiciona como un referente en el manejo genético y la aplicación de prácticas innovadoras para potenciar la calidad y eficiencia en la cría de ganado Holstein Friesian.
Sanidad y salud mamaria
El manejo sanitario en la explotación se rige por un plan simple pero efectivo, que incluye medidas preventivas y vacunación anual de acuerdo con un calendario sanitario establecido. La atención veterinaria es integral, ya que el médico veterinario forma parte de la familia y realiza visitas diarias para abordar cualquier imprevisto que pueda surgir.
La introducción del sistema de ordeño voluntario (VMS por sus siglas en inglés) ha permitido establecer un riguroso plan de control diario. Esta tecnología posibilita una detección temprana de posibles problemas en la ubre, permitiendo una acción inmediata ante la presencia de mastitis.
Además, como parte de las medidas de control, se lleva a cabo un control lechero de manera mensual. Esto contribuye a mantener un monitoreo constante de la producción lechera y a identificar cualquier variación que pueda requerir atención especial. En conjunto, estas prácticas forman un sistema integral de gestión sanitaria que garantiza la salud y el bienestar del ganado lechero, fortaleciendo la sostenibilidad y eficiencia en la producción láctea.

Alimentación
La cantidad de hectáreas del campo juega un papel fundamental en la provisión de la alimentación para las vacas, contribuyendo con el 60% de la ración total. Para lograr este aporte significativo, se emplean diversos recursos como ensilajes, grano húmedo, forrajes de ballica, avena vicia y paja. La gestión de estos cultivos se realiza mediante un sistema de riego, siendo el 80% bajo pivote y el 10% mediante riego por superficie. Adicionalmente, para complementar la dieta, se realizan compras estratégicas de insumos como soya, raps y sales minerales. Esta diversificación en los recursos garantiza una alimentación equilibrada y nutritiva para el ganado. La implementación de la romana, respaldada por un programa específico, desempeña un papel crucial en el seguimiento y registro de la elaboración de las raciones. Este sistema mantiene un historial detallado, permitiendo ajustes según el consumo y las necesidades específicas en distintas épocas del año. Así, se optimiza la gestión alimentaria, asegurando un cuidadoso equilibrio nutricional para el ganado y respaldando la eficiencia operativa en la producción.
Conclusión
La integración de la tecnología representa un paso significativo, y su éxito se debe en gran medida a la combinación de la innovación con la experiencia acumulada. Eduardo destaca la receptividad de sus abuelos y padres hacia la adopción de tecnología, lo cual ha sido un factor clave en el proceso de sucesión generacional. El uso de robots ha optimizado considerablemente las labores, convirtiéndose en un componente integral que abarca todos los aspectos de la producción para asegurar su eficaz funcionamiento. Aunque el enfoque principal es la mejora del trabajo, se reconoce que la tecnología no actúa de manera aislada, sino que se integra de manera sinérgica en todo el proceso productivo.
Con una perspectiva orientada hacia el futuro, la meta es implementar un segundo patio en un plazo de dos años, con el objetivo de expandir aún más la presencia de la tecnología robotizada. Además, se planea incrementar la automatización del sistema de riego en el área de campo. Estas iniciativas reflejan el compromiso continuo con la innovación y la modernización para seguir fortaleciendo la eficiencia y el crecimiento sostenible en el tiempo.