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Los irlandeses, la envidia de Europa
Solo en Irlanda y gracias a sus menores costos, los productores pudieron generar un ingreso justo de 22,23 euros por hora (€/hora) mientras que el precio de la leche en la mayoría de los 27 países de la Unión Europea (UE) ni siquiera cubrió sus costos de producción. Esta conclusión surge de un análisis económico realizado por la Junta Europea de Leche (EMB por sus siglas en inglés) de la realidad económica durante el período 2015 y 2019. Este estudio que comprendió ocho países de la UE no sólo analizó el costo de insumos y operativos, sino que también consideró qué tan lejos estaban los productores y sus familias que trabajaban en el campo de un “ingreso decente”. En la mayoría de estos países y en promedio en la UE, en estos cinco años, se encontró que el precio ni siquiera cubría los costos de producción pagados que incluían salarios mínimos o una remuneración adecuada sobre la base de un acuerdo salarial común. En definitiva, los “ingresos decentes” estaba fuera de su alcance.
Se descubrió que los productores de países como Dinamarca y los Países Bajos no obtienen ningún ingreso, en promedio, de la producción. Incluso teniendo en cuenta los pagos adicionales realizados por la PAC (Política Agrícola Común), un fundo promedio en estos países generaba déficit. En el caso de Francia, los ingresos promedio del fundo eran de sólo 1,24 €/hora, mientras que en Alemania fueron de 2,63 €/hora.
Un cierre de lechería alarmante
Para el promedio de la UE, los ingresos provenientes del precio de la leche y los pagos de la PAC sólo permitieron a los productores ganar 3,25 €/hora. El resultado ha sido un número cada vez mayor de cierres de lecherías en toda la UE. “Desde un punto de vista puramente económico, tiene poco sentido que un joven se dedique a la producción de leche”, afirman desde el OGE y la Oficina de Economía Agrícola y Estudios Rurales (BAL) de Alemania, que ha realizado el análisis técnico de los ingresos.
En resumen, encontraron que los tamberos irlandeses tenían un margen de maniobra del 3% sobre los costos calculado en 0,30 €/litro. Como contrapartida los tamberos de Francia se quedaron cortos un 30% con un costo 0,47 €/lt, en Alemania en 25% con un costo de 0,44 €/lt y en Países Bajos un 26% con un costo de 0,43 €/lt.
Incluso en 2022, cuando los precios de la leche aumentaron para cubrir las crecientes subas de energía, fertilizantes y alimentos, los precios no subieron por encima de los niveles de costos para muchos de los estados miembros, según el EMB. Paralelamente, 2022 fue un año de ganancias récord para los productores de leche irlandeses.
Según el EMB, el ritmo al que la UE está perdiendo tamberos es alarmante, debido a precios crónicos que apenas cubren los costos de producción. Además, las crisis e incertidumbres que se repiten constantemente no sólo expulsan a los tamberos, sino que impiden el ingreso de la próxima generación. En países clave como Francia, Alemania y los Países Bajos, el volumen de leche producido disminuiría a largo plazo.
USTED SABIA…?
Irlanda también tiene la temporada de crecimiento de pasto más larga del hemisferio norte al recibir un promedio de 1.750 a 2.400 mm de lluvia al año, lo que garantiza un crecimiento del pasto de febrero a noviembre. El clima influenciado por el Atlántico permite que los animales puedan pastorear en promedio, 240 días al año donde el 95% de su dieta consiste en pasto.
¿Puede durar el modelo irlandés?
El estudio de la EMB ofrece más interrogantes. Si el sistema de producción de bajo costo de Irlanda es el camino por seguir, ¿puede durar? El éxito se logró mediante un mayor número de vacas, un aumento de la producción individual y de los porcentajes de sólidos, un mayor crecimiento del forraje, una mayor carga ganadera y la entrada de tierras adicionales a la actividad.
El foco en la participación del pasto en la dieta ha sido el factor clave de la competitividad irlandesa complementado con un enfoque en el Índice Económico de Mejora (EBI) para seleccionar una vaca con atributos para el sistema de pasto de bajo costo.
Pero, ¿puede continuar ahora que los nuevos desafíos incluyen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), la biodiversidad, la mano de obra y la seguridad alimentaria?
Según Teagasc –la autoridad de Irlanda responsable de la investigación y servicios de asesoramiento en el sector rural–, la menor disponibilidad de trabajadores es probablemente el mayor desafío para sus tamberos. Si las ganancias en el negocio caen, el desafío puede aumentar. La dependencia de la exportación de terneros vivos también plantea un desafío.
Están llegando a un límite
Pero es la acción climática y el impulso hacia una mayor sostenibilidad lo que podría descarrilar el exitoso modelo lechero irlandés. La nueva carga ganadera máxima expresada en 220 kg de nitrógeno procedente de estiércol por hectárea por año como prerrogativa podría obligar a muchos a alejarse del sistema basado en pastos de bajo costo y adoptar el modelo continental de maíz como forraje y alto contenido de concentrados. El aumento de la producción individual, donde la carga ganadera está restringida, llevaría a un aumento de costos y a la eliminación de una red de seguridad que ha sido muy útil para los productores irlandeses. La intensificación también puede ir en contra del requisito del sector de reducir las emisiones en un 25% para 2030. Teagasc asegura que hay evidencia de que los sistemas de altos insumos son más perjudiciales para el medio ambiente que aquellos basados en pasturas. Más forraje y menos compras de alimentos, fertilizantes y energía encajan mejor con la reducción de emisiones. Ya hay buenas noticias en el reciente cálculo de Teagasc de que la reducción del 16% en el uso de fertilizantes ha bajado las emisiones de GEI de los campos ganaderos y de labranza.
Más, pero con menos
En una reciente reunión de la Irish Grain and Feed Association, los profesores Finbar Mulligan y Karina Pierce de la University College Dublín (UCD) presentaron los resultados de su investigación en el sistema estacional pastoril que se practica en Lyons Estate de la UCD. El rodeo de Lyon con 58 vacas tiene una carga de 2,3 cabezas/hectárea. En siete años, ha alcanzado un rendimiento promedio de 7.327 lts/vaca, superior a los 6.006 lts/vaca alcanzados a nivel nacional en 2021. Expresado en sólidos lácteos (SL), Lyon promedió los 597 kg por lactancia.
El estudio tuvo como objetivo responder a tres interrogantes.
• ¿Es posible a nivel nacional producir la cantidad de leche que se necesitan con menos vacas?
• ¿Es posible mantener el mismo número de lecherías, con menos vacas y menores cargas?
• Si algunos de los fundos se adaptasen el modelo de alto rendimiento basado en pasturas de Lyons, ¿puede el modelo pastoril intensivo de la UCD abordar las preocupaciones ambientales como el aumento del rodeo, las emisiones, los nitratos y las limitaciones de tierra, edificios y mano de obra que enfrentan los productores irlandeses?
El pastoreo
La piedra angular de Lyon El pasto cultivado por hectárea estuvo en el rango de 11.700 a 14.000 kg de materia seca por hectárea desde 2016, lo que lo convierte en uno de los de mejor desempeño a nivel nacional. El nitrógeno orgánico por hectárea varió de 159 kg con 12.100 kg de pasto cultivado en 2022 a 237 kg con 14.000 kg cultivados en 2017.
¿Cómo se compara el fundo de Lyon con un sistema donde el 90% de la dieta es silo o forraje pastoreado (sólo 500 kgs de MS de concentrado), con una carga de 2,7 cab/ha que producen por lactancia 5.750 litros y 465 kg de SL? La gran diferencia en Lyon son los 1.300 kg de MS de concentrados por vaca y “sólo” el 78% de la dieta proviene del pasto pastoreado y silo.
La simulación financiera de UCD para 2023 indica un beneficio de 906 €/vaca en comparación con los 759 del sistema con bajo concentrado. Por hectárea, Lyon también está a la cabeza con 2.113 frente a 2.046 €. La simulación incluye toda la mano de obra y el costo de oportunidad de la tierra y el capital. En el frente de la sostenibilidad ambiental, la eficiencia del uso del nitrógeno es similar para ambos sistemas, pero 20 vacas menos por 50 hectáreas hacen que el sistema de Lyon se beneficie. En ambos casos, la nueva excepción de carga máxima de 220 kg de N los obliga a reducir la carga en aproximadamente un 12%.
¿Qué dirección tomará el fundo irlandés? ¿Tratará de igualar las lactancias de Dinamarca de más de 10.000 kg donde se podría eliminar el 40% del rodeo nacional sin perder producción? ¿O alcanzar los 7.327 kg de Lyon, que no están muy lejos de la media de la UE donde se podría sacrificar un 16% del rodeo nacional. ¿O ceñirse lo más posible a los actuales rendimientos de unos 6.000 kg?
Por el momento según Teagasc, este año los tamberos irlandeses deberían esperar ingresos por 70.000 euros que representarían un 50% más de lo que ganaron el año pasado, cuando cayeron 100.000 con relación al 2022. Como contrapartida, según cifras oficiales, la remisión en los primeros seis meses cayó 5% interanualmente como consecuencia de un otoño y primavera climáticamente desfavorables.
Fuente: “Why Irish dairy farmers are the envy of the rest of Europe” por Stephen Cadogan. https://www.irishexaminer.com/farming/arid41257186.html